Otra lección pendiente para Lisci
Partido este de la jornada 35, importante para el local Levante, e interesante para Osasuna si quiere aspirar a participar en Europa, aunque esta suele ser un arma de dos filos por lo que te obliga a contemplar demasiados partidos, plantilla más larga y ocupación en viajes y demás ajetreos; todo ello a cambio de más ingresos. No sé si a clubes como Osasuna termina de interesarle participar en esta competición europea.
Enfrente, un Levante que se juega la vida para mantenerse en Primera División; ¿quién sabe poner sobre el terreno de juego la motivación ganadora que esas circunstancias requieren?
Osasuna, con su alineación habitual, que le ha dado estabilidad a lo largo de la competición, propone un esquema ya conocido, 4-4-2, y a sufrir corriendo más que el contrario. Pero en este encuentro ha sucedido lo inesperado: el Levante nos regala un gol y, a continuación, hacemos otro: parcial de 0-2 a favor de Osasuna. En este momento hay que parar el encuentro y comenzar otro distinto. Esto creo que no ha sabido ver el entrenador.
El Levante ha ido cogiendo la onda del partido poco a poco y le ha ganado todas las acciones a los hoy de blanco. Parecía que la emoción del encuentro se acababa, pero el fútbol es otra cosa, si no sabes entenderlo, ¿verdad, señor Lisci? ¿Se acuerda del partido de Copa de Anoeta, que también comenzó 0-2 y nos eliminaron en los penaltis? Ya tiene dos encuentros como aprendizaje y tarea de repaso.
Si con este resultado le dejamos hacer al Levante para que se lo crea y no le hacemos ninguna ocasión de gol, terminará creyéndoselo y dando la vuelta al encuentro. Es verdad que la expulsión de Sergio ha supuesto demasiado, pero con eso también hay que contar para LUCHAR contra todas las adversidades que se planteen en cada momento.
El Levante, a base de córneres (15) y balones al área, ha logrado arrinconarnos y ganarnos, porque no hemos hecho ninguna contra para asustar como mínimo y hacerles ver que todavía QUERÍAMOS GANAR. Además, ya sabíamos que el encuentro tendría mucha carga psicológica y emocional; también ahí nos han ganado.
Jugar con diez desde el minuto 44 es un hándicap muy importante, pero para eso está el entrenador. Es el momento de cambiar el juego, la mentalidad en el campo y poner a jugar a otro tipo de jugador, si los tienes, puesto que el encuentro es otro totalmente diferente.
La segunda parte me ha parecido toda una película de miedo donde ha sobresalido Aitor y la cantidad de errores que los jugadores de Osasuna, hoy de blanco, han tenido en pases relativamente sencillos y en los pases largos en profundidad, que no ha llegado ninguno a su destino. No sé si estamos salvados matemáticamente, pero creo que, de los 9 puntos que faltan por disputarse, 3 necesitamos por si acaso.
Mis felicitaciones al entrenador del Rayo por sus éxitos; es una pena que sea de la Chantrea, haya estado en Osasuna y no nos hayamos dado cuenta de las cualidades tan grandes que tiene para este juego llamado “FÚTBOL”.