La segunda edición recorrerá el edificio Núcleo, el pasadizo medieval y el atrio de San Miguel para unir arqueología, patrimonio, viticultura y música en una jornada cultural.
La experiencia combinará arqueología, una cata maridada con tres bodegas y un proyecto de viticultura regenerativa que conecta la Baja Montaña navarra con Rioja Alta.
Su construcción, según avanzan, movilizará una inversión de más de 20 millones de euros y propiciará la creación de, aproximadamente, 78 puestos de trabajo.
El bar, levantado sobre un edificio de Víctor Eusa, fue reformado hace 10 años. Ahora ha vuelto a cambiar su estética apostando por algunos elementos clásicos del local.