La nueva vida en el centro de Pamplona de una conocida comerciante navarra junto a su marido
Maite Ochoa Ruiz ha dado un giro a su vida profesional a los 61 años después del cierre de la conocida tienda familiar Cerámicas Ochoa, situada durante años en el polígono de Mutilva Baja, muy cerca de Pamplona.
La pamplonesa ha iniciado ahora una nueva etapa en Kubicare, una tienda de reformas y proyectos ubicada en la calle Sangüesa 9 en el segundo Ensanche de la capital navarra, donde se ha unido como socia a su marido. Está situada junto a la Plaza de la Cruz y al lado del bar la Servicial Vinícola.
El cambio ha llegado tras la jubilación de su hermano José Ignacio, con quien había trabajado durante décadas en la tienda familiar. Su hermana Adriana ha tomado otros caminos profesionales y Maite ha decidido continuar en el sector.
“Mi hermano José Ignacio se ha jubilado, mi hermana Adriana ha tomado otros derroteros y yo continúo. Me he instalado aquí. Tienda nueva y vida nueva”, ha explicado.
Maite ha reconocido que el cierre de Cerámicas Ochoa ha supuesto un proceso emocional importante. “He pasado por todas las fases: la pena, la aceptación y ahora la ilusión, pero me ha costado”, ha señalado.
La pamplonesa llevaba más de 38 años en la empresa familiar y ahora ha emprendido una nueva etapa sin su hermano, al que considera un referente en su vida laboral.
En su nuevo espacio sigue atendiendo a antiguos clientes y proveedores de Cerámicas Ochoa, además de asumir los proyectos de reforma que ya desarrollaba la empresa en la calle Sangüesa.
La unión se ha producido con Juan José Mozaz Caballero, su marido y nuevo socio, que ya formaba parte de Kubicare, una empresa con casi 15 años de trayectoria en construcción y reformas.
Durante años, ambos habían colaborado desde sus respectivas empresas. Ahora trabajan juntos como matrimonio y socios, después de que el anterior socio de Juan José se jubilara en diciembre.
Maite ha explicado que siempre le había gustado la idea de tener una tienda en el centro de Pamplona, tipo estudio, aunque durante años lo descartó por la gran nave familiar de Mutilva.
“Mira por dónde aquí estoy ahora. Aquí soy feliz”, ha resumido la pamplonesa sobre esta nueva etapa profesional en la que vuelve a hacer el trabajo que siempre le ha gustado.
La historia familiar comenzó el 28 de enero de 1970 con Pedro Ochoa González y Javier Mangado. Tras décadas de crecimiento, el cierre de Cerámicas Ochoa ha dado paso a una nueva etapa para Maite en Pamplona.