La campaña contra la planta de fangos de Chivite en Tudela suma más de 500 firmas en menos de 24 horas
La campaña "No a la mierda" que impulsa el Ayuntamiento de Tudela ha recogido en menos de 24 horas más de 500 firmas online contra la planta de fangos y lodos que el Gobierno de Navarra quiere construir en la capital de la Ribera, junto al río Ebro y a menos de un kilómetro del núcleo urbano de la capital ribera.
La iniciativa, impulsada bajo el lema "Tudela contra la macroplanta de residuos fecales humanos y biogás, impuesta por el Gobierno de Navarra", busca mostrar el rechazo ciudadano al proyecto promovido a través de la empresa pública NILSA.
Los promotores de la campaña denuncian que la instalación se ubicaría a unos 800 metros del casco urbano, en plena huerta ribera y muy próxima al río Ebro. Según los datos difundidos por la plataforma, la planta recibiría 170.000 toneladas de fangos fecales al año, el equivalente, aseguran, a unas 68 piscinas olímpicas.
La campaña sostiene también que la infraestructura supondría la llegada diaria a Tudela de 460.000 kilos de excrementos humanos, procedentes de los residuos fecales de unas 264.000 personas. Además, calculan que el proyecto implicaría más de 130 camiones de barros fecales cada semana con destino a la capital ribera.
Los impulsores de la recogida de firmas aseguran que la planta concentraría en Tudela cerca del 40% de todos los residuos fecales que se generan en Navarra, trasladados desde distintos puntos de la Comunidad foral hasta la ciudad ribera. Por este motivo, defienden que los residuos deben tratarse cerca del lugar en el que se generan y no concentrarse en una única zona.
La oposición al proyecto se centra en tres aspectos principales: la ubicación, la dimensión de la planta y la forma en la que, según la campaña, se ha tramitado la iniciativa. Los promotores afirman que la decisión se ha adoptado sin acuerdo con el Ayuntamiento de Tudela y mediante un procedimiento que consideran acelerado.
La campaña advierte de posibles afecciones por olores, insectos y molestias cerca de viviendas y colegios. También recuerda que la zona se encuentra próxima al río Ebro, en un entorno que califican de vulnerable y cercano a espacios naturales.
Los impulsores de "No a la mierda" insisten en que no rechazan el biogás ni la transición energética. Sin embargo, defienden que este tipo de infraestructuras deben tener una escala proporcionada, estar ubicadas en espacios compatibles y responder a un modelo descentralizado.
En ese sentido, reclaman que los residuos se procesen cerca de donde se generan y que no se concentre en Tudela una parte tan elevada de los fangos fecales de Navarra. También consideran que una planta de estas características debería situarse en polígonos industriales adecuados y no junto al río ni cerca del casco urbano.
La campaña señala además que el Ayuntamiento de Tudela ha mostrado su rechazo a la ubicación, la dimensión y la forma de imponer el proyecto. Según explican sus promotores, el consistorio ha presentado recursos administrativos contra la autorización, ha iniciado acciones judiciales y ha informado a la ciudadanía sobre su postura.
El objetivo de los impulsores de la recogida de firmas es paralizar o reubicar el proyecto y buscar una solución que, según defienden, sea compatible con la salud, el entorno, la huerta ribera y el desarrollo sostenible.
La campaña ha pedido a los vecinos que firmen para mostrar el rechazo ciudadano a la planta. "Tu firma sirve para mostrar el rechazo de los vecinos y vecinas de Tudela y defender así a nuestra ciudad frente a la imposición", recoge el mensaje difundido por los promotores.