Los navarros se animan a viajar en Semana Santa y hay un destino que gana terreno con mucha fuerza
La Asociación de Consumidores de Navarra detecta un aumento de quienes viajarán esta Semana Santa y recuerda cómo reclamar ante retrasos, cancelaciones, maletas perdidas o incumplimientos en el alojamiento.
Vacaciones de Semana Santa: un 46% de los navarros ya tiene claro su destino para estos días, según una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache. El dato ha crecido con fuerza respecto al año pasado y refleja, además, un aumento de quienes han optado por salir fuera de España.
Frente a ello, un 43% de los navarros ha asegurado que no se moverá durante esta Semana Santa, cuatro puntos menos que en 2025. Entre quienes sí viajarán, la mayoría ha elegido otra comunidad autónoma, mientras que una parte relevante ha apostado por el extranjero o por desplazarse a otra localidad de Navarra.
De las personas que ya saben dónde pasarán estos días, el 61% irá a otra comunidad autónoma. Además, un 25% ha previsto viajar al extranjero y un 13% se moverá a otro punto de Navarra. La opción que más ha crecido este año ha sido precisamente la de salir a otros países, con un aumento de ocho puntos.
Junto al auge de los viajes, Irache ha advertido de que el transporte y el alojamiento siguen siendo los principales focos de reclamación en vacaciones. De hecho, casi el 70% de quienes han presentado alguna queja lo han hecho por problemas relacionados con una de estas dos cuestiones.
Los retrasos de vuelos vuelven a situarse entre los incidentes más habituales. Aunque en verano suelen registrarse más casos, en Semana Santa estos contratiempos pueden causar un mayor perjuicio porque las escapadas suelen ser más cortas y el margen para reorganizar el viaje es mucho menor.
A ello se suma este año la incertidumbre por la posible afección del conflicto en Oriente Medio sobre algunos vuelos o desplazamientos. Según ha explicado Irache, numerosas personas se han puesto en contacto con la asociación en las últimas semanas para pedir asesoramiento sobre cambios o cancelaciones en sus viajes.
La asociación ha recordado que, si un vuelo se retrasa más de tres horas, los viajeros de vuelos que salen de la Unión Europea o que llegan a ella en una compañía comunitaria tienen derecho a compensaciones de 250, 400 o 600 euros, en función de la distancia recorrida.
Además, si ese retraso provoca otros perjuicios, como la pérdida de una noche de hotel o de un enlace posterior, el consumidor también puede reclamar esos daños. Irache ha señalado que estas compensaciones añadidas suelen generar más resistencia por parte de las compañías, por lo que resulta clave reunir pruebas y dejar constancia de lo ocurrido.
En este sentido, la asociación ha recordado el caso de una familia que consiguió recuperar 420 euros por una noche de hotel perdida después de presentar su reclamación. Por eso, insiste en que conviene conservar toda la documentación y justificar por escrito cualquier gasto o perjuicio derivado de la incidencia.
También se repiten los problemas en los casos de cancelación de vuelos. Si la compañía no comunica la anulación con al menos quince días de antelación, el consumidor tiene derecho a recuperar el dinero del billete, una situación que a veces deja a los viajeros ante alternativas mucho más caras.
Eso es lo que le ocurrió a una pareja que había reservado un vuelo a Tailandia con seis meses de antelación. Mes y medio antes de la salida les comunicaron que el trayecto de ida se había cancelado y, para no quedarse sin vacaciones, tuvieron que comprar otro vuelo al país asiático por 220 euros más.
Otro de los conflictos habituales tiene que ver con el equipaje. Las reclamaciones se repiten por daños, retrasos o pérdida de maletas, y en los últimos meses también han aumentado las quejas por el cobro de la maleta de mano en varias compañías cuando los pasajeros pensaban que podrían subirla al avión sin coste adicional.
Los problemas no se limitan al transporte. En materia de alojamiento, muchos consumidores se quejan de que el hotel no dispone del gimnasio prometido, de que la calidad del bufé no responde a lo anunciado o de que el apartamento alquilado es más pequeño, está más lejos de la playa o carece de servicios como lavadora.
Según ha explicado Irache, en los últimos años han aumentado especialmente las reclamaciones relacionadas con apartamentos turísticos, muchas veces contratados a través de empresas intermediarias, por encima incluso de algunas incidencias en hoteles. De ahí que recomiende revisar con detalle todo lo contratado antes de formalizar la reserva.
La asociación aconseja conservar siempre la reserva, el contrato o la publicidad donde figuren las condiciones del viaje y del alojamiento. También recomienda que toda esa información sea lo más concreta posible, con datos precisos sobre horarios, costes, metros cuadrados o equipamiento, y no con expresiones genéricas que luego dificultan la reclamación.
Además, insiste en que cualquier incumplimiento debe dejarse por escrito cuanto antes, incluso aunque la reclamación formal se presente después. Esa constancia temprana suele facilitar que el consumidor pueda defender mejor sus derechos si surgen problemas durante las vacaciones de Semana Santa.
Entre las pautas que ofrece Irache figuran conseguir una reserva detallada del alojamiento y conservarla, guardar el billete de avión para poder reclamar en caso de retraso, comprobar la identidad de la empresa o particular si la contratación se hace por internet y revisar bien las condiciones de cancelación antes de adelantar una señal o una fianza.
La asociación también recuerda que, si hay daños o retrasos con las maletas, hay que comunicarlo nada más llegar al aeropuerto de destino en el puesto de la compañía aérea. Y en el caso del alquiler de vehículos, aconseja asegurarse de que un empleado deja por escrito el estado del coche antes y después de su uso.