Navarra

El pequeño pueblo de Navarra con el apodo más curioso: “Hormigueros, hormigueras… felices fiestas”

Chupinazo festivo en la localidad de Abáigar. Navarra.com
Otro de los grandes puntos de encuentro del municipio son sus piscinas, que este verano han podido mantenerse abiertas pese a las dificultades.

Una pequeña localidad de Navarra, de apenas 80 habitantes, ha celebrado este verano sus fiestas en un ambiente muy familiar, con vecinos, familiares y amigos como grandes protagonistas. Las comidas y cenas populares han vuelto a ser el eje de cuatro días festivos en los que la población del municipio prácticamente se ha duplicado.

Se trata de Abáigar, un pueblo de la zona denominada Tierra Estella que tiene además la particularidad de ser el primer pueblo de Navarra por orden alfabético. A sus habitantes se les conoce desde hace años como los hormigueros, un apodo cariñoso que los vecinos han asumido con orgullo.

La expresión ha estado incluso presente en el inicio de las fiestas, celebradas del 6 al 9 de agosto. Antes de lanzar el cohete anunciador se ha podido escuchar una peculiar llamada: “Hormigueros, hormigueras, felices fiestas de Abáigar”.

El alcalde, Álvaro Pérez de Aransolo, ha hecho un balance muy positivo. “Ha venido mucha gente y ha ido todo muy bien. El tiempo nos ha respetado bastante, menos la tormenta del sábado, pero estamos muy contentos”, ha explicado. “Son unas fiestas de los de casa. Somos un pueblo pequeño y en estas fechas nos juntamos unas 150 personas para cenar”.

La gastronomía ha ocupado buena parte del programa. El jueves se ha celebrado una cena de sidrería, el viernes han llegado los tradicionales calderetes, el sábado se ha organizado una cena popular y el domingo por la noche el Ayuntamiento ha invitado a los vecinos a las tradicionales magras. Tampoco han faltado los sorteos y el propio alcalde ha terminado llevándose uno de los premios. “No quería que me tocara nada por aquello de ser el alcalde, pero me ha tocado uno de los dos jamones”, ha señalado.

El curioso apodo de los vecinos de Abáigar está relacionado, según la tradición local, con el carácter trabajador de sus habitantes. “Se dice lo de hormigueros porque los agricultores eran y son muy trabajadores. Eran hormiguitas que iban guardando para todo el año por si acaso”, ha explicado Pérez de Aransolo. Las fiestas de agosto no coinciden con la celebración del patrón, San Vicente, cuya festividad tiene lugar en enero.

A sus 50 años, Pérez de Aransolo ya fue alcalde entre 2011 y 2015 y lleva muchos años colaborando en la organización de las fiestas. “Somos un pueblo unido. No faltan voluntarios. Las mesas de la cena popular las han colocado un montón de vecinos. Es un pueblo que responde siempre”, ha destacado.

Otro de los grandes puntos de encuentro del municipio son sus piscinas, que este verano han podido mantenerse abiertas pese a las dificultades. Iñaki Murugarren, gestor del bar, se ha hecho cargo de su funcionamiento. El Ayuntamiento ya cuenta además con una subvención de 180.000 euros para reformar las instalaciones, dentro de un proyecto valorado en unos 400.000 euros, con la intención de que estén renovadas para el verano de 2027.

Las piscinas tienen una importancia especial para los vecinos, ya que fueron construidas gracias a la implicación del propio pueblo. “Es un lujo para el pueblo. Esto le da vida”, ha asegurado el alcalde, que considera que contar con este servicio también ha ayudado a hacer Abáigar más atractivo y ha favorecido la construcción de nuevas viviendas durante los últimos años.

Precisamente, el bar de las piscinas se ha convertido en otro de los reclamos de la localidad gracias al conocido pincho pote de los viernes. Iñaki Murugarren y su equipo llegan a preparar en algunas jornadas hasta 600 pinchos, que desaparecen prácticamente al instante entre vecinos y visitantes.

Murugarren compagina el bar durante el verano con la gestión de Casa Lucía, una casa rural de piedra con un gran jardín y siete habitaciones con baño individual. “Lo combino bien con la casa rural. Lo del bar de las piscinas es más para el verano, con el pincho pote que sigue triunfando. Abáigar está de moda últimamente”, ha asegurado.