El piquillo de Lodosa calienta motores: recta final de la plantación con 189 hectáreas
El sector completa la campaña 2026 con 57 agricultores y 11 conserveras, promoviendo la expansión nacional y la cooperación transfronteriza a través de RetPIM II.
La DOP Piquillo de Lodosa se encuentra en la recta final de la plantación de pimientos tras la interrupción provocada por la ola de calor de las últimas semanas. El sector espera completar esta fase a lo largo de la próxima semana, manteniendo la estabilidad alcanzada en la campaña 2025, cuando la superficie inscrita creció hasta las 189 hectáreas repartidas en 193 plantaciones gestionadas por 57 agricultores. Esta cifra refleja el compromiso de los productores con un producto de alta calidad que se ha consolidado como una de las joyas gastronómicas de Navarra.
Jesús Aguirre, presidente del Consejo Regulador del Pimiento del Piquillo de Lodosa, ha subrayado que salir con fuerza al mercado nacional representa una oportunidad de crecimiento y un compromiso con el sector y el territorio. “El Piquillo de Lodosa es un producto ampliamente reconocido en Navarra, pero seguiremos trabajando para que cualquier consumidor, esté en Madrid, Barcelona o Sevilla, lo identifique”, ha explicado. Por su parte, Aitziber Isturiz, secretaria del Consejo, ha destacado que la certificación garantiza la calidad y trazabilidad del producto, asegurando que cada envase identificado con la contraetiqueta numerada corresponde al auténtico Piquillo de Lodosa.
La campaña de 2025 contó con 11 empresas elaboradoras inscritas en el Consejo Regulador, mientras que Mendavia concentra la mayor superficie de cultivo con más de 63 hectáreas, seguida de Lerín con más de 56 hectáreas. Los municipios de Andosilla, Azagra, Cárcar, Lodosa y San Adrián completan el área protegida donde se desarrolla el cultivo. La sociedad pública INTIA supervisa todas las fases del proceso, desde el cultivo hasta el envasado, garantizando la trazabilidad y el cumplimiento de los estrictos requisitos de producción.
La DOP Piquillo de Lodosa es la única Denominación de Origen Protegida en España que se conserva en envase, destacando por su color rojo intenso, carne consistente y textura turgente. Tras la recolección, los pimientos se asan a la llama directa, se pelan y se descorazonan, conservando su aroma y sabor. Posteriormente, se envasan en seco, manteniendo el jugo liberado en el bote.
El sector también apuesta por la cooperación e innovación a través del proyecto RetPIM II, iniciativa financiada por la Eurorregión que agrupa Navarra, País Vasco y Nueva Aquitania. Esta segunda fase busca reforzar la valorización de los pimientos con DOP/IGP de la región —DOP Piquillo de Lodosa, DOP Pimiento de Espelette e IGP Pimiento de Gernika—, fomentando el intercambio de conocimientos, la cooperación transfronteriza y la difusión de las características de los productos al consumidor final mediante congresos técnicos y jornadas divulgativas.