La pastelería que conquista un barrio de Pamplona con sus espectaculares tartas y galletas artesanales
Las tartas, las galletas artesanales y los desayunos con algo especial han dado forma al primer año de un negocio joven que ha encontrado su hueco en Pamplona. Detrás está Cristina, de 25 años, una apasionada de la repostería que ha convertido su gusto por lo dulce en una cafetería-pastelería donde conviven los postres caseros, el café de especialidad y una propuesta pensada para disfrutar sin prisas.
Ese proyecto es Keiko, una cafetería-pastelería situada en el barrio de Lezkairu, en la calle Mutilva Alta 22, bajo. El local está muy cerca de otros espacios comerciales conocidos en la zona, como Pollo Paulino o El Arroz de la Tomasa, en una de las áreas de expansión de la ciudad donde poco a poco se han ido abriendo nuevos negocios.
“Llevamos un año desde enero y muy bien en el barrio. Nos han acogido bastante bien”, cuenta Cristina, satisfecha con la respuesta que ha tenido el establecimiento en estos primeros meses. La joven, que lleva 12 años en Pamplona, asegura que le gusta la ciudad y que ha encontrado en este barrio un entorno propicio para sacar adelante un negocio muy centrado en la repostería artesanal.
La responsable de Keiko explica que el local está especializado en pastelería americana, con una carta en la que destacan las cakes, las tartas de queso, el brownie y los bizcochos. Aun así, la oferta no se queda solo en el dulce. “También hay tostadas y café de especialidad”, relata. “Un poco de todo. Nos dedicamos más a la pastelería pero también tenemos opciones diferentes”, añade.
Entre todos los productos, hay uno que sobresale claramente por encima del resto. “Los clientes están contentos con las galletas, que es lo que más se vende y algunos cogen para llevar”, comenta. Esa buena salida de las cookies convive con otras elaboraciones que también forman parte del día a día del local, en un espacio pequeño, con una terracica reducida y un ambiente cercano. En el negocio trabaja junto a su madre y dos chicas más.
La filosofía de la pastelería pasa por “combinar ingredientes de primera calidad, recetas tradicionales y un toque creativo para elaborar tartas, pasteles y postres que sorprenden tanto por su sabor como por su diseño”. Esa idea se traduce en una oferta variada en la que cada creación busca tener personalidad propia, tanto en el escaparate como en los encargos que salen del obrador.
En Keiko se pueden encontrar desde tartas de boda, tartas infantiles, bento cakes y cheesecakes hasta dulces pensados para regalar o para darse un capricho cualquier día. Junto a esa parte más vinculada a la repostería, el local también ofrece una selección de cafés especiales, tartas caseras, bollería del día, tostadas y bocados salados. Además, prepara smoothies, tés e infusiones para quienes prefieren algo más ligero.
Las reseñas que han dejado los clientes en redes sociales han acompañado este primer aniversario con valoraciones positivas. Una de ellas describe a Keiko como un “local pequeñito pero bien aprovechado”, con una “oferta variada de desayunos salados y dulces”. En esa visita pidieron un cinnamon roll, que les pareció “un pelín seco”, y una tostada de aguacate, jamón y tomate que valoraron por su equilibrio y sabor. También destacaron la “oferta amplia de bebidas vegetales” y las diferentes preparaciones de matcha y otras bebidas.
Otra clienta relató su experiencia durante un desayuno de sábado y destacó varios detalles del entorno. “Aparcamiento sin problemas, está en una zona tranquila, tiene una terracita y el local es pequeñito pero acogedor”, escribió. En ese caso probaron un bizcocho de zanahoria, que definieron como “super esponjoso”, una cookie de Kinder Bueno, “riquísima”, y una tostada de jamón “normalita”. En la misma reseña también subrayan que “abre los domingos” y que el “personal es súper amable”.