Comercio Local

El bar de Pamplona que cierra una etapa con una gran fiesta: “Si estuviera bien de salud no me importaría seguir”

Francisco Javier Hermand e Idoya Eraso en el bar Burdeos de Pamplona. Navarra.com
El establecimiento de la calle Tafalla celebra hoy un aperitivo de despedida antes de pasar a manos de otros responsables.
Un bar de Pamplona ha organizado una fiesta de despedida para cerrar una etapa muy especial en el Segundo Ensanche de la ciudad. Sus dueños, Idoia Eraso Jericó y Francisco Javier Hermand Pabolleta, Patxi, se jubilan después de diez años y medio al frente del establecimiento situado en la calle Tafalla 15.

El bar Burdeos se encuentra en una zona muy reconocible de Pamplona, cerca de otros establecimientos como el gastrobar Moka, el bar Amaya o tiendas como Chantal y Aremar, en la cercana calle Amaya. Allí, durante años, el local ha sido mucho más que un bar de almuerzos: ha sido un punto de encuentro de barrio, de saludos por el nombre y de clientes fieles.

El local celebra su despedida hoy domingo 3 de mayo, de 12 a 15 horas, con un aperitivo para clientes y amigos. Así lo recoge la invitación que han repartido estos días en el bar: “Invitación para la despedida por jubilación de Idoia y Patxi. Domingo 3 de mayo de 12 horas a 15 horas”.

Patxi ha explicado que la decisión llega por jubilación y también por motivos de salud. “Ha llegado la hora de jubilar y nos vamos a jubilar. Cumplo 65 en 15 días y la señora tiene 67 años. Hemos dicho hasta aquí”, ha señalado.

El hostelero ha contado que sus problemas físicos han pesado en la decisión. “Yo ando muy mal de las piernas. Voy dos veces a la semana al centro de salud y cada dos semanas al hospital”, ha relatado. También ha explicado que sus tres hijos, Patricia, Beatriz y Alejandro, tienen sus propios trabajos y no van a hacerse cargo del negocio.

“Mis hijos trabajan en lo que han estudiado, con 30, 29 y 28 años. Nos ayudan el fin de semana, pero entiendo que no van a dejar su trabajo para coger esto”, ha señalado Patxi.

El matrimonio deja atrás una vida muy ligada a la hostelería en Pamplona. Idoia es pamplonesa, como sus hijos, mientras que Patxi nació en Francia y conserva todavía el acento de su país. “Nací a 18 kilómetros de París, a dos minutos del aeropuerto de Orly. Mi madre era de Pamplona y mi padre francés. Mi madre decidió volver a Pamplona. Vine con 14 años y siempre he estado en la hostelería”, ha recordado.

Antes del Burdeos, Patxi pasó por otros locales. “Tuve primero el bar Los Amigos, que era de mis padres, en la Rochapea, en el Madison y otros locales”, ha explicado. El cierre de esta etapa llega con cierta tristeza. “Si estuviera bien de salud no me importaría seguir. Un poco de pena sí nos da”, ha reconocido Patxi. El hostelero ha confirmado que el local tendrá continuidad: “Luego lo cogen los del bar Roch de la calle Comedias, que empezarán a trabajar a mediados de mayo. Esto tiene continuidad”.

A partir de ahora, el matrimonio quiere descansar. “De momento tendremos una semana sabática y el tiempo lo dirá. Me daré mis paseos porque vivo en el centro de Pamplona. Me tomaré un café en la terracica y a vivir”, ha resumido Patxi.

Idoia también afronta la jubilación con una mezcla de alivio y nostalgia. “Estoy para jubilar, así que estupendo. Será un poco de las dos cosas. Un poco de pena sí que da, pero estamos ya para el arrastre. Se necesita un descanso y de entrada lo tomaremos bien”, ha afirmado.

Ella empezó más tarde en la hostelería, pero acumula más de tres décadas detrás de la barra. “Comencé cuando nos casamos, desde 1992, hace 34 años. Estoy contenta con la gente del bar. Yo encantada. He estado muy bien”, ha señalado.

Los clientes también han recibido la noticia con emoción. “Nos dicen de todo, que lo vamos a echar en falta, que les da pena. No sé si habrá alguna lagrimilla”, ha contado Idoia.

El bar Burdeos ha sido conocido por sus tortillas, que vende “muchas”, y por sus pinchos clásicos. Entre ellos, el de jamón ibérico con tomate, “de toda la vida”, y un bocadillo que cuenta con su propio público fiel. “Hay gente que viene solo a comer el bocata de jamón”, han destacado.

El local también ha tenido una estrecha relación con Osasuna. La peña del bar Burdeos se creó en 2022 después de una noche entre amigos. “Fue una noche con unos clientes muy amigos y uno de ellos dijo de crear una peña”, ha recordado Patxi. Después, movieron “hilos en Osasuna y en el Gobierno de Navarra” y elaboraron los estatutos.

Hoy, Idoia y Patxi se despedirán de sus clientes y amigos con un aperitivo. Será el cierre de una etapa para ellos y para muchos vecinos que han encontrado en el bar Burdeos de Pamplona algo más que un sitio donde tomar un café, una tortilla o un bocadillo de jamón.