Salud

El Sindicato Médico planta cara a Domínguez y Chivite por un decreto que puede forzar traslados entre hospitales

La presidenta del Gobierno, María Chivite, junto al consejero de Salud, Fernando Domínguez. PABLO LASAOSA
El Sindicato Médico abre la vía judicial contra la reorganización de Radiología impulsada por Salud en Navarra.

Un médico podría realizar hoy ecografías en Tudela y ser enviado mañana a trabajar con resonancias magnéticas en Pamplona, aunque no tuviera suficiente experiencia en esa técnica. Es el ejemplo con el que el Sindicato Médico de Navarra ha alertado de las consecuencias laborales de la nueva organización sanitaria impulsada por el Gobierno foral.

El Sindicato Médico de Navarra (SMN) ha iniciado los trámites judiciales para recurrir el Decreto Foral 30/2026, de 27 de mayo, que ha regulado la estructura y el funcionamiento del Área Clínica de Radiología y que ha sido pergeñado por el Gobierno de María Chivite y el consejero Fernando Domínguez. 

La organización médica ha acusado al Departamento de Salud de implantar medidas que permiten una "redistribución abusiva" del personal médico y facultativo sin esperar a la aprobación de la futura Ley Foral de Salud.

A juicio del sindicato, esta reordenación se ha desarrollado de forma "discreta", es "contraria a derecho" y utiliza la falta de médicos como justificación para endurecer las condiciones de trabajo.

"Mientras en otras comunidades se buscan soluciones para atraer y fidelizar facultativos, en Navarra han decidido endurecer hasta lo insoportable las condiciones laborales de los pocos médicos que quedan y precarizar la atención que reciben los enfermos", ha criticado el SMN.

Un decreto publicado el 5 de junio

El Decreto Foral 30/2026 fue publicado en el Boletín Oficial de Navarra el pasado 5 de junio. El sindicato ha sostenido que la norma no se limita a ordenar el Área Clínica de Radiología, sino que también modifica los Estatutos del Servicio Navarro de Salud de 2015 al afectar al Área del Corazón y de Cirugía.

La modificación de esos estatutos en relación con las Áreas Únicas se ha realizado posteriormente mediante el Decreto Foral 46/2026, publicado el 21 de julio en el BON.

El SMN ha considerado "llamativo" que el Área de Radiología se haya creado sin cumplir, a su entender, los criterios recogidos en los Estatutos del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea de 2015 ni los nuevos requisitos publicados dos meses después.

Uno de los cambios que más preocupa al sindicato es que todas las áreas clínicas han pasado a depender de la Dirección de Asistencia Sanitaria al Paciente del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea.

La organización médica ha advertido de que este modelo reduce la capacidad de decisión de las jefaturas de los hospitales, cuyas actuaciones se han basado hasta ahora principalmente en criterios técnicos y asistenciales.

Las decisiones finales consideradas críticas pasarían, según el SMN, a órganos superiores sometidos a directrices "de carácter únicamente político".

Traslados y cambios de funciones

El principal problema laboral denunciado por el sindicato es que la norma abre la puerta a traslados forzosos y a modificaciones en las funciones de los profesionales en función de las necesidades asistenciales determinadas por la Administración.

Así, un facultativo podría ser destinado a diferentes hospitales o técnicas sin que su experiencia concreta se ajuste necesariamente al nuevo puesto asignado.

El decreto tampoco concreta, según el SMN, aspectos esenciales de las condiciones de trabajo. Entre ellos se encuentran la adscripción a un centro o puesto, los turnos, los horarios, los descansos, las guardias y las retribuciones.

La norma ha señalado como objetivos controlar las listas de espera, mejorar la accesibilidad y garantizar una cobertura universal. Sin embargo, el sindicato ha advertido de que estos propósitos pueden dejar en segundo plano otras cuestiones fundamentales.

Entre ellas ha citado la disponibilidad de equipos radiológicos, la sobrecarga de trabajo, los excesos de jornada, la capacitación para cada función, los derechos laborales, la equidad organizativa y la asignación de plazas y puestos.

Todos estos elementos quedarían supeditados, según la organización, a las necesidades que la Administración determine en cada momento.

Temor a que el modelo llegue a otras especialidades

El Sindicato Médico de Navarra también ha alertado de que este sistema organizativo podría terminar extendiéndose a otras áreas y especialidades de la sanidad pública foral.

El SMN considera que esta posibilidad tendría un impacto directo sobre las condiciones laborales de los profesionales y reduciría el interés de los facultativos por trabajar en Navarra.

La organización también ha trasladado su preocupación por las consecuencias para los pacientes. A su juicio, la nueva estructura garantiza que los usuarios serán atendidos, pero no asegura que esa asistencia se ofrezca con la calidad, continuidad, medios y garantías profesionales necesarias.

El sindicato ha criticado finalmente que el Gobierno de Navarra no haya esperado a la entrada en vigor de la nueva Ley Foral de Salud. A su entender, el Ejecutivo ha evitado así tener que aceptar posibles enmiendas parlamentarias antes de implantar la reorganización.

El SMN ha denunciado que el nuevo sistema somete al colectivo médico y facultativo a unas necesidades asistenciales fijadas unilateralmente por la Administración, sin establecer límites suficientes ni garantizar plenamente sus derechos laborales y profesionales.

También ha acusado a Salud de olvidar el interés de los pacientes, que, según ha subrayado, pasa por disponer de una plantilla médica suficiente y cualificada para prestarles una atención adecuada.