Grababa en el baño a sus 4 compañeras de piso en Tudela: consiguió vídeos y fotos que luego envío a otras personas
La Fiscalía de Navarra ha solicitado una pena total de 20 años de prisión para un hombre de nacionalidad española acusado de grabar con cámaras ocultas a sus cuatro compañeras de piso en Tudela y difundir parte de ese material íntimo a través de una aplicación de mensajería.
El caso llegará próximamente a juicio oral ante el Juzgado de lo Penal de Pamplona, según recoge el escrito de acusación del Ministerio Público. La Fiscalía atribuye al procesado cuatro delitos continuados contra la intimidad y reclama también una indemnización económica para las víctimas por los daños morales sufridos.
Los hechos se habrían producido entre el año 2021 y octubre de 2022, cuando el acusado compartía una vivienda situada en la Cuesta de la Estación de Tudela con cuatro mujeres. Según la acusación pública, el hombre instaló de forma oculta varias microcámaras de vídeo en los cuartos de baño del piso.
Los dispositivos, siempre según el relato fiscal, fueron colocados y orientados hacia la zona de la ducha con el objetivo de grabar a las víctimas en momentos de absoluta privacidad. La Fiscalía sostiene que el acusado actuó con el propósito de atentar contra la intimidad de sus convivientes y sorprenderlas desnudas.
A través de este sistema de vigilancia ilícita, el procesado habría obtenido un volumen muy elevado de material íntimo. En concreto, la acusación cifra en 160 vídeos y 966 imágenes los archivos recopilados de las cuatro perjudicadas.
Las grabaciones se habrían realizado tanto en los baños como en otras estancias habituales de la vivienda. El escrito fiscal recoge que las mujeres fueron captadas sin ropa y en situaciones pertenecientes a su esfera más privada.
La acusación sostiene además que el hombre no se limitó a almacenar ese material. Según la Fiscalía, remitió al menos 85 fotografías a una tercera persona, cuya identidad no ha podido ser determinada, para que fueran editadas con textos, viñetas y elementos de carácter sexual especialmente vejatorios para las víctimas.
Posteriormente, el procesado habría difundido al menos 103 imágenes y un vídeo de contenido íntimo a once usuarios diferentes mediante la aplicación Kik Messenger. Esta parte del relato ha llevado al Ministerio Público a subrayar la gravedad de la conducta atribuida al acusado.
La Fiscalía califica los hechos como cuatro delitos continuados contra la intimidad. Además, aprecia la agravante de abuso de confianza, al considerar que el procesado se aprovechó de la convivencia diaria y de la relación de cercanía con las mujeres para cometer los hechos con mayor facilidad.
Por cada uno de esos delitos, el Ministerio Público solicita una pena de 5 años de prisión. En total, la petición fiscal asciende a 20 años de cárcel, junto con la inhabilitación para el sufragio pasivo y el pago de las costas del procedimiento.
La acusación pública también ha solicitado medidas de protección para las cuatro mujeres. En concreto, pide que el acusado no pueda acercarse a menos de 200 metros de ellas, de sus domicilios, de sus lugares de trabajo o de cualquier otro punto en el que se encuentren durante un periodo de 5 años.
Esa prohibición se extiende también a cualquier forma de comunicación. La Fiscalía reclama que el procesado no pueda contactar con las víctimas ni de forma directa, ni por medios informáticos o telemáticos, ni a través de terceras personas durante el mismo plazo.
En concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Público solicita que el acusado indemnice a cada una de las cuatro víctimas con 6.000 euros por los perjuicios causados. Esa cantidad se incrementaría con los intereses legales correspondientes.