PAMPLONA

UPN acusa a Asiron de hacer una “gestión lamentable” del servicio de alquiler de bicicletas eléctricas

Fotomontaje con una imagen de Joseba Asiron sobre otra de bicicletas eléctricas en Pamplona. NAVARRA.COM.

El Ayuntamiento ha planteado a Ride On un acuerdo de transición con pagos mensuales y auditoría externa, mientras prepara un contrato comarcal de 10 años para mejorar calidad y ampliar estaciones.

El servicio municipal de bicicletas eléctricas de Pamplona se ha renovado de arriba abajo: el Ayuntamiento ha anunciado que lanzará en marzo una nueva licitación para que el sistema funcione a pleno rendimiento en diciembre e incluya la comarcalización. El anuncio llega después de que la empresa adjudicataria, Ride On Pamplona anunciase su salida por impagos del consistorio pamplonés. 

El anuncio lo ha realizado en rueda de prensa el concejal de Gobierno Estratégico y Urbanismo, Joxe Abaurrea San Juan, que también ha explicado la propuesta enviada a la actual concesionaria, Ride On Pamplona, para sostener el servicio durante el periodo de transición.

UPN acusa al alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, de una “gestión lamentable” del servicio de alquiler de bicicletas eléctricas, tras el anuncio de una nueva licitación que no entraría en vigor hasta, como pronto, el próximo mes de diciembre. La formación regionalista ha advertido de que la solución planteada por el equipo de gobierno “no permite ser optimistas” y supone una nueva “huida hacia delante”.

El grupo municipal de Unión del Pueblo Navarro en el Ayuntamiento de Pamplona ha cargado con dureza contra el alcalde, Joseba Asiron, después de que el consistorio haya anunciado que sacará a licitación de nuevo el servicio de alquiler de bicicletas eléctricas en marzo, tras la paralización anunciada por la empresa concesionaria por impagos municipales.

Desde UPN han recordado que la situación actual es “responsabilidad exclusiva” del equipo de gobierno, ya que en abril del año pasado se liquidó la concesión heredada del anterior gobierno de UPN, una decisión que, según defienden, ha sido el origen de los problemas actuales. “Con UPN en el gobierno, el servicio funcionaba correctamente y era muy bien valorado por los pamploneses”, han señalado.

La formación foralista ha asegurado que, desde la llegada de Asiron a la Alcaldía, los problemas del servicio se han multiplicado y las decisiones adoptadas han sido “improvisadas y sin hoja de ruta”. “Las cosas han ido de mal en peor”, han valorado, al tiempo que han acusado al equipo de gobierno de no ofrecer soluciones estables.

UPN ha recordado que, tras el primer anuncio de paralización del servicio por parte de Ride On Pamplona, en abril se optó por liquidar la concesión y adquirir todo el material por parte del Ayuntamiento. La empresa continuaría prestando el servicio por razones de interés público y el consistorio compensaría las posibles pérdidas.

En ese momento, el concejal delegado Joxe Abaurrea calificó el acuerdo como “fantástico” y aseguró que permitiría estabilizar el servicio, garantizar su continuidad y abrir la puerta a la comarcalización. Sin embargo, UPN ha denunciado que el acuerdo, efectivo desde el 31 de julio, “ha demostrado ser un fracaso menos de un año después”.

Según los regionalistas, el Ayuntamiento ha gastado 800.000 euros en adquirir un material cuyo estado “no se comprobó adecuadamente”, algo que consideran “muy grave”. Además, han acusado al equipo de gobierno de responsabilizar a UPN de su propia gestión y de “vender humo” con anuncios que no se trasladan a la realidad.

La formación también ha criticado el oscurantismo y la falta de explicaciones tanto a la oposición como a los usuarios del servicio. “Si no es por nuestra rueda de prensa denunciando la falta de bicicletas, el equipo de gobierno no habría explicado nada”, han afirmado.

Una solución que “no invita al optimismo”

Respecto a la nueva licitación anunciada, UPN ha advertido de que existe la posibilidad de que el servicio de bicicletas eléctricas continúe en mal estado al menos hasta diciembre. Según el calendario previsto, la licitación se activaría en marzo y el servicio no estaría a pleno rendimiento, incluida la comarcalización, hasta final de año.

Mientras tanto, el Ayuntamiento confía en alcanzar un acuerdo con Ride On para una “transición ordenada”, aunque UPN ha subrayado que las posturas entre la empresa y el consistorio están muy alejadas y que no hay garantías de que el servicio pueda mantenerse durante todo ese periodo.

Por último, los regionalistas han criticado los continuos cambios de criterio del equipo de gobierno respecto a la comarcalización del servicio, lo que, a su juicio, refuerza la sensación de improvisación y falta de rumbo. “Estos bandazos constantes nos hacen dudar seriamente de la solución planteada”, han concluido.

