PAMPLONA

El gran cambio que prepara Pamplona en el II Ensanche: 581 nuevas viviendas y 2.500 plazas de aparcamiento para los vecinos

Imagen de una zona del segundo Ensanche de Pamplona. AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA

El nuevo planeamiento prioriza la rehabilitación, permite transformar determinados locales en viviendas y fija una estrategia para reducir el tráfico y recuperar espacio público.

El PEAU del II Ensanche ha quedado listo para su aprobación definitiva en el Pleno del Ayuntamiento de Pamplona con una apuesta por crear y rehabilitar vivienda, mejorar la movilidad y reforzar el aparcamiento para los vecinos. El plan ha estimado una capacidad adicional de 581 nuevas viviendas, de las que 147 serían protegidas.

El documento ha planteado también una transformación progresiva del espacio público del II Ensanche, aunque serán los proyectos posteriores los que concreten cada actuación. El texto definitivo ha incorporado 38 alegaciones presentadas durante el periodo de información pública.

El concejal delegado de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030, Joxe Abaurrea, y la gerente de la Gerencia de Urbanismo, Pilar Pardo, han presentado este lunes 26 de octubre las principales novedades del plan en Pamplona.

El PEAU del II Ensanche ha establecido un nuevo marco urbanístico para regenerar el barrio desde tres ámbitos. El primero regula los usos, edificaciones, conservación y dotaciones, mientras que el segundo ordena las intervenciones sobre los edificios existentes y las nuevas actuaciones.

El tercer ámbito tiene carácter estratégico e identifica las zonas en las que podrán acometerse reurbanizaciones, cambios de movilidad y nuevas actuaciones urbanas. Todas ellas tendrán que desarrollarse posteriormente mediante planes y proyectos específicos.

El objetivo municipal pasa por revitalizar el II Ensanche sin alterar su identidad urbana. Para ello, el documento ha priorizado la rehabilitación y conservación de los edificios, la creación de vivienda, la recuperación del espacio público y una movilidad considerada más sostenible.

El texto definitivo ha incorporado las 38 alegaciones recibidas, además de los informes sectoriales de Aviación Civil, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, Telecomunicaciones, Igualdad, Vivienda y Príncipe de Viana.

En materia residencial, el plan ha dado prioridad a conservar y rehabilitar las construcciones actuales antes que sustituirlas. Al mismo tiempo, busca mejorar su accesibilidad, eficiencia energética y habitabilidad, manteniendo la morfología y el paisaje urbano característicos del II Ensanche de Pamplona.

La renovación se ha reservado de forma selectiva para determinados edificios. En algunos casos se podrán autorizar incrementos de edificabilidad mediante nuevas alturas, como está previsto en el edificio del Mercado, aunque los inmuebles protegidos quedan excluidos de esta posibilidad.

Estas ampliaciones tendrán que respetar criterios como la anchura de la calle, el soleamiento, las construcciones colindantes y su integración en el entorno. El plan ha establecido así condiciones diferentes en función de las características de cada inmueble y su emplazamiento.

Uno de los datos principales del PEAU del II Ensanche es la posibilidad de incorporar 581 viviendas adicionales. De ellas, 147 serían protegidas, después de que se haya establecido una reserva mínima del 50% del incremento residencial en las actuaciones de nueva edificación.

Entre las principales operaciones aparece la manzana del Seminario, donde la ordenación contempla 178 viviendas, de las que 86 serían protegidas. La renovación del antiguo Cine Alcázar permitiría otras 28 viviendas, con 14 protegidas.

En la manzana 276, situada junto a Plaza Blanca de Navarra, el documento ha establecido también la posibilidad de desarrollar una ordenación alternativa con 93 viviendas, de las cuales 47 tendrían carácter protegido.

El plan permitirá además la división regulada de viviendas grandes y abre la puerta a convertir determinados locales de planta baja en viviendas. Hasta ahora esta transformación estaba prohibida en esas zonas y se autorizará únicamente en calles que no tengan la consideración de ejes comerciales significativos.

Esta posibilidad afectará a tramos de Media Luna, entre Baja Navarra y Monjardín; Aralar, entre Tafalla e Iturralde y Suit; Felipe Gorriti, entre Olite y Media Luna; Castillo de Maya, desde Olite hasta Media Luna; y a la calle Pascual Madoz.

En materia patrimonial, el PEAU ha ampliado la protección más allá de los edificios catalogados individualmente. El documento ha incluido también colonias, recintos, arbolado, jardines y elementos del paisaje urbano, con el objetivo de preservar las características del conjunto del II Ensanche.

El plan ha apostado igualmente por mantener el comercio de proximidad y preservar el mercado municipal. Las nuevas superficies comerciales quedarán limitadas a la planta baja, aunque podrán extenderse al sótano o la primera planta cuando estén vinculadas directamente con ella.

De esta manera, el Ayuntamiento pretende impedir nuevas implantaciones de grandes superficies comerciales y consolidar las superficies actualmente existentes. La actividad comercial seguirá siendo uno de los elementos que el planeamiento busca conservar en las calles del Ensanche.

El documento ha señalado además varias áreas estratégicas con capacidad para protagonizar transformaciones más amplias. Entre ellas figuran el corredor de Baja Navarra, Príncipe de Viana y Merindades, la Plaza de la Paz y la antigua estación de autobuses.

También aparecen el Mercado y su entorno, Plaza Blanca de Navarra junto a la manzana 276 y Castillo de Maya, Plaza de la Libertad y el nuevo museo memorial, Plaza de la Cruz y Maristas, así como el entorno del equipamiento cultural municipal y el futuro Museo de la Pelota.

Para estas zonas se han establecido criterios dirigidos a ampliar el espacio peatonal, mejorar la accesibilidad, aumentar el arbolado y reforzar la continuidad urbana. Los diseños definitivos dependerán, en cualquier caso, de los futuros proyectos de urbanización.

El plan ha planteado también itinerarios peatonales continuos, cruces más directos y aceras accesibles, además de incorporar infraestructura verde y nuevos espacios públicos de encuentro. También prevé una red ciclista de proximidad, conexiones metropolitanas y medidas para reducir el tráfico de paso.

La avenida de Baja Navarra se ha concebido como un eje multimodal de especial importancia para conectar las dos partes del Ensanche. Las secciones de las calles, las intersecciones, la regulación del tráfico y las fases de ejecución deberán concretarse en proyectos posteriores.

Otra de las grandes líneas del PEAU afecta al aparcamiento vecinal. El plan ha planteado dos aparcamientos subterráneos en la calle Olite y la avenida de Galicia que, conjuntamente, podrían alcanzar alrededor de 2.500 plazas.

Estas nuevas plazas se sumarían a las 6.579 plazas bajo rasante que ya existen en el II Ensanche. El Ayuntamiento ha considerado esta capacidad suficiente para atender las necesidades actuales de estacionamiento de los vecinos y compensar la futura reducción de plazas en superficie derivada de las actuaciones de mejora del espacio público.