Han tenido que pasar varios meses de quejas vecinales y producirse una gravísima agresión sexual, con dos detenidos enviados a prisión, para que el Ayuntamiento de Pamplona haya terminado desalojando los asentamientos ilegales de Aranzadi. Un problema que llevaba tiempo denunciándose y que ha terminado convirtiéndose en uno de los episodios más preocupantes de inseguridad en este entorno de la capital navarra.
La Policía Municipal de Pamplona ha intervenido este lunes 26 de octubre en la Vuelta de Aranzadi para retirar las tiendas de campaña instaladas junto al frontón del parque. La actuación, desarrollada con personal de Servicios Sociales y Policía Comunitaria, completa un operativo que ha afectado a 39 personas censadas y cerca de treinta tiendas de campaña. Todo ello bajo el mandato del alcalde Joseba Asiron (EH Bildu), tres semanas después de que una mujer denunciara haber sufrido varias agresiones sexuales en este entorno y a pesar de que Asiron prometió que si él era alcalde no había personas en situación de calle en la ciudad.
El problema venía de lejos. Ya el pasado 25 de abril se había denunciado la aparición de tiendas de campaña ilegales en Aranzadi, poco después del desalojo del antiguo convento de las Agustinas, donde habían llegado a concentrarse cerca de un centenar de personas en condiciones precarias.
Aquella intervención no terminó con los asentamientos. Algunas personas comenzaron a instalarse en espacios abiertos próximos y los vecinos denunciaron que el entorno se estaba convirtiendo en un "camping ilegal", con tiendas improvisadas y problemas de insalubridad.
El Ayuntamiento ha justificado ahora la actuación por la necesidad de garantizar la seguridad de las personas que pernoctaban en zonas inundables del río Arga, ante el riesgo de crecidas. Para preparar los desalojos, el pasado 15 de octubre los servicios municipales realizaron un censo que contabilizó a 39 personas.
Dos operativos y cerca de treinta tiendas retiradas
La primera intervención se desarrolló el lunes 19 de octubre, cuando la Policía Municipal retiró cerca de veinte tiendas situadas en los puntos más próximos al cauce del Arga. La actuación afectó a 20 personas, de las que diez aceptaron trasladarse al albergue municipal.
La segunda fase ha tenido lugar este lunes, desde las 7.30 horas, en el entorno del frontón de Aranzadi. Los agentes han levantado algo más de una decena de tiendas de campaña y han intervenido sobre un grupo de 25 personas, aunque alrededor de diez de ellas ya habían sido desalojadas la semana anterior.
De las 25 personas afectadas este lunes, 12 han aceptado acudir al albergue municipal. El resto ha rechazado la ayuda o no ha podido acogerse a ella por haber utilizado recientemente el servicio o por encontrarse sancionado por comportamientos violentos durante estancias anteriores.
El alojamiento municipal ofrece tres noches de pernocta, ducha, desayuno, comida, cena y servicios de higiene. Los afectados han podido recoger sus pertenencias, mientras que los objetos no reclamados han quedado bajo custodia policial. El Ayuntamiento también ha procedido a limpiar las zonas desalojadas.
Una mujer de 24 años denunció una brutal agresión sexual
La gravedad de la situación en Aranzadi había quedado especialmente patente a comienzos de octubre, cuando fueron detenidos dos hombres de origen magrebí por una presunta agresión sexual a una mujer de 24 años en las tiendas de campaña del asentamiento.
Según la investigación judicial, uno de los sospechosos llegó a amenazarla con un cuchillo y le provocó cortes en una pierna. La joven también denunció otros episodios de violencia sexual y la administración de sustancias que la dejaban aturdida. Finalmente, el 2 de octubre consiguió abandonar la tienda y pedir ayuda a una persona que pasaba por la zona.
El pasado 4 de octubre, la Justicia acordó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, de los dos investigados. Uno de ellos se enfrenta a penas que podrían superar los 25 años de cárcel, mientras que las correspondientes al segundo podrían superar los 12 años.
La magistrada apreció indicios suficientes de la comisión de varios delitos graves, además de riesgo de fuga y la necesidad de proteger a la víctima. Ambos investigados residían en tiendas de campaña y carecían de domicilio conocido.
Asiron actúa tras meses de asentamientos ilegales
La proliferación de estos campamentos no se había limitado a Aranzadi. Durante los últimos meses también se habían detectado asentamientos ilegales en otros espacios públicos de Pamplona, incluidos los fosos de la Ciudadela, donde se denunció su presencia en septiembre.
El antecedente de las Agustinas resulta especialmente significativo. Tras aquel desalojo, el Ayuntamiento aseguró que había ofrecido una solución a las personas afectadas. Sin embargo, apenas unos días después comenzaron a aparecer nuevas tiendas en Aranzadi.
Ahora, seis meses después de las primeras denuncias vecinales, el gobierno municipal de Joseba Asiron ha completado el desalojo de las zonas inundables de este parque. Una actuación que el Consistorio atribuye al peligro de las crecidas del Arga, aunque llega después de meses de asentamientos y de una investigación por violación que ha terminado con dos hombres en prisión.
El Ayuntamiento ha anunciado que continuará con nuevas intervenciones durante las próximas semanas para evitar la presencia de personas acampadas en otras zonas inundables del término municipal.