Los socialistas evitan la foto con los proetarras de Bildu en el Plan de Convivencia de Asiron a pesar de su apoyo
El Plan de Convivencia de Pamplona ha dejado este viernes, 6 de noviembre, una imagen política llamativa. El alcalde Joseba Asiron (EH Bildu) ha presentado el documento acompañado de representantes de Geroa Bai y Contigo-Zurekin, pero sin el PSN. Los socialistas, socios fundamentales del gobierno municipal, han preferido convocar su propia rueda de prensa.
La portavoz socialista, Marina Curiel, ha comparecido por separado en el Ayuntamiento de Pamplona para valorar el mismo plan que Asiron presentaba en el Consistorio. Dos comparecencias distintas para defender una iniciativa que ambas formaciones respaldan.
La situación ha puesto de manifiesto una contradicción política. El PSN sostiene a EH Bildu en la Alcaldía de Pamplona, mantiene acuerdos con la formación abertzale en Navarra y acaba de facilitar un nuevo pacto presupuestario. Sin embargo, cuando ha llegado el momento de presentar el Plan de Convivencia, los socialistas no han compartido la fotografía con Asiron.
La separación resulta especialmente significativa en plena precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre. El PSN tendrá que defender sus acuerdos con EH Bildu ante los electores, pero en esta ocasión ha optado por mantener las distancias en un asunto tan sensible como la memoria del terrorismo.
No es la primera vez que se produce una imagen similar. La semana pasada, cuando se cerró el acuerdo presupuestario con EH Bildu, la presidenta de Navarra, María Chivite, se encontraba de viaje institucional en Perú y Argentina. Su ausencia evitó una fotografía conjunta en uno de los acuerdos políticos más importantes para el Gobierno foral.
Ahora, en el Ayuntamiento de Pamplona, los socialistas han repetido esa separación de imágenes. Apoyan el documento, defienden su contenido y participan en el proyecto político municipal, pero han dejado que Asiron y sus otros socios protagonizaran la presentación pública.
El contenido del Plan de Convivencia de Pamplona tampoco está exento de polémica. El documento, de 81 páginas, aborda cuestiones como la memoria, la justicia y la reparación, además de reconocer el sufrimiento de las víctimas de ETA. Sin embargo, no incluye expresamente las palabras “condena” o “condenar”.
El texto también recurre a conceptos relacionados con la “teoría del conflicto” y sitúa diferentes violencias dentro de un mismo marco de análisis. Todo ello bajo el liderazgo de EH Bildu, una formación que sigue sin condenar expresamente el terrorismo de ETA.
La propia Marina Curiel ha reconocido esta carencia. La portavoz del PSN ha calificado el plan de “avance decisivo”, aunque ha admitido que a los socialistas les gustaría que apareciera expresamente la palabra condena.
Pese a esa discrepancia, el PSN no ha retirado su respaldo al documento. Curiel ha defendido la decisión de permanecer dentro del acuerdo y seguir “empujando” para introducir sus planteamientos.
De esta manera, el partido que hizo posible la llegada de Joseba Asiron a la Alcaldía de Pamplona continúa respaldando sus iniciativas, aunque esta vez ha optado por escenificar su apoyo desde una sede diferente y sin compartir comparecencia con EH Bildu.