TRIBUNALES

El calvario de una mujer en Pamplona: palizas, insultos y hasta una agresión con unas tijeras

La Fiscalía solicita 18 años de prisión y la posterior expulsión del país para un hombre acusado de agresión sexual y maltrato habitual en Navarra

La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra va a juzgar esta semana un caso de extrema gravedad que retrata un prolongado escenario de violencia de género, dominación y agresiones sexuales. La Fiscalía de la Comunidad Foral ha solicitado penas que suman 18 años de prisión para el acusado, un hombre de nacionalidad peruana en situación irregular, a quien se le atribuye haber sometido a su pareja a un régimen de terror físico y psicológico desde que ambos convivían en su país de origen hasta su posterior traslado a Pamplona.

El relato del Ministerio Fiscal describe una relación marcada por el ánimo de sometimiento. Según el escrito, el procesado ejercía de forma habitual violencia psíquica y física como herramienta de control, propinando a la víctima cachetadas, tirones de pelo, patadas y puñetazos en el domicilio familiar. Esta agresividad se extendía incluso al plano sexual; la acusación detalla que, ante la negativa de la mujer a mantener relaciones, el hombre reaccionaba con pellizcos violentos o escupitajos.

El control se manifestaba también mediante celos patológicos, con reproches constantes sobre el origen de sus ingresos y actos de humillación, como el ocurrido en noviembre de 2023, cuando el acusado roció con crema solar la ropa de la mujer para impedir que fuera a trabajar.

La escalada violenta alcanzó momentos de especial crudeza en los meses previos a la intervención judicial. En agosto de 2023, durante una discusión, el investigado propinó un fuerte puñetazo en la nariz a la víctima, y apenas unos meses después, el 2 de noviembre, le lanzó unas tijeras cuyas puntas quedaron clavadas en el muslo de la mujer.

En ninguna de estas ocasiones la víctima acudió a los servicios médicos. A este daño físico se sumaba un persistente maltrato verbal, con expresiones vejatorias dirigidas a menoscabar su autoestima.El episodio más severo recogido en la acusación tuvo lugar la noche del 4 de noviembre de 2023. Mientras la pareja se encontraba en la cama y su hijo menor de edad dormía en la misma habitación, el acusado forzó a la mujer a mantener una relación sexual pese a su negativa explícita, actuando con un claro ánimo libidinoso.

Los exámenes del Instituto Navarro de Medicina Legal han confirmado que la mujer padece un daño psicológico profundo, caracterizado por la ansiedad y la inestabilidad emocional, además de una afectación severa en su esfera sexual derivada de estos hechos.

En cuanto a la calificación jurídica, el Fiscal considera que los hechos son constitutivos un delito de agresión sexual, un delito de maltrato habitual, dos delitos de maltrato no habitual (por los ataques con el puñetazo y las tijeras) y un delito continuado de vejaciones injustas.

Por el delito de agresión sexual, se solicitan 14 años de prisión, junto a 16 años de prohibición de comunicación y aproximación a menos de 300 metros. Además, se pide la imposición de una medida de libertad vigilada por un periodo de 9 años, así como la inhabilitación especial para cualquier profesión que implique contacto con menores durante 20 años.

Por el maltrato habitual, la petición suma otros 2 años de cárcel, a los que se añade un año más por cada uno de los dos delitos de maltrato no habitual. El cómputo se completa con 25 días de localización permanente por las vejaciones continuadas.

No obstante, la Fiscalía solicita que la pena privativa de libertad sea sustituida por la expulsión del procesado del territorio nacional, dada su situación administrativa, con la prohibición de regresar a España durante un plazo de diez años. Además, se exige que el acusado indemnice a la víctima con 20.000 euros por los daños físicos y morales causados, cantidad que devengará los intereses legales correspondientes.