Navarra entrena IA que vigilará a los salmones y trucha en los ríos con una cámara
El proyecto LIFE Kantauribai combina cámaras y algoritmos para monitorizar especies migratorias con mínima intervención humana, mejorando la conservación del salmón y otros peces autóctonos.
El Gobierno de Navarra ha entrenado un modelo de Inteligencia Artificial (IA) para mejorar el seguimiento de especies migratorias en el río Bidasoa, dentro del proyecto europeo LIFE Kantauribai. La iniciativa busca automatizar la monitorización de peces como el salmón atlántico, la anguila, el sábalo y la lamprea, reduciendo la intervención humana y la necesidad de capturas.
La IA trabaja con imágenes de una cámara de alta resolución instalada en el primer paso de fauna piscícola del río en territorio navarro, justo antes de la estación de seguimiento de Bera. Allí, hasta ahora, los salmones eran capturados, adormecidos, pesados y medidos, y se tomaban muestras de escamas para identificación genética, además de registrar su edad y ciclo de crecimiento. En algunos casos, también se les colocaban transmisores de radiofrecuencia para seguir su avance.
El objetivo de la cámara es registrar casi todos los ejemplares que remontan el río. Desde enero se han detectado 159 peces, entre ellos 15 salmones, 52 truchas y 67 sábalos, especie más abundante este semestre. Próximamente, el algoritmo permitirá explotar los datos sin necesidad de extrapolaciones, generando información relevante de forma menos invasiva.
Por cuarto año consecutivo, Navarra ha vedado la pesca del salmón, cuyos primeros ejemplares ya se han observado. La mayoría son hembras multi-invierno, que han pasado un año en el mar, y su captura afectaría al desove. Según los informes técnicos, hacen falta un millón de huevas por temporada para superar el límite crítico de conservación de la especie.
El Ejecutivo foral señala que la población de salmón ha caído significativamente en los últimos años en todas las cuencas de la Península y a nivel global. Entre las causas se encuentran el aumento de las temperaturas y los obstáculos que dificultan la remontada hacia zonas de aguas más frías. Las medidas adoptadas en Navarra —como renaturalización de cauces, vedas y repoblaciones— han mitigado la caída respecto a otras comunidades.
El año 2025 fue el segundo mejor desde que hay registros en cantidad de huevas. La supresión progresiva de obstáculos permitió encontrar huevas y alevines aguas arriba, tanto en el cauce principal como en afluentes. Con el nuevo sistema de conteo, se espera que los datos para la gestión sean exhaustivos y fiables.
La mejora de la monitorización se enmarca en un plan más amplio que incluye la restauración forestal con recuperación de alisedas, eliminación de especies invasoras y liberación de cauces mediante desmantelamiento de presas y azudes obsoletos. Estas actuaciones buscan renaturalizar el río y garantizar la continuidad del ecosistema.
El programa LIFE Kantauribai, liderado por Navarra a través de Orekan y con horizonte 2027, tiene un presupuesto de 10,8 millones de euros, cofinanciado en un 60% por la UE. En Navarra, se prevé la demolición de 25 obstáculos y la liberación de 85 kilómetros de cauces en cinco cuencas compartidas con Gipuzkoa y Nueva Aquitania. Hasta ahora se han intervenido 11 de los 16 obstáculos previstos.
Actualmente se ha iniciado la intervención en la presa de Enobieta, en Artikutza (Goizueta), liberando un espacio de 7 metros en el aliviadero para favorecer el tránsito de especies. Con 43 metros de altura, 180 metros de longitud y 35 metros de espesor, es la mayor presa intervenida de Europa. La Confederación Hidrográfica del Cantábrico también eliminará dos presas más en Arantza y Sumbilla, en el cauce principal del Bidasoa.