Una Policía Municipal también se sostiene con personas

Imagen de archivo de una intervención de la Policía Municipal de Ansoáin. PABLO LASAOSA

Carta al director enviada por la Sección Sindical de SPPME-UGT en el Ayuntamiento de Ansoáin. 

Desde la sección sindical de SPPME-UGT en el Ayuntamiento de Ansoáin hemos leído con atención y perplejidad el reciente escrito del concejal de Personal sobre la situación de la Policía Municipal del municipio. Nos ha resultado difícil hacerlo sin sentir una mezcla de tristeza, impotencia y, sobre todo, necesidad de explicar qué hay al otro lado de las decisiones que se toman desde un despacho. Porque quienes formamos parte de esta plantilla también tenemos familias, responsabilidades, preocupaciones y una vida cuando salimos de trabajar.

El edil habla de conciliación y de la necesidad de tomar decisiones pensando en el futuro. Pero debemos recordar algo que parece haberse olvidado: conciliar no significa únicamente atender a hijos e hijas.

También existen padres y madres mayores que necesitan cuidados o acompañamiento, familiares con necesidades específicas, parejas con las que compartimos responsabilidades y compromisos, hogares que necesitan organización y personas que, sencillamente, también tenemos derecho a disponer de una parte de nuestro tiempo para nuestra vida personal. La igualdad de la que tanto se habla desde la política también debería aplicarse aquí: los cuidados no desaparecen porque alguien lleve uniforme y tenga un cuadrante.

Esta plantilla no está pidiendo vivir al margen de las necesidades del servicio. Lo que está diciendo es que no quiere convertirse en esclava de un trabajo que termine minusvalorando o condicionando de forma permanente la vida de las personas que tiene a su alrededor.

Reclamamos, además, al concejal de Personal rigor y precisión a la hora de mirar atrás y explicar cómo se ha llegado a la situación actual. Él habla del convenio y de la sentencia que anuló parte de las condiciones de trabajo, pero hay una parte de esa historia que no aparece en su relato y que la ciudadanía también merece conocer.

En aquella negociación, esta plantilla cedió parte de sus complementos salariales para que otros trabajadores y trabajadoras a turnos de este Ayuntamiento pudieran mejorar sus ingresos mediante el artículo 41. Posteriormente, ese mecanismo quedó anulado de facto.

Después de aquello, en una reunión de la que existe acta, desde el propio Ayuntamiento se asumió el compromiso de buscar una solución paliativa. Han pasado aproximadamente dos años desde entonces y la solución sigue sin llegar. Por eso, resulta difícil aceptar que ahora se presente a esta plantilla como el origen del problema sin explicar también las renuncias que hizo y los compromisos que quedaron pendientes.

Además, como representante público, debería ser más riguroso con los datos. En los presupuestos puede aparecer un 10 % destinado al área de Seguridad, pero no puede ser cínico y quedarse ahí. Debe explicar a la ciudadanía que, desde la pandemia, esa partida no se ha utilizado íntegramente para esta área y que, una vez aprobado el presupuesto, se han ido desviando cantidades hacia otras necesidades.

Estamos hablando de dinero público y de un servicio público esencial. Por eso, la ciudadanía merece conocer la realidad completa y no solamente aquella parte que interesa destacar.

Somos perfectamente conscientes de que en apenas nueve meses habrá elecciones municipales. Pero utilizar la omisión de información para intentar salvar votos resulta, sencillamente, carroñero. Porque una cosa es defender una gestión y otra muy distinta es construir un relato a costa de una plantilla que lleva demasiado tiempo soportando una situación que está afectando a su salud, a sus familias y a su vida cotidiana.

No es admisible que se presente a esta plantilla como una especie de grupo de trabajadores insensibles al pueblo. No somos eso. Somos personas que quieren hacer bien su trabajo y, al mismo tiempo, tener una vida digna cuando termina su jornada.

Una Policía Municipal no se sostiene únicamente con cuadrantes, resoluciones y porcentajes presupuestarios. Se sostiene con personas. Y esas personas merecen algo tan básico como ser escuchadas, respetadas y tratadas con honestidad.

Sección Sindical de SPPME-UGT en el Ayuntamiento de Ansoáin