La reforestación del monte San Cristóbal ha permitido al Ayuntamiento de Pamplona recuperar 42,96 hectáreas de terreno, de las que 18,45 fueron afectadas por el incendio de 2022. La actuación ha incluido la plantación de 4.154 ejemplares y la creación de un nuevo bosque de absorción que captará unas 22 toneladas anuales de carbono.
La Gerencia de Urbanismo y la Comisión de Urbanismo han visitado este miércoles 3 de junio de 2026 las parcelas en las que se ha trabajado desde finales del año pasado. La zona restaurada se registrará como sumidero de carbono en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
El proyecto ha tenido como objetivo recuperar una de las áreas dañadas por uno de los incendios más graves sufridos en Pamplona en los últimos años. Además de la repoblación forestal, se ha adecuado un espacio para uso recreativo y se han ejecutado otras actuaciones para revitalizar ambientalmente el entorno.
El nuevo bosque autóctono busca compensar emisiones, pero también mejorar el ecosistema forestal del monte. Según el Ayuntamiento, la intervención ha servido para incrementar la biodiversidad, regular el ciclo del agua y proteger el suelo frente a la erosión.
La actuación también ha mejorado la calidad del pasto y la prevención de incendios en el monte Ezkaba. Este nuevo bosque de absorción se suma a otros espacios similares impulsados en Pamplona, como el bosque autóctono de absorción de CO2 del polígono de Agustinos, el Bosque Olímpico entre Mendillorri, Lezkairu y el Valle de Aranguren, y el bosque de absorción de Mendebaldea.
Los trabajos han sido ejecutados por la empresa EULEN, S.A. por un importe de 141.952,43 euros. La intervención se ha basado en un proyecto de la consultora Bioma Forestal, que ha desarrollado una propuesta para restaurar el área incendiada en 2022 y otras parcelas no quemadas que también requerían actuación.
El incendio de septiembre de 2022 afectó a varias parcelas comunales y patrimoniales del Ayuntamiento de Pamplona. Algunas estaban repobladas con pinar, principalmente con Pinus nigra nigra Austria y Pinus halepensis, mientras que otras estaban formadas por pastizal-matorral y, en menor medida, por robledal de Quercus humilis.
El proyecto de bosque de absorción ha promovido la restauración y la planificación de la gestión de la zona. Entre las intervenciones realizadas figuran la corta, el procesado y la saca de pinos quemados, la realización de fajinas, la plantación de ejemplares y los trabajos posteriores de refuerzo previstos.
En la repoblación se han plantado ejemplares de Pinus halepensis, conocido como pino carrasco o pino de Alepo. Se trata de una conífera autóctona de la zona con buena capacidad de regeneración por semilla tras los incendios forestales.
También se han incorporado frondosas resistentes como encina carrasca, pacharán o espino, y espino albar o majuelo. A ellas se suman especies arbóreas y arbustivas como roble peloso, carrasca, arces, serbal mediterráneo, saúco y cornejo.
Además, la actuación ha incluido la plantación de 100 olmos resistentes a la grafiosis donados por el Ministerio de Transición Energética y Cambio Climático. El proyecto contempla trabajos de refuerzo de la plantación durante los próximos 5 años.
La intervención en el monte San Cristóbal también ha habilitado una zona de uso público para quienes paseen por este entorno natural de Pamplona. En ese espacio se han colocado cuatro mesas de madera tipo picnic, con bancos unidos, en una zona sombreada por masas arbóreas de encina-carrasca.
Ese arbolado se repobló en su día sobre antiguos terrenos de vertedero y relleno. Con el paso de los años, esas masas arbóreas han tenido un buen desarrollo y ahora sirven de entorno para esta nueva zona recreativa.
Los trabajos se han completado con la mejora de las vías forestales del monte. En concreto, se ha actuado sobre la pista principal, de 1.171 metros lineales, y sobre la pista secundaria, de 174 metros lineales.
Las labores de conservación y mantenimiento han solucionado problemas de baches y han mejorado las condiciones de rodadura y desagüe. Con ello se facilita la circulación de vehículos de mantenimiento y la gestión de las aguas de escorrentía.
La reforestación del perímetro incendiado del monte San Cristóbal se registrará como sumidero de carbono ante el MITECO. La iniciativa se enmarca en la Estrategia de Transición Energética y Cambio Climático, en el Plan de Infraestructura Verde y Azul y Drenaje Urbano Sostenible y en la Agenda Urbana 2030 del Ayuntamiento de Pamplona.