SOCIEDAD

De una pequeña oficina en Pamplona a invertir seis millones en robótica: la empresa navarra que acaba de ser premiada

De izquierda a derecha: Izaskun Lara, Fernando Redín, Diego Redín, María Angeles Itoiz, Telesforo Redín, Iñigo Redín, Enrique Redín, Iñaki Ecay y Leire Alemán. VÍCTOR RUÍZ / CEDIDA

La compañía fundada por Telesforo Redín en 1982 cuenta actualmente con 180 trabajadores, cuatro centros de trabajo y una filial de robótica que ha ampliado su actividad fuera de Navarra.

La empresa navarra Grupo Reybesa, con sede en Orcoyen, ha sido distinguida con el X Premio Empresa Familiar Navarra 2026, que concede la Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar de Navarra (ADEFAN). El reconocimiento ha destacado la trayectoria de la compañía, su crecimiento industrial y el relevo generacional protagonizado por la familia Redín.

Fundada en 1982 por Telesforo Redín, la empresa ha pasado de contar con tres trabajadores a reunir una plantilla de 180 profesionales. Actualmente dispone de cuatro centros de trabajo en Navarra, con más de 18.000 metros cuadrados de instalaciones, y una flota de 60 talleres móviles.

El Grupo Reybesa está especializado en la distribución de carretillas elevadoras Linde, soluciones de almacenaje, equipos para la manipulación de mercancías, sistemas intralogísticos y maquinaria de limpieza industrial automatizada. Su actividad se ha ampliado en los últimos años con la incorporación de nuevas tecnologías y proyectos de robótica.

El presidente de ADEFAN, Iñaki Ecay, ha explicado que la concesión del premio pretende reconocer el apoyo que las empresas familiares han prestado históricamente a la industria navarra. "Nuestro sector industrial es uno de los grandes activos de la Comunidad foral y queremos contribuir a visibilizar y reconocer el papel de las familias empresarias que lo impulsan", ha señalado.

Ecay ha destacado que la familia Redín representa ese vínculo con Navarra a través de la continuidad del negocio, la innovación y las inversiones realizadas para mantener su crecimiento y generar empleo.

Otro de los aspectos determinantes para conceder el galardón ha sido el relevo generacional. Los cuatro hijos del fundador, Fernando, Enrique, Iñigo y Diego Redín, han asumido diferentes responsabilidades en la compañía y han continuado el proyecto iniciado por sus padres, Telesforo y María Ángeles.

El presidente de ADEFAN ha calificado de "ejemplar" este proceso y ha resaltado valores como el compromiso con el legado familiar, la visión a largo plazo, el cuidado de los trabajadores y la creación de un negocio sostenible.

La vocal de la Junta Directiva de ADEFAN Leire Alemán también ha respaldado estas razones durante la comunicación del premio a la empresa.

De tres trabajadores a 180 empleados en Navarra

La historia de Grupo Reybesa comenzó en 1982, cuando Telesforo Redín decidió abandonar Caterpillar después de veinte años trabajando en la venta de maquinaria de obra pública en Navarra y La Rioja.

"Aquí hay que poner una empresa. Pedí la cuenta, un dinero por adelantado, que me dieron pensando que iba a montar una gasolinera, y con eso empezamos", ha recordado el fundador.

La compañía abrió su primera sede en la calle Sadar de Pamplona, con tres trabajadores y la comercialización de carretillas elevadoras como principal actividad. Posteriormente, por recomendación de Linde, incorporó un taller propio para completar el servicio de venta y mantenimiento.

En 1994, Reybesa trasladó sus instalaciones al polígono Noáin-Talluntxe, cuando su plantilla rondaba los 17 empleados. Cuatro años después, en 1998, incorporó el alquiler de maquinaria, una actividad que terminaría convirtiéndose en una parte importante del negocio.

Las primeras tres carretillas de alquiler fueron destinadas a un proveedor de Volkswagen Navarra instalado en Talluntxe. Fernando Redín, actual director comercial, ha recordado que aquella decisión proporcionó mayor estabilidad financiera a la empresa.

El crecimiento también ha estado acompañado por la incorporación progresiva de los cuatro hermanos Redín. Fernando comenzó en 1988, con 18 años, en el área comercial, mientras que Iñigo se incorporó en 1993 al taller.

Por su parte, Enrique llegó en 1997 al departamento de administración, después de estudiar Administración y Dirección de Empresas y trabajar durante un año en la central de Linde en Barcelona. Diego se sumó al proyecto durante los primeros años de la década de 2000.

"Nos fuimos recolocando cada uno en un sitio, de una forma muy natural y sin forzar a nadie. Pero luego nos supimos contagiar del compromiso y de las ganas de trabajar", ha explicado Diego Redín.

La expansión a Tudela y el salto con Volkswagen Navarra

Con el cambio de milenio, Grupo Reybesa abrió una delegación en Tudela, que acaba de cumplir 25 años de actividad. Hasta entonces, los mecánicos se desplazaban desde Pamplona para atender a las cooperativas y empresas de la Ribera.

