SOCIEDAD

El premio navarro que mira al suicidio desde caminos poco habituales: el papel del lenguaje y los medios de comunicación

Entrega del Premio Federico Soto. COLEGIO DE MÉDICOS DE NAVARRA
El Colegio de Médicos de Navarra acoge el Premio Federico Soto

El Premio Federico Soto a la investigación del suicidio en Navarra ha reconocido este año dos proyectos que abordan la conducta suicida desde perspectivas distintas: el análisis del lenguaje en notas de despedida y el estudio de la cobertura periodística del suicidio en la prensa digital navarra.

El galardón, convocado por María Antonia Soto y la Fundación Colegio de Médicos de Navarra, ha repartido en esta quinta edición 2.500 euros, con 1.250 euros para cada uno de los dos trabajos premiados. La entrega se ha celebrado este 4 de junio.

Uno de los proyectos premiados ha sido el de David González Moreno, jefe del Equipo de Negociación de la Policía Nacional y doctorando en Psicología por la Universidad Pública de Navarra. Su investigación lleva por título “Patrones psicológicos en las notas suicidas: un análisis de la conducta verbal escrita para la detección de ideación latente y la prevención de la conducta autolítica”.

El segundo trabajo galardonado ha sido el de Francisco Javier Olivar de Julián, doctor en Comunicación por la Universidad Internacional de La Rioja. Su proyecto, titulado “Cobertura periodística sobre el suicidio en Navarra. Análisis de textos periodísticos en la prensa digital navarra”, analizará cómo los medios digitales navarros han informado sobre esta realidad.

El proyecto de David González Moreno se centra en el análisis sistemático de las notas de despedida como fuente de información clínica, psicológica y lingüística. Según ha explicado el investigador, estos documentos pueden contener un “tesoro de información fenomenológica” sobre el estado psicológico de la persona en los momentos previos al acto suicida.

González Moreno ha señalado que estas notas están presentes aproximadamente en un 20% de los casos de suicidio consumado. Pese a su valor clínico y científico, ha subrayado que este material no ha sido explotado de forma sistemática para desarrollar herramientas de prevención activa.

La investigación plantea que la conducta verbal escrita puede actuar como un posible biomarcador psicológico. A través del análisis del lenguaje, el proyecto busca identificar patrones cognitivos, emocionales y relacionales asociados a la ideación suicida.

Entre los aspectos que estudiará figuran expresiones recurrentes de desesperanza, culpa, desconexión social o percepción de carga hacia los demás. También se analizarán estructuras discursivas que puedan anticipar situaciones de riesgo.

El trabajo combina un enfoque cualitativo y cuantitativo mediante herramientas especializadas como MAXQDA y SPSS. Esta metodología permitirá pasar del análisis descriptivo de casos individuales a la identificación de patrones sistemáticos y potencialmente predictivos.

El estudio prestará atención a la presencia de distorsiones cognitivas en el lenguaje. Entre ellas se incluyen el pensamiento dicotómico, con el uso de absolutos como “siempre” o “nunca”, la ruptura del vínculo social a través del lenguaje o la alteración en la construcción temporal del discurso.

Estos elementos podrían funcionar como indicadores indirectos de riesgo suicida. Por ello, el proyecto premiado busca avanzar en posibles herramientas de detección temprana y prevención.

González Moreno ha destacado que la identificación sistemática de estos patrones psicológicos podría contribuir al desarrollo de algoritmos de triaje psicológico. Estas herramientas permitirían detectar posibles señales de ideación suicida en escritos aparentemente neutros, correos electrónicos o publicaciones en redes sociales.

El investigador también ha planteado que los resultados podrían ayudar a optimizar la autopsia psicológica. Además, podrían sentar las bases para herramientas digitales orientadas a monitorizar patrones lingüísticos asociados a la desesperanza, el aislamiento o la percepción de ser una carga para los demás.

El segundo proyecto premiado por el Premio Federico Soto pone el foco en el tratamiento informativo del suicidio en los medios digitales de Navarra. La investigación de Francisco Javier Olivar de Julián analizará cómo se representan los casos, qué marcos narrativos se utilizan y qué tipo de lenguaje predomina.

