TRIBUNALES

Se quedó a dormir en su cama y la agredió sexualmente: condenado por violar dos veces a una amiga en Pamplona

Violación. M. / UNSPLASH
El hombre ha sido condenado a ocho años y seis meses de prisión

El TSJN ha confirmado la condena de 8 años y 6 meses de prisión impuesta a un hombre por violar dos veces a una amiga en Pamplona en agosto de 2023. La Sala de lo Civil y Penal ha ratificado así la sentencia dictada en noviembre por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra.

La resolución, que todavía puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo, mantiene una pena de 4 años y 3 meses de cárcel por cada uno de los dos delitos de agresión sexual con acceso carnal. También confirma la prohibición de acercamiento y comunicación durante 16 años, ocho por cada delito.

Además, el condenado deberá cumplir una medida de libertad vigilada de 14 años una vez salga de prisión. En concepto de responsabilidad civil, tendrá que indemnizar a la víctima con 20.000 euros por el daño moral causado.

Según recoge la sentencia, el hombre y la denunciante se conocieron en 2022 a través de amigos comunes. Volvieron a coincidir en los Sanfermines de 2023 y desde entonces estrecharon su relación de amistad.

La mujer vivía en un pequeño estudio del Casco Viejo de Pamplona. En varias ocasiones anteriores al 8 de agosto, el hombre ya se había quedado a dormir allí y ambos habían compartido cama, aunque no habían mantenido relaciones sexuales ni habían hablado de tenerlas.

El primero de los hechos ocurrió el 8 de agosto de 2023. El acusado pidió quedarse a dormir, como ya había hecho otras veces, y ella aceptó. A la mañana siguiente, comenzó a besarla sin su consentimiento y, aunque la mujer se apartó y mostró su negativa con gestos corporales, él continuó hasta violarla.

La agresión se interrumpió cuando llamó al timbre un instalador que iba a tomar medidas en el apartamento. Ese detalle figura en la resolución judicial, que considera acreditado que la víctima no consintió en ningún momento la relación sexual.

Dos días después, el 10 de agosto, se produjo la segunda agresión sexual en Pamplona. La denunciante llamó al hombre para decirle que se había dejado unos auriculares en su casa y, cuando acudió a recogerlos, ambos estuvieron hablando.

En ese momento, según la sentencia, el acusado volvió a besarla pese al rechazo de la mujer. Después, aunque ella se apartaba e intentaba mostrar con gestos que no quería mantener relaciones sexuales, él la violó de nuevo.

La resolución judicial también recoge que la denunciante tenía antecedentes de tratamiento psicológico y psiquiátrico por sintomatología depresiva. Asimismo, señala que mostraba tendencia a la evitación y cierta sumisión en las relaciones interpersonales, con dificultades para expresar sus sentimientos y deseos.

La Audiencia Provincial no apreció violencia o fuerza en la comisión de los hechos. Sin embargo, sí consideró probados los dos delitos de agresión sexual porque la mujer no consintió las relaciones mantenidas con el acusado.

El TSJN ha desestimado íntegramente el recurso presentado por la defensa. En su sentencia, subraya que ni el 8 ni el 10 de agosto la denunciante verbalizó que quisiera mantener relaciones sexuales, pero tampoco fue necesaria una negativa expresa con palabras para apreciar la falta de consentimiento.

La Sala remarca que la víctima mostró su rechazo mediante gestos claros. Intentó retirarse, permaneció pasiva, movió las piernas para apartarse y expresó con el lenguaje corporal que no deseaba mantener esa relación sexual.

Por ello, el tribunal concluye que en ambas fechas no existió un consentimiento libremente manifestado. Al contrario, entiende que los actos exteriorizados por la denunciante reflejaban de manera clara su negativa a mantener relaciones sexuales con acceso carnal.

La sentencia añade que el acusado actuó siendo consciente de esa falta de consentimiento. Aun así, decidió seguir adelante con las relaciones sexuales para satisfacer sus deseos, según recoge de forma expresa la resolución ratificada ahora por el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.