El legado sefardí de Tudela, en primera línea con la reunión anual de la Red de Juderías en noviembre
Tudela acogerá el próximo mes de noviembre una de las reuniones anuales de la Red de Juderías de España – Caminos de Sefarad, una cita que se ha acordado durante la 69ª Asamblea de la entidad celebrada recientemente en Segovia. La decisión ha reforzado el papel de Tudela dentro de la red y su compromiso con la difusión del legado sefardí.
En ese encuentro han participado el alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, y la concejala de Turismo, Irune García, en una asamblea que también ha servido para fijar la hoja de ruta de los 27 municipios integrados en esta organización durante 2026. La ciudad navarra gana así peso en una estrategia que busca dar más proyección al patrimonio judío español dentro y fuera de Europa.
La 69ª Asamblea de la Red de Juderías se ha celebrado en Segovia, donde el presidente de la asociación y alcalde de la ciudad, José Mazarías, ha presentado las principales líneas de trabajo del nuevo ciclo. Junto a él han comparecido varios vicepresidentes de la red, entre ellos Alejandro Toquero, además del alcalde de Ribadavia, César Fernández, y el alcalde de Tarazona, Tono Jaray.
Uno de los acuerdos más importantes ha sido la aprobación por unanimidad del presupuesto para el ejercicio 2026, que alcanzará los 311.000 euros. Según se ha trasladado en la asamblea, esta dotación permitirá desarrollar el nuevo Plan Estratégico de Institucionalización y Potenciación, pensado para reforzar la posición de la red en el marco de los Itinerarios Culturales Europeos.
El objetivo que se ha marcado la entidad pasa por convertirse en un socio de referencia del Consejo de Europa, vinculándose de forma más estrecha a las European Routes of Jewish Heritage. La intención de los municipios es que la Red de Juderías no sea solo un observador, sino un actor con peso en la diplomacia cultural europea.
Además, se ha previsto impulsar una mesa de trabajo intersectorial y reforzar las alianzas con otras redes transnacionales. A ello se suman medidas para mejorar el funcionamiento interno, como un sistema de buenas prácticas, la creación de una red de guías profesionales certificados y el refuerzo de la investigación histórica con apoyo de instituciones académicas.
Otro de los retos de la red será optar al Sello de Patrimonio Europeo para las ciudades que la integran. Esta aspiración busca dar a los municipios una distinción internacional que respalde el valor histórico, turístico y cultural de sus juderías.
En el terreno promocional, la entidad quiere unificar la imagen de sus 27 destinos bajo una marca digital más moderna y reconocible. La estrategia está orientada a captar un turista cultural de alto valor y a abrir nuevas vías de expansión tanto en Europa como en el continente americano.
Entre los próximos hitos internacionales figura una presentación institucional en Washington D.C. prevista para el 4 de septiembre, en un entorno diplomático y académico. También se ha anunciado una presencia destacada en la Semana Sefardí de Miami en noviembre, con la mirada puesta en estrechar lazos con la comunidad judeo-latinoamericana y con universidades de Estados Unidos.
Estas acciones se completarán con concursos internacionales de literatura y fotografía, además de colaboraciones con Turespaña que incluirán presentaciones en Portugal y un viaje institucional a Atenas. La red también ha puesto en marcha proyectos dirigidos a reforzar el conocimiento social y la cooperación entre ciudades.
Entre ellos destaca la creación del I Foro de Turismo Cultural Caminos de Sefarad, concebido como un espacio de encuentro y reflexión sobre el legado judío en España. Este foro servirá tanto para el debate entre especialistas como para la formación técnica de los equipos municipales que trabajan en esta materia.
Por último, la entidad ha subrayado la importancia del Día Internacional del Ladino, que se celebrará el 5 de diciembre con un gran acto central en Madrid y actividades coordinadas en todas las ciudades de la red. Desde la presidencia se ha defendido que este nuevo ciclo quiere no solo proteger el pasado, sino convertir el patrimonio sefardí en una herramienta de desarrollo, identidad y cultura con proyección internacional.