Tribunales

Rebajan de 38 a 5 años la pena a un hombre que violó a su pareja durante el confinamiento en Pamplona: fingía dispararle

Una mujer se protege de una agresión.
La Fiscalía solicitaba inicialmente 38 años y 7 meses de prisión, pero un acuerdo entre las partes ha reducido considerablemente la pena.

La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra ha condenado a 5 años y 11 meses de prisión a un hombre de 49 años por violar, maltratar y amenazar reiteradamente a su pareja en una localidad de la comarca de Pamplona. La sentencia se ha dictado tras un acuerdo entre la Fiscalía, la acusación particular y la defensa. El juicio había sido señalado para el pasado 14 de octubre.

La condena ha supuesto una importante reducción respecto a la petición inicial de la Fiscalía, que solicitaba 38 años y 7 meses de prisión. El acuerdo ha permitido rebajar las penas al aplicarse dos atenuantes: drogadicción y reparación del daño. Antes del juicio, el acusado se había comprometido a abonar 30.000 euros para hacer frente a la responsabilidad civil.

El condenado, natural de Argentina y de 49 años, mantuvo una relación sentimental con la víctima desde 2017 hasta diciembre de 2020. Según recoge la sentencia, los comportamientos de control comenzaron apenas tres o cuatro meses después de iniciar la relación.

El hombre empezó a dificultar que su pareja se relacionara con sus amigas o saliera a la calle. También controlaba su manera de vestir y le prohibía utilizar vestidos cortos o minifaldas. Durante la convivencia, la mujer sufrió insultos, golpes, lanzamiento de objetos y amenazas.

Las violaciones durante el confinamiento

La sentencia considera probado que el condenado violó a su pareja en octubre de 2019. Las agresiones sexuales continuaron durante el confinamiento por la pandemia de la Covid-19, entre marzo y junio de 2020, cuando la obligó por la fuerza a mantener relaciones sexuales en varias ocasiones.

Los comportamientos sexuales no consentidos tampoco terminaron con la ruptura de la relación. Tras el nacimiento de la hija de ambos, el hombre insistía en mantener relaciones sexuales con su expareja, pese a las constantes negativas de ella.

"Pese a su constante negativa y sin consentimiento alguno, el procesado le tocaba las nalgas, los pechos, o la besaba cuando quería", recoge expresamente la resolución judicial.

"Eres de mi propiedad": las amenazas a su pareja

La Audiencia de Navarra también considera probado que el condenado mantuvo durante años una actitud intimidatoria hacia la víctima, tanto mientras eran pareja como después de la separación.

Entre otras conductas, simulaba dispararle con una pistola o se pasaba el dedo índice por el cuello, como si estuviera haciendo un gesto de degollarla. Después le preguntaba si tenía miedo.

Además, repetía amenazas y expresiones con las que pretendía mantener el control sobre ella y sobre la hija que tenían en común.

"Tú eres mía hasta que la muerte nos separe, eres de mi propiedad, las dos, la niña y tú, sois de mi propiedad, y si un hombre se os acerca tendrá un gran problema conmigo", le decía, según recoge la sentencia.

Antes de la celebración del juicio, la Fiscalía había solicitado 38 años y 7 meses de cárcel. Sin embargo, el acuerdo alcanzado entre el Ministerio Fiscal, la acusación particular y la defensa ha permitido dictar una sentencia de conformidad con una pena considerablemente inferior.

El tribunal ha aplicado en todos los delitos las atenuantes de drogadicción y reparación del daño. Esta última se ha apreciado después de que el condenado se comprometiera a abonar 30.000 euros para responder por los perjuicios ocasionados a la víctima.

La sentencia establece 5 años de prisión por un delito continuado de agresión sexual y otros 11 meses de cárcel por un delito de maltrato habitual. Ambas penas suman los 5 años y 11 meses de prisión impuestos.

Además, el hombre ha sido condenado a 35 días de trabajos en beneficio de la comunidad por cada uno de los tres delitos de maltrato no habitual, así como a otros 50 días de trabajos por un delito continuado de amenazas.

La condena incluye importantes medidas de protección para la víctima. El hombre no podrá acercarse a ella a menos de 200 metros ni comunicarse con ella durante 16 años.

También deberá cumplir 8 años de libertad vigilada, una medida que comenzará a ejecutarse una vez finalizada la pena privativa de libertad.

La resolución de la Audiencia de Navarra cierra así el procedimiento con una condena pactada entre las acusaciones y la defensa, tras considerar probados los episodios de violencia habitual, agresiones sexuales y amenazas sufridos por la víctima durante la relación y después de su ruptura.