Las listas de espera en Salud siguen desbocadas en Navarra y UPN pide el cese de Domínguez
La formación regionalista denuncia el estancamiento de la espera para consultas e intervenciones y reclama responsabilidades políticas al Gobierno de Navarra.
Las listas de espera en Navarra han vuelto a situarse en el centro de la crítica política después de que UPN haya cargado este lunes contra la presidenta del Gobierno foral, María Chivite, y contra el consejero de Salud, Fernando Domínguez, tras conocerse los datos de febrero.
La formación regionalista ha pedido a Chivite que destituya al consejero o, en caso contrario, que sea ella quien deje el cargo. UPN ha justificado esa exigencia en lo que considera un “estancamiento” de las listas de espera, una situación que ha calificado de “intolerable”.
Según ha denunciado el partido, en estos momentos hay 61.477 personas pendientes de ser atendidas en una primera consulta y otras 10.420 a la espera de una intervención quirúrgica. A juicio de UPN, se trata de unas cifras “escandalosas” que los ciudadanos navarros “no se merecen”.
Además, los foralistas han puesto el foco en que Navarra cuenta, según han señalado, con el mayor presupuesto de la historia, financiado en buena parte con los impuestos de los ciudadanos. Por eso, han reprochado al Ejecutivo foral que los datos de espera sigan sin experimentar una reducción relevante.
Desde UPN han asegurado que los ciudadanos “no pueden esperar más” para ser atendidos por un médico. También han lamentado que, después de casi tres años de legislatura, la situación siga sin mostrar, a su entender, señales de mejora.
En ese sentido, la formación ha criticado que el Gobierno de Navarra se haya limitado hasta ahora a trasladar su preocupación y a anunciar distintos planes. Sin embargo, UPN ha sostenido que esas medidas no han tenido “ningún efecto reseñable” sobre el problema de las listas de espera en la comunidad.
Por todo ello, el partido ha afirmado que tanto Fernando Domínguez como María Chivite deben asumir responsabilidades políticas. En su valoración, la incapacidad para rebajar las listas de espera ha quedado ya en evidencia y ni siquiera sirven, han dicho, las “estrategias de maquillaje” aplicadas desde que el consejero asumió el cargo.