Asiron formaliza el fracaso del servicio de bicicletas de Pamplona tras el plantón de Ride On
El Ayuntamiento reclama 33.487,22 euros, exige las llaves y el software del sistema y mantiene abierto hasta el 3 de mayo el plazo para devolver los wallets.
El servicio de alquiler de bicicletas eléctricas de Pamplona ha dado este lunes un nuevo paso hacia su cierre definitivo con Ride On Pamplona. La Junta de Gobierno Local ha aprobado iniciar el expediente para el cese de la orden de continuidad con la que la empresa había seguido prestando el servicio hasta una nueva adjudicación.
Ese cese se ha fijado con efectos desde el 13 de febrero de 2026, fecha en la que Ride On Pamplona dejó de prestar el servicio "de manera unilateral", según ha señalado el Ayuntamiento. Con esta tramitación, el Consistorio avanza además en la extinción de su relación con la empresa y en el camino hacia una futura licitación.
El Ayuntamiento de Pamplona ha dejado claro que desde ese 13 de febrero ya no procede reconocer ningún gasto derivado del servicio, al considerar interrumpidos los requisitos necesarios para aplicar la figura del enriquecimiento injusto. Además, ha reclamado a Ride On Pamplona la devolución de 33.487,22 euros, correspondientes a un anticipo que la empresa no ha llegado a justificar.
El acuerdo municipal también obliga a la empresa a entregar en un plazo máximo de 10 días hábiles las llaves o el sistema de apertura, acceso y manipulación de las estaciones de bicicletas, incluidos cupboards y mupis. En ese mismo plazo, deberá facilitar una copia ejecutable del software de gestión o las claves necesarias para administrar la plataforma que utiliza el sistema.
Mientras tanto, Ride On Pamplona tendrá que mantener el deber de custodia sobre todos los elementos e infraestructuras que son ya propiedad municipal y que siguen en su poder. También dispondrá de un plazo de diez días hábiles para presentar las alegaciones que considere oportunas dentro del expediente.
El origen de este conflicto está en la fórmula jurídica con la que se venía prestando el servicio. El Consistorio recuerda que el vínculo inicial con la empresa no era un contrato de mantenimiento, sino un contrato de carácter demanial para autorizar el uso privativo del suelo público y permitir a la mercantil desarrollar su actividad económica por su cuenta y riesgo.
Desde el 16 de abril de 2025, Ride On Pamplona continuó operando el servicio de bicicleta eléctrica compartida por una orden de continuidad aprobada por la Junta de Gobierno Local. Esa orden se amplió después, desde el 31 de julio de 2025, a bienes como bicicletas y plataformas que pasaron a ser de titularidad municipal, aunque sin integrar toda la estructura empresarial de la compañía en el sistema del Ayuntamiento.
Ese es uno de los puntos clave del informe jurídico municipal. El Ayuntamiento de Pamplona sostiene que adquirió estaciones, bicicletas y mupis, pero no asumió otros medios necesarios para la actividad económica, como vehículos de rebalanceo, herramientas de reparación, servicios de mantenimiento informático, la aplicación digital o los contratos de publicidad, por lo que no puede hablarse de subrogación de la unidad productiva ni del personal.
Según los datos municipales, hay constancia de once personas trabajadoras contratadas por Ride On Pamplona: tres vinculadas al mantenimiento mecánico de bicicletas, dos al mantenimiento de estaciones, dos al rebalanceo y cuatro a oficinas. Sin embargo, el Ayuntamiento asegura que desconoce con exactitud las funciones de contratación de cada una, su antigüedad o su situación desde la suspensión del servicio el pasado 13 de febrero.
El convenio colectivo, además, limita el derecho de subrogación a personal contratado para labores de mantenimiento, con esa función recogida en contrato y con al menos seis meses de trabajo. A ello se suma, según el informe jurídico, que no existe resolución contractual con la administración, que el cese fue unilateral y que todavía no hay nueva adjudicataria del servicio, por lo que no se cumple la cadena necesaria para esa subrogación.
Por todo ello, el informe municipal concluye que las personas empleadas por Ride On Pamplona no tienen derecho a ser subrogadas por una futura empresa que asuma el servicio de bicicleta compartida. El Ayuntamiento entiende que ni la orden de continuidad equivale a un contrato de mantenimiento ni la relación jurídica mantenida hasta ahora encaja en los requisitos que fija el convenio autonómico siderometalúrgico de 2022 a 2026.
En paralelo, el Consistorio mantiene abierto hasta el 3 de mayo el plazo para reclamar el dinero pendiente en los wallets del servicio. Ese trámite, habilitado desde el 3 de marzo, puede hacerse en cualquier registro municipal o a través de la Sede Electrónica, y exige que la persona usuaria autorice al Ayuntamiento a ejercer acciones administrativas y judiciales contra la empresa para recuperar esos importes.
Una vez termine ese plazo, el Ayuntamiento de Pamplona comprobará los saldos reclamados y abonará las cantidades reconocidas en el plazo de un mes. Por el momento, el Consistorio ha recibido 3.577 solicitudes de devolución de wallets, una cifra que refleja el alcance que ha tenido este conflicto entre la administración y Ride On Pamplona.