La historia de sacrificio de Paca, homenajeada al cumplir 102 años en un pueblo de Navarra
Paca Cruz Ducha sopló 102 velas este martes 3 de febrero en un pueblo de Navarra y lo hizo como merece una fecha así: con aplausos, flores y mucha emoción alrededor. No todos los días se celebra un cumpleaños de tres cifras, y menos el de una mujer que ha cargado con la vida a pulso, trabajando desde muy joven y sacando a su familia adelante a base de sacrificio.
El homenaje se vivió en la Real Casa de Misericordia de Tudela, que se engalanó para la ocasión. Allí, la residencia explicó en sus redes sociales que “hoy es un gran día” y que tuvieron “el honor” de recibir la visita de Alejandro Toquero y Anichu, alcalde y concejala del Ayuntamiento de Tudela, que se acercaron para felicitarla en persona.
Según relató el centro, ambos le hicieron entrega “de un precioso ramo de flores y una carta de felicitación”. Después, compartieron “un agradable café” junto a su hijo, en “un ambiente cercano y muy especial”. La residencia resumió la escena con una imagen clara: Paca, “encantada”, “mostrando con ilusión la alegría de cumplir 102 años”.
El gesto también tuvo su agradecimiento público. “Muchas gracias al Ayuntamiento por pensar siempre en nuestros mayores y acompañarlos en momentos tan importantes”, han señalado desde la residencia.
Y, como suele ocurrir con las historias que tocan, la felicitación se llenó de mensajes cariñosos. Uno de ellos lo decía todo con tono de confianza y alegría: “Felicidades mi Paca!!! Como me gusta escucharte cuando me cuentas cosas de tu vida… vamos a por los 103 campeona!!. Un beso Gordo”.
Detrás de la celebración hay una biografía de las que dejan huella. Francisca Cruz Ducha nació en Cervera del Río Alhama (La Rioja), pero vive en Tudela desde los cinco años. Viuda de Tomás González, es madre de Ana y de Luis González ‘El Jabonero’, un nombre muy conocido en la capital ribera.
En 2004, con 80 años, la peña Moskera la nombró Abuela de Tudela. Aquel reconocimiento dejó una estampa que muchos recuerdan: el entonces alcalde Luis Casado la definió como “una persona con mucha gracia, muy simpática y animosa”, y ella lo confirmó sin pensárselo, bailando “al son de la música de la charanga” junto a su hijo Luis.
Ese hijo, además, fue nombrado en su día Tudelano Popular y es el ‘alma mater’ de los cafés conciertos que organiza la peña La Teba durante las fiestas de la capital ribera. Una familia muy ligada a la vida social de la ciudad, con Paca como figura querida y reconocible.
Pero si algo define su historia es el trabajo. Con 12 años ya estaba cuidando a tres niños en una casa. Más tarde se casó con su novio Tomás, que era de Fitero, y su viaje de novios fue sencillo y muy de la época: se fueron a casa de una amiga en Pamplona.
Tomás trabajaba en una jabonería y de ahí nació el apodo de ‘El Jabonero’. En aquel negocio trabajó toda la familia hasta que cerró. Después se trasladaron al barrio de Lourdes y durante 30 años Paca se ocupó de limpiar la escuela, la iglesia y la oficina de la caja de ahorros, siempre con constancia y sin hacer ruido, como tantas vidas imprescindibles que hoy, al cumplir 102, han tenido su día grande.