El Parlamento de Navarra ha aprobado este jueves la Ley Foral de Cuentas Generales de Navarra de 2024, pero lo ha hecho con el rechazo frontal de UPN, PPN, Grupo Mixto y la parlamentaria no adscrita Maite Nosti, que han votado en contra y han cuestionado la gestión económica del Gobierno foral.
La ley ha salido adelante con los votos favorables de PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, mientras que los grupos de la oposición han centrado sus críticas en la política de ingresos y gastos, en las advertencias de la Cámara de Comptos y en la discrepancia emitida por el auditor que firmó la fiscalización.
El consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, ha defendido unas cuentas que, a su juicio, reflejan una “gestión estable” y sitúan a Navarra como una comunidad “saneada” y con “buenas cifras” en los principales parámetros económicos. Arasti ha subrayado además que el informe de Comptos da “tranquilidad” sobre la gestión financiera y descarta indicios de delito o de responsabilidad contable.
Sin embargo, los grupos que han votado en contra han rechazado esa lectura optimista del Gobierno foral. Juan Luis Sánchez de Muniáin, de UPN, ha justificado el voto contrario de su grupo por discrepar de la política económica que sostiene las cuentas, tanto en ingresos como en gastos. Además, ha puesto el foco en los puntos señalados por el auditor de Comptos y ha advertido del “inadmisible uso del dinero público” que, según ha denunciado, aparece reflejado en algunos gastos.
El debate ha estado marcado por el desencuentro surgido tras el informe de la Cámara de Comptos. Aunque el órgano fiscalizador ha respaldado las cuentas, el auditor que firmó la auditoría emitió una discrepancia, una figura prevista en la normativa, con advertencias que no fueron incorporadas al informe final firmado por el presidente de la institución.
La portavoz del PPN, Irene Royo, ha defendido su voto en contra como un gesto de “decencia democrática” por lo ocurrido con esa discrepancia del auditor ponente. A su juicio, la actuación del técnico ha avalado el “control eficaz” de lo público, pero ha sido respondida con “una forma sutil de intimidación”.
Desde el Grupo Mixto, Emilio Jiménez, de Vox, ha cargado contra unas cuentas que considera ilegítimas por proceder de un Gobierno que, según ha afirmado, “ha hecho un pacto vergonzoso con Bildu, los herederos de ETA”. Jiménez ha denunciado que el Ejecutivo “contenta” a sus socios “repartiendo a dedo” el superávit y ha definido las cuentas como un “ejemplo de despilfarro y mala gestión”.
También ha votado en contra la parlamentaria no adscrita Maite Nosti, que ha acusado al Gobierno foral de confundir gasto con buena gestión. “En política gastar mucho no es gestionar bien”, ha señalado durante su intervención. Nosti ha sostenido que las cuentas retratan al Ejecutivo con “más gasto, más estructura, más dependencia y más autocomplacencia”.
Las Cuentas Generales de Navarra de 2024 recogen unas obligaciones reconocidas netas de 5.940,38 millones de euros, un 2,7% más que en 2023, y unos derechos reconocidos netos de 6.081,24 millones, un 1,9% más. La Cámara de Comptos ha destacado la evolución positiva de los principales indicadores económico-financieros, aunque también ha advertido del incumplimiento de la regla de gasto al superar en 268 millones el límite máximo establecido.
Parte de ese incremento, estimada en 109 millones de euros, se vincula a las devoluciones fiscales a mutualistas en las declaraciones de IRPF de los ejercicios 2020 a 2024. El informe también recoge salvedades contables y de legalidad, como la falta de aplicación completa del Plan General de Contabilidad Pública, la ausencia de una integración adecuada entre algunos sistemas contables y tributarios y la no inclusión en el balance de las obligaciones actuariales del montepío del personal funcionario, con un coste estimado de 1.395,56 millones para el periodo 2025-2087.
Otro de los puntos del debate ha sido el gasto realizado sin soporte contractual adecuado. Comptos ha llamado la atención sobre esta cuestión, aunque también ha destacado que la publicación del Plan de Contratación contribuye a mejorar la transparencia y la planificación administrativa y empresarial.
El informe se ha referido igualmente a las obras de duplicación del túnel de Belate, donde en 2024 se abonaron ocho certificaciones de obra por 5,52 millones de euros, equivalentes al 7% del importe de adjudicación. Además, se han señalado propuestas de modificación contractual e incrementos de costes derivados de nuevas unidades de obra.
Frente a las críticas de la oposición, los grupos que han apoyado las cuentas han defendido la solvencia económica de Navarra y la validez del informe de Comptos. Ainhoa Unzu, del PSN, ha lamentado que la crítica se centre en Belate cuando, según ha afirmado, el informe no aprecia responsabilidad penal y demuestra que en Navarra existen mecanismos de control y transparencia.
Desde EH Bildu, Laura Aznal ha defendido con matices las cifras del informe y ha acusado a “las derechas” de intentar hacer desgaste al Gobierno a partir de la discrepancia de un auditor que, según ha dicho, “se quedó solo”. Mikel Asiain, de Geroa Bai, ha afirmado que UPN buscaba un “K.O.” con esa discrepancia, pese a la evolución positiva de Navarra. Por Contigo-Zurekin, Miguel Garrido ha considerado “incontestable” el análisis financiero, aunque ha reclamado más inversión pública y social en vivienda y sanidad.
Con la aprobación de la ley, el Gobierno foral ha sacado adelante las Cuentas Generales de 2024, pero el debate ha evidenciado de nuevo la distancia entre los grupos que sostienen al Ejecutivo y una oposición que ha situado el foco en Comptos, el gasto público, Belate y el modelo de gestión económica de Navarra.