Controlaba su móvil y la llegó a violar dos veces: la Audiencia de Navarra condena a un colombiano a tres años de prisión
La Audiencia de Navarra ha condenado a 3 años de prisión a un acusado que maltrató y violó en dos ocasiones a su pareja en septiembre y octubre de 2023 en una vivienda de Pamplona.
La sentencia ha sido dictada de conformidad, después de un acuerdo alcanzado entre la fiscalía, la acusación particular y la defensa. Los hechos han sido considerados constitutivos de un delito de maltrato habitual y de un delito continuado de agresión sexual con acceso carnal.
Por el delito de maltrato habitual, el acusado ha sido condenado a un mes y 15 días de prisión. Esa pena ha sido sustituida por una multa de 540 euros.
Además, la Audiencia de Navarra le ha impuesto 3 años de prisión por el delito continuado de agresión sexual con acceso carnal. En ambos delitos han concurrido las atenuantes de reparación del daño y alteración psíquica, esta última estimada como cualificada.
Según ha trasladado el Tribunal Superior de Justicia de Navarra, el encausado es un hombre natural de Colombia, de 29 años. No podrá comunicarse ni acercarse a la víctima a menos de 200 metros durante 7 años.
El condenado también deberá cumplir una medida de libertad vigilada durante 5 años. Esta medida se ejecutará con posterioridad a la pena privativa de libertad.
En concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar a la víctima con 8.000 euros por el daño moral ocasionado. Esa cantidad ya había sido depositada por el inculpado antes de la celebración del juicio.
Por otra parte, la Audiencia de Navarra ha acordado en la sentencia que el procesado sea visto por el médico forense. Esa valoración se realizará antes de resolver si procede suspender su ingreso en prisión.
La sentencia de conformidad recoge que el acusado y la denunciante comenzaron su relación en diciembre de 2020. Durante esa relación, él mantuvo una actitud de “desprecio” y celos hacia ella.
Según la resolución judicial, el acusado la insultaba y con frecuencia se ponía agresivo. También golpeaba objetos en el contexto de esa convivencia y relación de pareja.
La actitud de control fue aumentando con el paso del tiempo. El acusado llegó a exigir a su pareja que compartiera su ubicación, a lo que ella accedió al sentirse “presionada”.
También le controlaba de forma constante el teléfono móvil. Bloqueaba o eliminaba contactos y se enfadaba si ella recibía mensajes de otras personas.
La sentencia recoge además que, en varias ocasiones, el acusado aseguró a la mujer que se iba a quitar la vida si no seguía con él. Cuando ella le comunicó que quería terminar la relación, él continuó intentando comunicarse con ella y merodeando por su domicilio.
En dos ocasiones, en días indeterminados de septiembre y octubre de 2023, ambos se encontraban en la vivienda del procesado, en Pamplona. Allí, según los hechos probados, él la violó.
La resolución judicial también señala que el condenado presentaba en aquellos momentos un trastorno por consumo de cannabis. En relación con los delitos perpetrados, el acusado “tendría alteradas sus facultades intelectivas y volitivas en grado moderado-grave”.