TRIBUNALES

Condenado un profesor en Pamplona por agresión sexual a una alumna de 10 años: el "engaño" de las pelotas de velcro

Recreación del hecho juzgado en el juicio por abusos sexuales contra un profesor.
La Audiencia de Navarra le impone 4 años de prisión por realizar tocamientos a la menor en un almacén tras convencerla para que le ayudara durante el recreo.

La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra ha dictado una sentencia contundente contra un docente de un colegio de Pamplona. El tribunal ha condenado a 4 años y un día de prisión a un profesor, de 49 años, por un delito de agresión sexual contra una alumna de tan solo 10 años.

Los hechos, que se remontan a marzo de 2024, ocurrieron durante el horario de recreo. El acusado, aprovechando que estaba a cargo del cuidado de los niños, pidió ayuda a la víctima y a una amiga para encontrar unas supuestas "pelotas de velcro". Bajo este pretexto, las condujo al almacén de la sala de calderas del colegio.

Una vez allí, el profesor colocó un pupitre junto a un armario y pidió a la menor que se subiera para dar saltos y así intentar mover el mueble. Fue en ese momento cuando, según la sentencia, el docente se colocó detrás de la niña con "evidente ánimo lascivo" y se restregó contra ella durante varios minutos.

El tribunal ha otorgado total credibilidad al relato de la víctima, calificándolo de "preciso, contundente y coherente". A pesar de que el acusado negó los hechos, los magistrados subrayan que fue cambiando su versión con el tiempo para intentar exculparse.

Además, la inspección ocular realizada por la Policía Foral confirmó que la maniobra descrita por el profesor —pedir a una niña de 10 años que moviera un armario mientras él miraba— resultaba "extraña e inexplicable" desde cualquier punto de vista lógico.

Además de la pena de cárcel, la Audiencia de Navarra ha impuesto al docente una Inhabilitación especial de 10 años para cualquier profesión o oficio que conlleve contacto con menores de edad; la prohibición de acercarse a la víctima a menos de 300 metros durante 6 años, cinco años de seguimiento tras salir de prisión y una indemnización de 4.000 euros a la menor por el daño moral causado.

La sentencia detalla que la pequeña sufrió graves secuelas emocionales tras el incidente, incluyendo pesadillas, sentimientos de culpa y cambios de ánimo, lo que fue avalado por los informes de la psicóloga forense.