De Vitoria al abismo
Cinco días hemos tenido todos para ver si entendíamos y comprendíamos el ridículo de Vitoria; cinco días para buscar soluciones en un partido contra el Espanyol, que es uno de nuestra liga, y mira por dónde no hemos encontrado ninguna. Al revés, hemos visto y comprendido que nuestro equipo es, o lo parece, de Segunda División.
Sr. entrenador, tiene usted mucho trabajo en todos los sentidos: psicológico, físico, organizativo y técnico. Menuda tarea. Es que en este encuentro, si llegas un poco tarde, te pierdes las exquisiteces defensivas que le ha propuesto Osasuna a los catalanes. Póngales el vídeo a sus pupilos para que se avergüencen de cómo no se debe comenzar un encuentro ni de Regional.
No sabemos qué pretendía con la alineación inicial, haciendo varios cambios respecto a Vitoria, dando entrada a Rockson, Rico y Kike Barja, y seguir en sus trece con los dos delanteros juntos. A mí me parece que pueden alinearse juntos, pero con funciones bien definidas para cada uno, y la de Budimir ya la sabemos.
Los goles que se consiguen o se encajan en los minutos iniciales son todos por buena o mala concentración de los jugadores que saltan al terreno de juego; si además les regalas uno tan tonto como el de Catena, todo el resto del encuentro se te tuerce y complica como nunca lo habías previsto en el vestuario.
Hoy hemos dado la sensación de un equipo sin alma, sin juego y con pocas posibilidades de mejora, lo que se traduce en problemas para mantenerse en Primera; y, claro, las miradas se dirigen siempre hacia el entrenador porque es el responsable, y de esto Osasuna sabe bastante.
Con el fin de ayudarle un poco, se me ocurren algunos pensamientos que le transmito: 1.- Un examen de conciencia serio para entender cómo se pudo hacer semejante ridículo en los dos últimos encuentros; 2.- pedir disculpas a la afición que tanta confianza deposita en su equipo; 3.- no tener miedo a decir lo que falló; 4.- hacer propuestas claras de todo lo que debe y puede cambiar; 5.- algunos jugadores deben cumplir su penitencia.
Esta sería la mejor demostración del arrepentimiento del equipo y la muestra a los aficionados de que tengan fe en el equipo, porque los 7 puntos se agotan pronto. En este encuentro y en el de Vitoria hemos demostrado que nuestro nivel futbolístico es de los de descender a Segunda División.
AUPA OSASUNA