Comercio Local

Josecho y Mila, los cocineros que han encontrado en un pueblo de Navarra su oportunidad: "Tenemos muchas ganas"

Mileyde Dayane y Josecho González en el bar del centro cívico de Mendigorría. Navarra.com
“Estamos encantados. La gente de aquí es maravillosa. Nos han abierto sus corazones y nos han tratado genial”, han asegurado.

José Ramón González Díaz, conocido como Josecho, y su pareja Mila, Mileyde Dayane Neves dos Anjos han tomado el relevo del bar de un centro cívico en un pueblo de Navarra, donde han iniciado una nueva etapa hostelera para los dos próximos años.

El local está en Mendigorría, pertenece al ayuntamiento de la localidad y hasta hace pocas fechas lo han gestionado Elisenda y Víctor, una pareja llegada desde Cataluña que se afincó en el pueblo. Está muy cerca del bar Sevilla que ha cumplido 60 años y del supermercado Próxim de Ana Belén.

Josecho, de 35 años, es riojano de nacimiento, aunque ha vivido siempre en Puente la Reina y ahora en Mendigorría. Mileyde, conocida como Mila, también tiene 35 años, es natural de Bahía, en Brasil, y ambos llevan diez años juntos.

La pareja ha dado el paso después de muchos años trabajando en hostelería en Puente la Reina. “Somos cocineros los dos y queríamos algo para nosotros”, han explicado. Un vecino les avisó de que el bar salía a licitación y decidieron presentarse.

“Nos hemos animado al ser del pueblo, llevamos siete años viviendo en Mendigorría y conocemos a la gente. Esta era la oportunidad perfecta”, han señalado. Además, viven a dos minutos del local, por lo que no necesitan coger el coche para ir a trabajar.

La inauguración tuvo lugar el viernes 8 de mayo con una gran fiesta y una acogida que ha superado sus expectativas. “Estamos encantados. La gente de aquí es maravillosa. Nos han abierto sus corazones y nos han tratado genial”, han asegurado.

El primer fin de semana de trabajo ha sido “de locura”, según han reconocido los nuevos responsables. “Ha sido un arranque maravilloso. No ha podido ser mejor”, han indicado tras unos primeros días con muchos vecinos acercándose al local.

La oferta gastronómica tiene como principal reclamo el menú del día, que cuesta 16 euros entre semana. También ofrecen otro menú el fin de semana y una carta con bocadillos, picoteo, platos combinados, fritos los domingos y mucho vermut.

El bar abre todos los días a las 9 de la mañana y solo descansa los martes. El fin de semana es el momento más fuerte, aunque entre semana también reciben gente para almorzar y cada vez dan más comidas desde que se conoce su menú.

Para reforzar el servicio cuentan los fines de semana con Marimar, una camarera del pueblo. Josecho y Mila también han agradecido la ayuda de los anteriores gestores, Víctor y Elisenda: “Sin ellos no podríamos haber arrancado tan pronto”.

La transición ha sido muy rápida, ya que los anteriores responsables cerraron un lunes y ellos abrieron a los pocos días. Antes de abrir, familiares y amigos les ayudaron a ampliar la barra, limpiar, pintar el local y prepararlo para esta nueva etapa.

El contrato inicial es para dos años, prorrogable a cuatro, y la pareja afronta el proyecto con el verano, el buen tiempo y las fiestas por delante. Han instalado un equipo de sonido nuevo, una televisión grande para el fútbol, billar, futbolín y muchas mesas. “Tenemos muchas ganas de trabajar”, han resumido.