POLÍTICA

Remírez presiona a Geroa Bai con las leyes de Industria o Salud tras la crisis en el Gobierno de Navarra

El Vicepresidente primero, consejero de Presidencia e Igualdad y portavoz del Gobierno Javier Remírez (c), la secretaria de Organización del PSN Esther Iso y el parlamentario de Geroa Bai Pablo Azcona en el atrio del parlamento. EFE
Remírez exige "compromiso" a sus socios de Geroa Bai, después de que estos hayan votado a favor de la proposición de ley de UPN

El Gobierno de Chivite ha entrado en crisis. La negativa del Geroa Bai, socio del gobierno s votar en contra del cierre de 14 aulas concertadas ha supuesto un choque de trenes entre los 11 parlamentarios socialistas y los 7 de los nacionalistas vascos. 

El vicepresidente primero, Javier Remírez, del PSN, ha anunciado que va a convocar con urgencia a Geroa Bai y Contigo-Zurekin a una reunión para “valorar y, en su caso, ratificar el compromiso político de aquí al final de la legislatura e incluso más allá”, pero lo ha hecho presionando y refiriéndose a los dos proyectos de ley que Geroa Bai está impulsando, como es el caso de la Ley Foral de Industria, que capitanea el consejero del ramo, Mikel Irujo; y la Ley Foral de Salud, del consejero Fernando Domínguez.

Ambas áreas son responsabilidad del PNV, de manera que el aviso para navegantes de Remírez supone un toque de atención a sus socios que podrían ver peligrar sus dos proyectos estrella de la legislatura.

Sin llegar a ser una amenaza verbal directa, Remírez se ha referido al calendario normativo pactado con sus socios y ha dicho que es necesario seguir impulsándolo, dejando ver entre líneas que, de ir a más esta crisis de gobierno, podría dejar el trabajo de los dos departamentos de Geroa Bai en el limbo.

Remírez ha comparecido en una declaración institucional sin preguntas después del varapalo sufrido por el Gobierno en el Parlamento. La abstención de Geroa Bai y EH Bildu ha permitido sacar adelante la iniciativa de UPN sobre las aulas concertadas.

El vicepresidente ha exigido “compromiso” a sus socios y ha recordado que en los próximos meses entrarán en la Cámara foral leyes clave para el Ejecutivo. Entre ellas ha citado las normas de Salud, Industria, Universidades y Despoblación.

El mensaje de Remírez ha llegado en un momento de máxima tensión dentro del cuatripartito que sostiene al Gobierno de María Chivite. El PSN ha advertido así de la necesidad de recuperar la unidad interna si quiere sacar adelante las principales leyes pendientes de la legislatura.

La aprobación de la proposición de ley de UPN ha supuesto un golpe político para el Ejecutivo foral. La norma prorroga los conciertos educativos durante un año y frena el cierre previsto de 14 aulas concertadas en la enseñanza concertada de Navarra.

La situación ha dejado al descubierto una ruptura de confianza entre los socios del Gobierno. El debate educativo, centrado en la continuidad de esas unidades concertadas, ha abierto una brecha política en una legislatura que entra ahora en una fase de mayor incertidumbre.

Geroa Bai ha emplazado directamente a la presidenta María Chivite a liderar la situación. Su portavoz, Pablo Azcona, ha pedido que recomponga el escenario y garantice la estabilidad del Ejecutivo.

Azcona ha lamentado que se haya llegado a este punto y ha recordado al PSN que “no gobierna solo”. Su mensaje ha evidenciado el malestar de Geroa Bai por la gestión de una crisis que afecta de lleno al equilibrio interno del Gobierno.

Más duro se ha mostrado Contigo-Zurekin. Su portavoz, Carlos Guzmán, ha denunciado que “se ha quebrado la confianza” con Geroa Bai y ha exigido el “cumplimiento íntegro del acuerdo programático”.

Guzmán ha defendido además la posición de su formación dentro del Ejecutivo. Según ha subrayado, Contigo-Zurekin es “el único socio que en ningún momento ha incumplido” los pactos alcanzados.

La presidenta María Chivite queda ahora ante una crisis interna provocada por una votación clave sobre la enseñanza concertada. La aprobación de la ley de UPN ha obligado al PSN a reclamar disciplina y compromiso a sus socios para intentar recomponer la mayoría parlamentaria.

Mientras tanto, UPN ha conseguido sacar adelante una iniciativa que salva durante un año las 14 aulas concertadas afectadas. La votación ha puesto en primer plano el debate sobre la libertad educativa, la continuidad de los conciertos y el papel de la red concertada en el sistema educativo navarro.

La tensión interna se ha producido en un Ejecutivo formado por fuerzas con sensibilidades distintas. La posición de Geroa Bai y la reacción de Contigo-Zurekin han dejado al Gobierno de Chivite ante una crisis política abierta.

El PSN ha vinculado ahora la estabilidad de la legislatura al compromiso de sus socios. La advertencia de Remírez llega cuando todavía quedan por tramitar leyes relevantes para el Gobierno foral y cuando la confianza entre los socios ha quedado seriamente dañada.

La crisis en el Gobierno de Chivite se ha desencadenado por la votación sobre las aulas concertadas, pero sus consecuencias pueden afectar al conjunto de la legislatura. La reunión convocada por Remírez deberá aclarar si Geroa Bai y Contigo-Zurekin mantienen el compromiso político con el Ejecutivo hasta el final del mandato.