NAVARRA

La cata a ciegas que pone a prueba a treinta jóvenes en una bodega navarra especializada en la variedad Berués

Jóvenes participantes en la cata a ciegas de Bodega Eslava. CEDIDA
La actividad ha sido organizada por Bodega Eslava, junto a EVENA

La variedad Berués ha marcado ya el rumbo del nuevo vino que quiere elaborar Bodega Eslava. La bodega ha celebrado en Eslava, junto a la Estación de Viticultura y Enología de Navarra (EVENA), una cata a ciegas dirigida a público joven que ha terminado con la elección del estilo que servirá de base para una futura elaboración con esta variedad histórica navarra.

La actividad ha reunido a 30 jóvenes en el municipio navarro, donde han probado distintas tipologías de vino sin conocer su identidad. Han catado opciones como blanco, tinto, rosado o espumoso, han valorado lo que más les gustaba y finalmente han votado su opción preferida.

El vino que más apoyos ha recibido ha sido Paraje de Guezari. De este modo, un tinto con crianza se ha convertido en la referencia que orientará el desarrollo del nuevo proyecto enológico de la bodega.

Ese resultado ha fijado el siguiente paso del trabajo técnico. A partir de ahora, el objetivo se centrará en adaptar la variedad Berués a las características que demanda este segmento joven de consumidores.

La iniciativa se ha enmarcado en la labor de investigación y recuperación de variedades tradicionales que impulsa la Sección de Viticultura y Enología-EVENA. Este trabajo se desarrolla desde hace décadas dentro del proyecto “Cepas Singulares de Navarra Vinos Old-Vidaos”, centrado en conservar y estudiar el patrimonio vitícola de la comunidad.

Gracias a estas investigaciones se han podido identificar y catalogar decenas de variedades antiguas, algunas de ellas casi desaparecidas. Entre ellas figura la Berués, una uva que se analiza para conocer mejor su potencial agronómico y enológico.

La historia de esta variedad se remonta al siglo XVI, cuando ya estaba documentada y era valorada por la calidad de sus vinos. Sin embargo, su cultivo cayó en desuso tras la crisis de la filoxera y otras enfermedades que golpearon al viñedo europeo durante el siglo XIX.

“Esta experiencia nos permite escuchar directamente al consumidor joven y traducir sus preferencias en decisiones técnicas concretas”, ha señalado Rebeca Lecumberri, enóloga de Bodega Eslava. Además, ha destacado que trabajar con una variedad recuperada como la Berués también supone recuperar parte de la identidad vitícola y proyectarla hacia el futuro.

Por su parte, Félix Cibriáin, responsable del Negociado de Viticultura de EVENA, ha subrayado el valor estratégico de este tipo de acciones. Según ha explicado, la recuperación de variedades tradicionales permite diversificar la producción, mejorar la adaptación del viñedo a nuevas condiciones y reforzar la biodiversidad como elemento clave del sector.

En esa misma línea, ha recordado que muchas de estas cepas antiguas mantienen un importante potencial agronómico y potencial enológico. También conservan un fuerte vínculo con el territorio y con la cultura vitivinícola navarra, un factor que vuelve a cobrar valor en propuestas como la celebrada en Eslava.

Con esta cata, Bodega Eslava ha reforzado su apuesta por innovar desde la tradición y por incorporar al consumidor en el proceso de creación. La experiencia celebrada en Eslava ha servido además para seguir poniendo en valor una variedad histórica como la Berués dentro del contexto actual del vino.