La canícula socialista de Navarra

De izda. a dcha. consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, José Mari Aierdi. El vicepresidente Javier Remírez, y el consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite
“Porque cuando la UCO tira del hilo, Navarra vuelve a aparecer al principio de la historia. Un protocolo impulsado por el Gobierno de Txibite. Un consejero de Txibite. El socio de Cerdán”

La canícula, quien no le busca remedio es porque no quiere, habrán pensado en el PSN. Ahí empiezan a desfilar los compañeros hacia la sombra. Koldo, nuestro Koldo, el Koldo que sale en todas las fotos con los que mandan en el PSN, si Sánchez no lo indulta y lo remedia, se va a pegar 19 estaciones estivales a la sombra, sin preocupaciones con el calor.

No sé si ya son tan uña y carne como cuando compartían reuniones socialistas y negocios socialistas —el socialismo une mucho, ni te cuento lo que une el aberchandalismo cuando hay pasta de por medio—, pero se lo podrá contar Cerdán, lo de la sombra, digo, que entró hace justo un año, el 30 de junio, para pasar 142 días de prisión provisional.

La canícula, ay, la canícula, y los sudores. Como los que debe de estar sufriendo ahora mismo José María Aierdi, el consejero de Txibite, que es la jefa de todos y dice que no se entera de nada.

Porque resulta que la UCO acaba de situar a Aierdi en la primera estación conocida de otra historia de esas que nadie conocía hasta que la Guardia Civil empezó a abrir cajones.

Según el informe, la primera pista conocida de la relación entre Antxon Alonso y Leire Díez aparece precisamente alrededor de un protocolo impulsado por el Gobierno de Navarra para un proyecto energético en Bardenas y firmado, entre otros, por María Txibite y el propio Aierdi. Es decir, que cuando los investigadores tiran del hilo que une a la fontanera socialista con el socio de Cerdán, el primer nudo en el que se detienen vuelve a aparecer en Navarra.

Ah, la canícula, qué pestazo a podrido nos trae. Porque cuando la UCO tira del hilo, Navarra vuelve a aparecer al principio de la historia. Un protocolo impulsado por el Gobierno de Txibite. Un consejero de Txibite. El socio de Cerdán. La fontanera del PSOE. Y, más adelante, las gestiones con dirigentes del PNV para el rescate de Tubos Reunidos.

Lo verdaderamente extraordinario sería que, por una vez, aparecieran otros nombres. Que la UCO levantara una piedra y debajo no estuvieran los mismos de siempre. Pero no hay suerte. Cambia el sumario. Cambia la empresa. Cambia el proyecto. Cambia el intermediario. Lo que nunca cambia es el paisaje político aberchándal y socialista que aparece alrededor.

Todos metidos en la canícula de la Costa del Ajo navarra. Txibite los puede juntar en Falces para celebrar la junta de accionistas de su aberchandalato.

Siempre ocurre lo mismo. Los sumarios crecen. Los informes se acumulan. Pero siempre los mismos nombres y siglas del entramado con el mismo olor a ajo que nunca se les va de las manos.

La canícula aprieta en Navarra. Pero no tanto como el bochorno. Y eso es todo.