PAMPLONA

Pamplona cambiará sus fronteras: el acuerdo con otros tres municipios que hará crecer la ciudad

Pamplona, Barañáin, Zizur Mayor y Cendea de Cizur modificarán sus términos municipales por el PSIS de Echavacoiz. AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA
Un pacto con Barañáin, Zizur Mayor y la Cendea de Cizur alterará los límites municipales para que la capital gane suelo hacia el suroeste y dé cabida a la futura estación del tren de alta velocidad.

El mapa físico e institucional de Pamplona está a punto de transformarse. El Ayuntamiento de Pamplona ha cerrado un acuerdo estratégico con los consistorios vecinos de Barañáin, Zizur Mayor y la Cendea de Cizur, junto al Gobierno foral, para iniciar el procedimiento formal de alteración de sus términos municipales en el ámbito del PSIS de Etxabakoitz, una decisión que implicará el rediseño efectivo de las fronteras locales para permitir el crecimiento de la capital hacia el suroeste.

La operación responde a una necesidad de ordenación urbana antes de que comience el desarrollo del suelo. La Comisión de Urbanismo del Consistorio pamplonés dará este miércoles el visto bueno al protocolo de actuaciones para elevarlo a debate y aprobación en el pleno a principios de noviembre, dando vía libre al nuevo trazado territorial.

Hacia dónde se expande la capital

El anexo gráfico suscrito por los cuatro ayuntamientos delimita con precisión cómo se moverán las lindes jurisdiccionales para que este nuevo barrio funcione, en la práctica, como una prolongación directa de Pamplona:

  • Ganancia de terreno al suroeste: Pamplona expandirá sus límites hasta alcanzar el trazado de la NA-7027 y el tramo inicial de la NA-6000.
  • Suelo para el TAV al norte del río Elorz: La capital incorpora los terrenos situados al norte del río para ubicar la futura estación del tren de alta velocidad y la infraestructura ferroviaria complementaria.
  • Compensación con Zizur Mayor: Se retranquea el límite sur ajustándolo a la estación para dejar a favor de Zizur Mayor una parcela edificable hasta la autopista A-15.

Aprender del caos de Erripagaña

Uno de los grandes motivos que ha acelerado este pacto fronterizo a cuatro bandas ha sido evitar los tropiezos del pasado. El propio Consistorio reconoce que la meta principal es esquivar los graves problemas de gestión y servicios surgidos en Erripagaña, un barrio cuya fragmentación entre cuatro municipios ha generado continuas quejas vecinales.

La intención de las administraciones es dejar zanjada la nueva demarcación territorial antes de que concluyan las obras de urbanización de la primera fase, de forma que cuando lleguen los primeros residentes no existan dudas sobre qué ayuntamiento asume la limpieza, la seguridad, las licencias o el mantenimiento de las calles.

Un desarrollo para 11.500 viviendas

La alteración de límites territoriales acompaña al recién modificado PSIS de Etxabakoitz, que abarca una gigantesca bolsa de 2,3 millones de metros cuadrados (29.000 más tras su último ajuste técnico). En este espacio se proyecta la edificación de 11.500 viviendas (5.723 libres, 3.487 VPO y 2.371 tasadas), además de grandes zonas verdes y dotacionales.

El protocolo acordado, amparado en la ley foral de Administración Local de Navarra para adecuar los términos a la realidad física y urbana, tendrá una vigencia de cuatro años y no contempla por el momento obligaciones económicas, las cuales se definirán en fases posteriores antes de la aprobación definitiva.