SOCIEDAD

Navarra, a la cabeza de España en bajas laborales: el absentismo dispara su coste hasta los 312 millones de euros

Imagen de una oficina, generada por inteligencia artificial.
Los datos de las mutuas reflejan un aumento del 25,1% en la incidencia de las incapacidades temporales desde 2021, aunque su duración continúa por debajo de la media española.

El absentismo laboral en Navarra ha situado a la Comunidad foral como la segunda de España con mayor incidencia de bajas por enfermedad común o accidente no laboral. Durante 2025, Navarra ha registrado una media mensual de 45,30 procesos de incapacidad temporal por cada 1.000 trabajadores, una cifra que únicamente ha superado Cataluña, con 45,56.

Los datos publicados por la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), difundidos recientemente por Institución Futuro, reflejan que Navarra se ha mantenido muy por encima de la media nacional, situada en 33,02 bajas mensuales por cada 1.000 trabajadores. La diferencia ha alcanzado los 12,28 procesos, lo que supone una incidencia un 37,2% superior a la del conjunto de España.

Las estadísticas corresponden exclusivamente a las bajas laborales por contingencias comunes, es decir, enfermedades comunes y accidentes no relacionados con el trabajo. Por tanto, no incluyen otras ausencias como permisos retribuidos, bajas por accidentes laborales, maternidad, paternidad, formación, deberes públicos o faltas injustificadas.

La elevada incidencia del absentismo laboral en Navarra no es un fenómeno aislado. Entre 2021 y 2025, la Comunidad foral ha pasado de 36,22 a 45,30 bajas mensuales por cada 1.000 trabajadores, lo que representa un incremento del 25,1% en apenas cuatro años.

En el conjunto de España, el crecimiento ha sido todavía mayor. La incidencia ha aumentado un 52,7%, desde los 21,62 procesos registrados en 2021 hasta los 33,02 de 2025. Aunque la diferencia entre Navarra y la media española se ha reducido durante este periodo, la Comunidad foral ha permanecido por encima de los valores nacionales.

Uno de los aspectos más llamativos de las estadísticas es que Navarra registra muchas bajas laborales, pero de menor duración que la mayoría de comunidades autónomas. En concreto, los procesos de incapacidad temporal han durado una media de 31,58 días en 2025, frente a los 44,62 días del conjunto de España.

De hecho, Navarra ha presentado la segunda duración media más corta del país, únicamente por detrás de Cataluña, donde las bajas se han prolongado durante 31,38 días. En el extremo contrario se encuentran Galicia, con 88,95 días; Extremadura, con 88,63; y Asturias, con 75,44 días.

Sin embargo, la evolución de los últimos años también ha mostrado un empeoramiento en este indicador. Después de reducirse desde los 30,74 días de 2021 hasta los 26,12 de 2023, la duración media de las bajas en Navarra ha vuelto a crecer hasta alcanzar los 31,58 días en 2025.

Esto supone que, en apenas dos años, los procesos de incapacidad temporal se han alargado 5,46 días de media, un incremento cercano al 21%. Una tendencia que también se ha observado en España, donde la duración ha pasado de 39,87 días en 2023 a 44,62 días en 2025.

El aumento del absentismo laboral en Navarra también ha tenido importantes consecuencias económicas. Según las estadísticas de AMAT, el coste de las prestaciones económicas asumidas por las mutuas ha pasado de 117,45 millones de euros en 2021 a 170,29 millones en 2025.

Este incremento ha supuesto un crecimiento del 45% en cuatro años. A esta cantidad hay que añadir los gastos que las propias empresas han tenido que asumir directamente como consecuencia de las bajas laborales de sus trabajadores.

En concreto, el coste directo para las empresas navarras ha aumentado desde los 100,42 millones de euros de 2021 hasta los 141,99 millones de euros en 2025, lo que representa una subida del 41,4%.

Esta última partida incluye las prestaciones económicas que corresponden a las empresas, las cotizaciones empresariales durante los periodos de baja y los complementos salariales o mejoras que abonan a sus trabajadores mientras permanecen en situación de incapacidad temporal.

La suma de ambas partidas ha elevado el coste de las bajas laborales en Navarra a 312,27 millones de euros durante 2025, según la cifra conjunta facilitada en las estadísticas. Se trata de un importe referido a la población protegida por las mutuas, que no incluye todos los gastos derivados del absentismo.

De hecho, este cálculo deja fuera otros costes que también pueden afectar a las empresas, como la contratación de trabajadores sustitutos, la reorganización de los equipos, las dificultades para mantener la actividad o las posibles pérdidas de producción.

Ante esta situación, la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo ha planteado distintas medidas para mejorar la gestión de las incapacidades temporales, sin reducir la protección de los trabajadores que necesitan recuperarse de una enfermedad o accidente.

Entre sus propuestas figuran el refuerzo de los recursos sanitarios y una mayor coordinación entre los servicios públicos de salud, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y las propias mutuas colaboradoras.

AMAT también ha defendido la posibilidad de ampliar las competencias de las mutuas para gestionar determinados procesos de incapacidad temporal, siempre con garantías para los trabajadores. El objetivo es facilitar una recuperación más rápida y evitar prolongaciones innecesarias de las bajas.

La asociación considera prioritario mejorar la atención sanitaria y agilizar los procesos de recuperación, especialmente en comunidades como Navarra, donde la frecuencia de las incapacidades temporales continúa entre las más elevadas de España pese a registrar una duración media inferior a la nacional.