Tribunales

Una enfermera entra 31 minutos en el historial clínico de su expareja en Pamplona y el tribunal confirma su condena

Una enfermera en un hospital.
El Tribunal Superior de Justicia de Navarra ha rechazado el recurso de la defensa y ha confirmado íntegramente la sentencia dictada por la Audiencia Provincial.

Una consulta informática de apenas 31 minutos y 4 segundos ha terminado con una condena de 2 años y 6 meses de prisión. El Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha confirmado la pena impuesta a una enfermera que accedió sin permiso al historial clínico de su expareja.

La Sala de lo Civil y Penal ha ratificado íntegramente la sentencia dictada el pasado mayo por la Audiencia Provincial de Navarra. Además de la prisión, la encausada deberá pagar una multa de 3.240 euros por un delito de descubrimiento o revelación de secretos cometido por funcionario público e indemnizar al denunciante con 3.000 euros por los daños y perjuicios sufridos.

Un acceso de 31 minutos al historial clínico de su expareja

Los hechos se produjeron el 5 de junio de 2023, cuando la procesada trabajaba como enfermera en el Hospital de día del Servicio de Nefrología del Hospital Universitario de Navarra. Durante aquella jornada utilizó el sistema informático para consultar información sanitaria de quien había sido su pareja.

El acceso se produjo "sin justificación asistencial alguna y sin autorización ni conocimiento" del afectado. Durante 31 minutos y 4 segundos, la enfermera entró en su historia clínica de atención especializada y, desde ella, accedió también a la historia clínica de atención primaria y a la historia clínica digitalizada.

Información sobre el estado de salud de su ex

La resolución considera acreditado que el objetivo de estas consultas fue conocer hechos o circunstancias relacionadas con el estado de salud de su expareja. La historia clínica de atención especializada permite consultar toda la información generada por los servicios hospitalarios y los especialistas del Servicio Navarro de Salud.

El episodio tuvo además consecuencias para el denunciante. Tras conocer lo ocurrido presentó "nerviosismo y alteración psicológica" y el 14 de noviembre de 2023 tuvo que recibir atención médica en un centro de salud.

La defensa pidió la absolución

La defensa de la enfermera recurrió la condena ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra y solicitó su absolución. Tanto el fiscal como la acusación particular reclamaron que se desestimara el recurso. La Fiscalía fue más allá y pidió elevar la condena hasta los 3 años y 3 meses de prisión.

La Sala de lo Civil y Penal no ha aceptado esos planteamientos y ha mantenido íntegramente la sentencia de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra. Los magistrados consideran que las pruebas documentales y testificales acreditaron que la enfermera accedió a datos clínicos específicos sin ninguna justificación asistencial.

Las claves informáticas, prueba principal de la condena

Una de las principales pruebas de cargo ha sido el registro del acceso informático realizado mediante las claves. La acusada decidió acogerse a su derecho a no declarar tanto durante la instrucción del procedimiento como posteriormente en el juicio.

El tribunal recuerda que el silencio de una persona acusada no constituye por sí mismo una prueba de cargo, aunque puede funcionar como elemento corroborador cuando ya existen pruebas suficientes. La falta de una explicación también puede valorarse cuando las pruebas existentes requieren una aclaración que únicamente puede proporcionar la persona encausada. La sentencia del TSJN todavía puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo.