Sociedad

Tres muertos este verano en Navarra por golpes de calor: estos son los lugares y actividades con más riesgo

Un niño se refresca en unos chorros de agua. EFE/ Rodrigo Jiménez
Salud Pública ha registrado 213 afectados desde el 16 de mayo, frente a los 127 contabilizados durante todo el año pasado.

El calor ha dejado ya tres personas fallecidas en Navarra durante este verano. Desde la activación del plan preventivo, el pasado 16 de mayo, se han comunicado 213 casos de patologías asociadas a las altas temperaturas.

La cifra ha superado ampliamente los 127 episodios registrados durante todo 2025. Más de la mitad de los afectados de este verano se han contabilizado únicamente durante el mes de julio.

Tres fallecidos y 17 personas hospitalizadas

Tres de cada cuatro personas afectadas han sido atendidas en centros de salud con síntomas considerados leves o moderados. El resto ha necesitado atención hospitalaria y 17 pacientes han tenido que ser ingresados.

La estancia media de estas personas en el hospital ha sido de siete días. El Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra ha recibido, además, la notificación de tres muertes por golpe de calor.

El trabajo, principal actividad de riesgo

La actividad laboral ha sido el contexto más frecuente en el que se han producido estos episodios. En concreto, el 38% de los casos ha ocurrido mientras la persona afectada se encontraba trabajando.

El ocio al aire libre sin ejercicio físico ha representado otro 31%. En este apartado se incluyen actividades como los paseos, la exposición directa al sol o las estancias prolongadas en piscinas.

Casos dentro de viviendas mal climatizadas

Otro 14,1% de las patologías se ha producido en domicilios con una ventilación deficiente o con temperaturas interiores excesivamente altas. El ejercicio físico ha provocado el 7,5% de los casos.

Las actividades en huertas han supuesto un 3,8%, mientras que un 1,4% de los afectados estaba realizando el Camino de Santiago cuando comenzó a sufrir los síntomas.

Los hombres concentran la mayoría de los casos

El 57,7% de las personas afectadas han sido hombres y el 42,3% mujeres. Por edades, el grupo más numeroso ha sido el de personas de entre 36 y 64 años, con un 40,4% del total.

Las personas mayores de 65 años han representado el 25,4%. Además, el 43,7% de los afectados no presentaba ninguna patología previa antes de sufrir el episodio relacionado con las altas temperaturas.

Precariedad energética y viviendas con demasiado calor

Entre los factores de vulnerabilidad, un 17,4% de los casos presentaba precariedad energética, entendida como la dificultad para mantener una temperatura adecuada dentro de la vivienda.

Otro 10% correspondía a personas frágiles, mayores de 70 años, con varias patologías o algún grado de dependencia. Un 4,2% presentaba una enfermedad crónica grave.

Julio ha sido especialmente caluroso

Salud Pública ha relacionado el fuerte incremento con las temperaturas registradas este verano. En julio, la temperatura máxima media en Navarra ha aumentado alrededor de seis grados respecto a la media máxima de 2025.

También ha influido una mayor sensibilización de los profesionales sanitarios para comunicar los casos. Esta vigilancia ha permitido detectar más episodios leves, moderados y graves relacionados con la exposición al calor.

Salud Pública pide protocolos específicos en las empresas

Ante el elevado porcentaje de afectados durante su jornada laboral, el ISPLN ha pedido a las empresas que cuenten con un procedimiento de actuación específico frente a las altas temperaturas.

Estos protocolos deben garantizar la hidratación de los trabajadores, facilitar agua y bebidas isotónicas y establecer el uso de ropa adecuada, gorros, gafas de sol y protección solar en los trabajos al aire libre.

Medidas según los niveles de alerta

Las empresas también deben comprobar el funcionamiento de los sistemas de climatización y ventilación. Además, los protocolos tienen que contemplar medidas específicas dependiendo del nivel de alerta por calor.

El objetivo es anticiparse a los episodios de temperaturas extremas, adaptar horarios o tareas cuando sea necesario y reducir el riesgo para quienes trabajan en condiciones especialmente expuestas.

Cómo reducir el calor dentro de las viviendas

Entre las recomendaciones de bajo coste se encuentra mantener las persianas y los toldos cerrados durante las horas centrales del día para impedir la entrada directa de la radiación solar.

También se aconseja ventilar durante la noche, favorecer la ventilación cruzada y utilizar ventiladores convencionales para reducir la sensación térmica dentro de las viviendas.

Precauciones en vehículos y espacios cerrados

Antes de iniciar un desplazamiento, conviene ventilar completamente el habitáculo del vehículo para expulsar el aire caliente acumulado en su interior.

Salud Pública ha recordado que nunca deben dejarse personas ni mascotas dentro de un coche cerrado, aunque el vehículo permanezca estacionado durante pocos minutos.

Beber agua aunque no aparezca la sed

Toda la población puede sufrir un golpe de calor. Por este motivo, se recomienda beber agua con frecuencia sin esperar a tener sed, evitar comidas pesadas y permanecer en lugares frescos.

También se aconseja protegerse del sol y evitar el ejercicio físico, el trabajo intenso o las actividades de riesgo durante las horas en las que se registran las temperaturas más elevadas.