El Ayuntamiento de Tudela ha lanzado este lunes 11 de mayo de 2026 una campaña de sensibilización ciudadana para explicar su rechazo al proyecto de Nilsa que prevé construir una macroplanta de lodos y biogás a apenas 800 metros del núcleo urbano.
La iniciativa se ha presentado bajo el eslogan “No a la mierda” y busca trasladar a los vecinos los motivos por los que el equipo de gobierno municipal se opone a una instalación que, según la campaña, gestionará residuos fecales equivalentes a 68 piscinas olímpicas tras la ampliación de la actual planta de tratamiento de lodos.
Desde el Ayuntamiento de Tudela han señalado que el objetivo principal es explicar “sin paños calientes” en qué consiste el proyecto de Nilsa, empresa pública del Gobierno de Navarra, y cuáles son las razones para rechazarlo. La campaña se apoya en cifras y datos que el consistorio considera “objetivos” para defender su postura.
El equipo de gobierno municipal ha explicado que la propuesta contempla una macroplanta de lodos y biogás que trataría el 40% de los desechos fecales humanos de toda Navarra. Según ha recordado el Ayuntamiento, esa instalación se situaría a unos 800 metros del casco urbano de Tudela.
La campaña también incide en que el proyecto se ha impulsado “sin contar con el Ayuntamiento” y mediante un procedimiento que el consistorio considera acelerado. Según el equipo de gobierno, ese trámite habría evitado incluir a Tudela en la moratoria aprobada por el Parlamento de Navarra para este tipo de instalaciones.
Entre los motivos de rechazo, el Ayuntamiento ha citado los posibles olores e insectos cerca de zonas de viviendas y colegios. También ha cuestionado que la planta se pretenda ubicar en un área inundable, próxima a un espacio natural protegido.
El equipo de gobierno sostiene además que no tiene sentido ecológico ni económico transportar por carretera miles de kilos de residuos fecales hasta Tudela. ¿Debe concentrarse este tipo de tratamiento en una sola instalación cercana a un núcleo urbano? Esa es una de las preguntas que el Ayuntamiento quiere trasladar a la ciudadanía con esta campaña.
Las cifras difundidas por el consistorio han sido uno de los elementos centrales de la iniciativa. Según la campaña, la planta gestionaría 460.000 kilos de excrementos humanos al día y 170.000 toneladas de fangos fecales al año.
El Ayuntamiento ha comparado ese volumen con el equivalente a 68 piscinas olímpicas. Además, ha señalado que el proyecto supondría la llegada de más de 130 camiones de residuos cada semana en dirección a Tudela.
Ante lo que el equipo de gobierno municipal considera “una seria amenaza para Tudela”, el consistorio ha presentado recursos administrativos y ha iniciado acciones en los tribunales. El objetivo, según ha recalcado, es frenar “la imposición de la macroplanta”.
El Ayuntamiento ha insistido en que su rechazo no supone una oposición a las energías renovables. Según ha defendido, la posición municipal busca una solución compatible con la salud, el entorno y un desarrollo sostenible real.
En ese sentido, la campaña recoge que distintas voces autorizadas, entre ellas colectivos y movimientos ecologistas, han defendido que los residuos no deben procesarse de forma centralizada. El Ayuntamiento sostiene que este tratamiento debería hacerse en una escala proporcionada y manejable.
También ha remarcado que estas instalaciones deben ubicarse en lugares compatibles y en polígonos industriales adecuados. Según el consistorio, no deberían situarse junto al río ni cerca de colegios, viviendas o núcleos urbanos.
La campaña contará con perfiles y acciones en redes sociales bajo el hashtag #noalamierda. También incluirá vídeos y otros contenidos explicativos para difundir los argumentos del equipo de gobierno municipal.
Además, el Ayuntamiento ha puesto en marcha una recogida de firmas en la web defiendetudela.com. La intención es que los vecinos y vecinas de Tudela que lo deseen puedan sumarse y expresar su rechazo al proyecto promovido por Nilsa desde el Gobierno de Navarra.