El nuevo bar de Pamplona que ofrece morros, orejas, callos y manitas “con un toque sofisticado”
El local está totalmente reformado: antes era un espacio enfocado a la noche y ahora le han dado un toque más acogedor.
Este jueves 21 de mayo ha abierto al público un nuevo local gastronómico en Pamplona. Se trata de un rincón donde el aroma a café recién hecho y horno encendido se convierte en una banda sonora constante.
Está situado en la calle San Roque 17, en pleno barrio de San Juan, muy cerca de otros establecimientos conocidos como el restaurante Urdax y el bar Concorde. El bar abre todos los días. Su horario es de 9 a 17 horas de lunes a viernes, y de 11 a 18 horas los fines de semana.
Los gestores del local son Jokin Alduán y Juan Cruz Areta. Alduán ha explicado sobre la inauguración: “Estuvo muy bien. Tenemos que rodarnos todavía para ver cómo funciona el barrio. La acogida ha sido muy buena”.
“Abrimos solo por las mañanas con pinchicos, cafés y menú del día a 26 euros, con seis primeros, seis segundos y cinco postres a elegir. Los fines de semana ofrecemos un menú degustación similar al del Iruñazarra del casco viejo”, detalla. También ofrecen medio menú a 16 euros con un entrante y postre, o a 18 euros eligiendo un segundo y postre.
Entre las especialidades destacan el horno de brasa con carne y pescado, y el crep de borraja relleno de portobello y trigueros con salsa fina de queso, uno de los más solicitados. “Si queréis casquería, tenemos el reketechupeando, con orejas, callos, morros y manitas. También guisos, carrilleras, ensaladas y potaje”, señala.
El concepto sigue la línea del Iruñazarra del casco viejo: “Es comida tradicional con un toque sofisticado, lo que llevamos haciendo años. El local está totalmente reformado: antes era un espacio enfocado a la noche y le hemos dado un toque más acogedor, más de día, con luz natural, blanco y maderas cálidas”.
La barra de pinchos se llena por las mañanas. Alduán comenta: “Suele venir mucho turista que no entiende nuestra manía de rellenar todas las tortillas de patata”.
El bar está al lado de la Audiencia de Navarra y cerca de varios locales reconocidos. “Aquí estamos seis personas y, si nos solicitan, hacemos también almuerzos. Tenemos la carta de pinchos del Iruñazarra del casco viejo, aunque algo reducida al no abrir todo el día”, explica.
La apertura de este segundo local tiene un objetivo doble: aprovechar la tarde para producir en la cocina y abastecer ambos locales, de ahí su nombre: El Obrador del Iruñazarra.