La nueva sede permitió reforzar su presencia en una zona donde trabaja con compañías como Grupo Virto y Congelados de Navarra. Posteriormente, en 2003, llegaron las instalaciones de Arazuri-Orkoien y, en 2007, una segunda nave dedicada al reacondicionamiento de maquinaria usada procedente del parque de alquiler.

Mientras tanto, el fundador había comenzado a preparar su retirada. Telesforo Redín se jubiló en el año 2000, a los 64 años, después de dejar progresivamente la gestión en manos de sus hijos.

"Que dejara su legado en nuestras manos demuestra el nivel de confianza que tenía en nosotros, algo por lo que estamos especialmente agradecidos", han señalado los hermanos.

Uno de los momentos decisivos llegó en 2009, cuando Reybesa comenzó a trabajar como proveedor de Volkswagen Navarra. La relación con la fábrica de automóviles obligó a la compañía a adaptar sus procesos y abrió nuevas posibilidades de negocio.

"Trabajar con una empresa de este tipo te obliga a madurar, a plantearte las cosas de otra forma", ha reconocido Fernando Redín.

De esa experiencia surgió la apuesta por la automatización industrial, que se concretó en 2020 con la creación de la filial Autocar. Esta división ha permitido a la compañía desarrollar proyectos fuera de Navarra, en lugares como Valladolid y Valencia.

Una inversión de más de seis millones de euros en robótica

Uno de los proyectos más recientes de Grupo Reybesa ha sido la construcción de una nueva nave para Autocar, inaugurada en 2025 tras una inversión superior a los seis millones de euros.

Las nuevas instalaciones han reforzado la actividad de robótica y automatización industrial, una de las principales líneas de crecimiento de la empresa familiar.

Además, Reybesa ha incorporado a su catálogo soluciones de limpieza industrial automatizada de Pudu y Nilfisk. Se trata de equipos que utilizan inteligencia artificial y pueden comunicarse entre sí para coordinar sus tareas.

Fernando Redín ha explicado que, por ejemplo, una barredora puede detectar un charco en un supermercado y avisar automáticamente a una fregadora para que se encargue de limpiarlo.

La empresa también ha recibido numerosos reconocimientos de Linde como uno de sus mejores distribuidores en el ámbito peninsular. Sin embargo, la familia ha reconocido que el premio concedido en Navarra tiene un significado especial.

"Es cierto que hemos sido premiados en muchas ocasiones por Linde como uno de los mejores distribuidores de su marca en el ámbito peninsular, pero ser galardonado en tu casa siempre tiene un valor especial", ha señalado Fernando Redín.

El director comercial también ha recordado las dificultades que han acompañado al crecimiento de la compañía. "Afortunadamente, la empresa no ha hecho más que crecer. Es verdad que con mucho esfuerzo, dedicación y, también, con un millón de problemas que nos han unido mucho", ha afirmado.

La tercera generación de la familia Redín

Después de más de cuatro décadas de actividad, la familia propietaria de Grupo Reybesa comienza a plantearse la posible incorporación de una tercera generación.

Los cuatro hermanos tienen ocho hijos y algunos ya han empezado a conocer el funcionamiento de la compañía. Sin embargo, sus padres no quieren imponerles la obligación de continuar el negocio.

"No les vamos a obligar. Que les vaya sonando lo que es una empresa familiar, lo bonito, los problemas. No hay que ocultar nada. Y luego, que decidan", ha explicado Enrique Redín.

El premio se entregará el 6 de noviembre en Gorraiz

La entrega del X Premio Empresa Familiar Navarra tendrá lugar el próximo viernes 6 de noviembre de 2026, durante un almuerzo con los asociados de ADEFAN en el Hotel Castillo Palacio de Gorraiz.

El galardón está patrocinado por CaixaBank y cuenta con la colaboración de ARPA Abogados Consultores.

Con esta distinción, ADEFAN reconoce a las empresas familiares que han destacado por su arraigo en Navarra, su vocación de permanencia y su compromiso con el empleo. También se tienen en cuenta la reinversión de beneficios, la evolución empresarial y la implicación de las familias propietarias.

Grupo Reybesa se incorpora así a una relación de empresas premiadas en la que figuran Mainate (2025), Bodegas Ochoa (2024), Goikoa (2023), el consorcio empresarial de la familia Antoñanzas (2022) y Ventas de Ulzama-Grupo Castillo de Gorraiz (2021).

También han recibido este reconocimiento Grupo Enhol (2019), Conservas El Navarrico (2018), Grupo Basarana Las Cadenas, antigua Hijos de Pablo Esparza (2017), y Viguetas Navarras (2016).

La asociación organizadora, ADEFAN, agrupa actualmente a más de 175 empresas familiares de Navarra pertenecientes a distintos sectores. En conjunto, estas compañías facturan más de 4.000 millones de euros y generan más de 16.000 puestos de trabajo.

La entidad desarrolla programas de formación, conexión y representación de las familias empresarias, además de promover el intercambio de experiencias con otras asociaciones territoriales de empresa familiar.