Esparza pide una ley que blinde la Educación: "Una mayoría parlamentaria no garantiza que no se cierren aulas"
La presidenta asegura que la decisión responde a criterios técnicos y al pacto de Gobierno, mientras UPN la tacha de ideológica.
La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha defendido este lunes la decisión del Departamento de Educación de cerrar aulas por el descenso de la natalidad, mientras el portavoz parlamentario de UPN, Javier Esparza, ha cargado con dureza contra la medida y ha reclamado una ley para impedirla. El enfrentamiento ha elevado la tensión política en torno a la planificación escolar del próximo curso en Navarra.
Chivite ha asegurado que las decisiones adoptadas por el consejero Carlos Gimeno “están basadas claramente en criterios estrictamente técnicos” y ha recalcado además que cumplen lo previsto en el acuerdo programático del Ejecutivo. La presidenta ha defendido que el ajuste responde al descenso de alumnado y ha insistido en que el Gobierno debe colocar los recursos “allá donde está la demanda”.
La presidenta ha puesto cifras a esa caída demográfica y ha recordado que en la comunidad hay “700 niños menos de tres años que en el año 2022”. Según ha señalado, la reducción de unidades no es algo nuevo y se ha venido produciendo durante los últimos años. En ese sentido, ha subrayado que “ha habido reducciones de unidades en el ámbito de lo público durante todos estos años y ningún partido político ha dicho absolutamente nada”.
Chivite ha defendido también que la decisión no solo se apoya en criterios técnicos, sino también en el pacto que sostiene al Gobierno. “La decisión del consejero es estrictamente técnica, pero también atendiendo al acuerdo de Gobierno, que pone literalmente que cuando no haya demanda el compromiso político es reducir las unidades concertadas y lo pone de manera literal”, ha afirmado. Y ha remachado su posición con otra frase clara: “Por lo tanto, criterios técnicos y criterios políticos marcados en el acuerdo de Gobierno”.
Pese a ese respaldo, la presidenta ha abierto la puerta a revisar jurídicamente la situación tras la contestación de varios grupos. Chivite ha explicado que, “escuchando también lo que dicen los grupos, el Departamento de Educación ha encargado un informe jurídico al respecto para poder valorar la propuesta que los grupos hacen”. “Veremos qué es lo que dice ese informe jurídico”, ha añadido.
Enfrente, Javier Esparza ha endurecido el tono y ha convertido esta polémica en un ataque directo contra Chivite y su consejero. El portavoz de UPN ha afirmado que “hay que proteger la educación navarra” de la presidenta y de Carlos Gimeno, y ha acusado al Ejecutivo de actuar desde un planteamiento ideológico. “Hay que proteger nuestro sistema educativo de un socialismo radical, ideologizado, que toma las decisiones desde ese prisma”, ha dicho.
Esparza ha ido más allá y ha acusado a Chivite de aprovechar el contexto demográfico para recortar plazas. “María Chivite quiere aprovechar las circunstancias para cerrar aulas en centros públicos y en centros concertados y nosotros creemos que hay que parar este disparate”, ha afirmado. Con esa idea, UPN ha anunciado su apoyo a la moción que se debatirá esta semana en el Parlamento, aunque el regionalista ha dejado claro que quiere medidas más contundentes.
El regionalista ha reclamado una ley que blinde el sistema educativo frente a futuras decisiones del consejero. “Que se apruebe la moción, que haya una mayoría en este Parlamento que le diga al consejero que no hay que cerrar aulas no nos garantiza para nada que eso vaya a ocurrir. Por eso necesitamos una ley para proteger el sistema educativo de este consejero y de sus políticas”, ha señalado.
Esparza también ha cargado personalmente contra Gimeno y ha asegurado que “Carlos Gimeno es un consejero ideologizado enormemente, obsesionado con la red concertada y apoyado por María Chivite”. Frente al cierre de unidades, ha defendido otro camino: “Se puede aprovechar ese descenso en el número de alumnos para definir un sistema educativo nuevo, renovado, de más calidad”. “De eso se trata, no se trata de aprovechar esa reducción para cerrar aulas”, ha zanjado.
La controversia se ha desatado después de que Educación haya planteado la supresión de unidades tanto en la red pública como en la concertada por el descenso de la natalidad. La decisión ha provocado rechazo en buena parte de la oposición y ha abierto una grieta política de primer nivel en torno al modelo educativo de Navarra.
En el debate parlamentario, además de UPN, también han mostrado su rechazo EH Bildu, Geroa Bai y PPN, mientras el PSN ha defendido el ajuste y Contigo-Zurekin lo ha respaldado por entender que encaja con el acuerdo programático.
Así, la discusión ya no gira solo sobre el número de aulas que se cierran, sino sobre el modelo de escuela que quiere cada partido y sobre si la caída de la natalidad debe servir para recortar unidades o para rebajar ratios y reforzar la atención educativa.