El trabajo también estudiará cómo esas prácticas comunicativas pueden influir en la percepción social del suicidio y en las estrategias de prevención. Su punto de partida es la importancia del papel informativo de los medios de comunicación.

Según ha recogido el proyecto, la OMS considera que los medios tienen un papel crucial para aumentar la conciencia social. Por su parte, Salud Mental España sostiene que los medios son clave para acabar con los estigmas y estereotipos.

“Los medios de comunicación determinan en buena medida cómo gestiona la sociedad un bien tan preciado como su salud”, ha subrayado Olivar. El investigador ha destacado también la dimensión ética de estas informaciones por la naturaleza de los asuntos que abordan y por su capacidad para crear debate en la opinión pública.

El estudio parte de la hipótesis de que la cobertura periodística sobre suicidios en los medios digitales de Navarra ha mejorado en los últimos años. Sin embargo, también plantea que siguen presentes sesgos o estigmas en algunas informaciones.

La investigación se presenta como un trabajo novedoso, ya que no existen estudios previos específicos sobre este ámbito en Navarra. El análisis abarcará textos periodísticos publicados entre 2018 y 2026 en los principales diarios digitales navarros.

Para ello se utilizarán bases de datos como MyNews y las hemerotecas de los propios medios. Además, el proyecto se completará con dos grupos de discusión: uno con personas afectadas y otro con público general.

El análisis prestará especial atención a la presencia de estereotipos y elementos estigmatizantes. También estudiará la atribución de responsabilidad, el enfoque temporal, los valores noticiosos y el tratamiento específico de la perspectiva de género en este tipo de textos.

El proyecto incorporará una dimensión social al analizar las percepciones de supervivientes, familiares, representantes de colectivos implicados en suicidios y ciudadanos en general. El objetivo es conocer cómo se percibe la cobertura periodística del suicidio en la prensa digital de Navarra.

La investigación busca identificar buenas prácticas informativas y posibles riesgos derivados de enfoques sensacionalistas o inadecuados. Con ello, pretende contribuir a mejorar la calidad del discurso público y mediático sobre la conducta suicida.

El acto de entrega del V Premio Federico Soto ha contado con la participación del presidente del Colegio de Médicos de Navarra, Tomás Rubio Vela, y de María Antonia Soto, hija de Don Federico e impulsora del premio junto a la Fundación Colegio de Médicos de Navarra.

El galardón fue creado en 2019 con el propósito de fomentar la investigación sobre el suicidio en Navarra y mantener vivo el legado del doctor Federico Soto Yárritu. El médico fue una figura clave en la historia de la psiquiatría navarra y dirigió el Hospital Psiquiátrico de Pamplona durante más de cuatro décadas.

En esta quinta edición, el premio ha consolidado su evolución hacia un enfoque más amplio e interdisciplinar. La convocatoria ha incorporado la participación de profesionales del ámbito sanitario, social, educativo, judicial y de la sociedad civil.

Esta orientación responde a la convicción de que la prevención del suicidio requiere una respuesta colectiva, coordinada y multidisciplinar. El Premio Federico Soto ha reconocido en ediciones anteriores investigaciones centradas en el seguimiento telefónico de pacientes, el trastorno mental grave, la salud mental en estudiantes y la autopsia psicológica.

Entre los trabajos premiados figuran “Comparación de una intervención de seguimiento telefónico versus tratamiento estándar para pacientes con intento de suicidio atendidos en Urgencias”, de la psicóloga clínica Adriana Goñi, en 2019, y “El suicidio en las personas con trastorno mental grave: Evidencia de una realidad”, de la psiquiatra Lucía Moreno, en 2023.

También han sido reconocidos el “Proyecto SESSAMO (Seguimiento de Estudiantes de Secundaria para valorar Salud Mental y Obesidad)”, de la psiquiatra Azucena Díez, en 2024, y “La autopsia psicológica como herramienta de prevención del suicidio en Navarra”, de la forense Ana Hidalgo Ocaña, en 2025.