La decisión de ir a un nuevo contrato se ha apoyado en dos motivos. Por un lado, el Consistorio ha constatado una situación financiera “inestable” en la operadora, pese a los adelantos realizados, y ha apuntado a gastos sin justificar en parte del anticipo. Por otro, los servicios técnicos municipales han trasladado dudas sobre el stock previsto para la comarcalización.

Para evitar que el servicio se deteriore mientras llega el nuevo operador, el Ayuntamiento de Pamplona ha planteado un acuerdo de transición con tres ejes: pagos mensuales (hasta 60.000 euros), una auditoría externa especializada para evaluar el material y un control compartido de cuentas y deuda del servicio.

En esa propuesta, el Ayuntamiento ha planteado mantener la orden de continuidad vigente y articular un “pago a justificar” mensual para cubrir gastos imputables al servicio, como plantilla, alquileres y sistemas informáticos. A cambio, ha exigido a Ride On Pamplona mantener unos mínimos de calidad hasta finales de diciembre o hasta la nueva adjudicación, además de permitir el acceso municipal a las cuentas para verificar su estado.

El Consistorio ha señalado que el plan prioritario es alcanzar un acuerdo, pero ha admitido otros escenarios. Si no hubiera pacto, el Ayuntamiento ha advertido de que podría impulsar la vía del concurso de acreedores como uno de los principales acreedores, y tratar de mantener el servicio negociando con el administrador concursal.

En ese escenario, el Ayuntamiento ha reconocido que podría haber una interrupción temporal del sistema. Aun así, ha explicado dos fórmulas para proteger a las personas usuarias con saldo en abonos o monederos: la posibilidad de ceder la deuda a favor del Ayuntamiento de Pamplona para recuperar el dinero, o canjear ese saldo por abonos del nuevo servicio. El Consistorio ha estimado que esos fondos podrían rondar los 300.000 euros.

El nuevo contrato, según ha avanzado el Ayuntamiento, tendrá carácter comarcal y un horizonte largo. La licitación ya está en redacción: se lanzará a principios de marzo, se resolverá antes de San Fermín, podría empezar a implantarse en septiembre y deberá estar plenamente operativa en diciembre.

El planteamiento municipal es un contrato de servicio público por un periodo de 10 años, con un coste anual que podría rondar el millón de euros. La futura operadora deberá aportar los elementos necesarios para sostener el sistema actual de Pamplona —estaciones, bicicletas, talleres y logística— y, además, tener capacidad para asumir el crecimiento por la comarcalización.

Ese incremento se ha estimado, de entrada, en nuevas estaciones y bicicletas adicionales, aunque el pliego permitirá una ampliación mayor si otros ayuntamientos de la Comarca lo solicitan. El documento también valorará especialmente la capacidad de redistribución de la flota en un sistema comarcal y la rapidez para disponer de recambios.

El pliego prevé dos fases para la extensión del servicio. En la primera, el Ayuntamiento podrá firmar acuerdos bilaterales con otros municipios para incorporar estaciones y bicicletas, y la adjudicataria deberá garantizar capacidad de suministro adicional. En la segunda, se contempla que, cuando el sistema esté desplegado y a pleno rendimiento, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona pueda asumir el servicio si dispone de personal y conocimiento técnico suficientes.

Para reducir molestias, el Ayuntamiento ha indicado que se premiará una implantación paulatina que evite interrupciones. La meta es clara: que el servicio municipal de bicicletas eléctricas mantenga continuidad, mejore la calidad y llegue a la comarcalización con garantías.

El Consistorio también ha explicado que ya ha consultado a la Unión Europea sobre el impacto de una nueva licitación en la ayuda recibida para el sistema. Según ha trasladado, la respuesta ha sido que, si se justifica el cambio, se asegura un nuevo servicio y se mantiene la prestación subvencionada, no habría causa de reintegro, y se ha instado a acelerar la licitación.

En su repaso a la situación, el Ayuntamiento ha recordado que el servicio se puso en marcha en diciembre de 2021 y ha acumulado incidencias. Ha señalado que en mayo de 2023 la adjudicataria pidió una modificación por falta de liquidez, y ha vinculado parte del problema a tarifas y a la evolución del modelo de negocio basado en publicidad exterior.

El Consistorio ha añadido que en abril de 2025 ya se anunció un cierre por falta de liquidez y se negoció un acuerdo con una orden de continuidad por interés público, con compensaciones ligadas a auditoría y destinadas a deuda. También se pactó una posible compra de material para la comarcalización, pero ahora han surgido discrepancias sobre el estado de parte del stock: el personal técnico municipal ha advertido deficiencias y la empresa lo ha negado, por lo que el Ayuntamiento ha propuesto que lo determine un tercero independiente mediante auditoría externa.