Un estudio de la Universidad de Navarra detecta más insultos en el Congreso en los últimos años
La polarización política en España ha crecido de forma clara desde 2015, coincidiendo con el final del bipartidismo tradicional. Así lo ha concluido un estudio de investigadores de la Universidad de Navarra tras analizar más de dos décadas de debates de investidura en el Congreso de los Diputados.
El trabajo ha detectado un aumento de los insultos y descalificaciones, un mayor uso de la división entre "nosotros" y "ellos" y unos llamamientos al diálogo que, en muchos casos, han tenido un componente más estratégico que orientado a alcanzar acuerdos reales.
La investigación ha sido firmada por Aurken Sierra, Jordi Rodríguez-Virgili y Clara González-Tosat, investigadores de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. Para elaborar el estudio han combinado la lectura manual de las actas parlamentarias con herramientas automatizadas de análisis de texto.
En total, el equipo ha estudiado 83 intervenciones de once candidatos en los 11 debates y 21 sesiones de investidura celebrados entre los años 2000 y 2023. Entre los políticos analizados figuran José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy, Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo.
Durante el periodo de bipartidismo, entre 2000 y 2011, los candidatos solían dirigir sus intervenciones al conjunto de la Cámara y realizaban llamamientos al acuerdo que trascendían las siglas de los diferentes partidos. Ese modelo ha comenzado a cambiar de forma clara a partir de 2015.
La irrupción de Ciudadanos y Podemos y, posteriormente, la entrada de Vox han modificado ese equilibrio. Desde entonces, los investigadores han comprobado que los discursos se han articulado cada vez más en torno a la división entre "nosotros" y "ellos".
También se han disparado las referencias explícitas a "izquierda" y "derecha". El estudio ha documentado además la aparición de expresiones como "extrema derecha" y "extrema izquierda", que no figuraban en los debates de investidura analizados antes de 2015.
A ello se ha sumado un incremento de los términos descalificadores dirigidos contra los adversarios políticos, especialmente desde 2019. Entre las expresiones localizadas por los investigadores aparecen palabras como "enemigos", "fascistas", "traidores" o "ministros de la dictadura".
Uno de los resultados que más ha llamado la atención de los autores es lo que han denominado "la paradoja del diálogo". Las referencias a "acuerdo" y "pacto" alcanzaron su máximo histórico precisamente en las investiduras fallidas de 2016, cuando los candidatos eran conscientes de que no disponían de los apoyos necesarios.
Para los investigadores de la Universidad de Navarra, este comportamiento apunta a que muchos llamamientos al consenso han funcionado más como mensajes dirigidos a la opinión pública que como intentos efectivos de negociación entre los partidos.
La polarización política también se ha trasladado a la propia dinámica del hemiciclo. Desde 2016 se ha producido un notable incremento de los aplausos, protestas y murmullos durante las intervenciones de los candidatos.
Los autores consideran que el Congreso se ha convertido así en un escenario en el que los grupos parlamentarios muestran en tiempo real su lealtad hacia los propios y su rechazo hacia el adversario. Esa evolución ha reforzado la dimensión identitaria de los debates.
"Los debates de investidura no son intrínsecamente confrontacionales; su función institucional es generar confianza parlamentaria", ha explicado Aurken Sierra, investigador de la Facultad de Comunicación y autor principal del estudio.
Sierra ha señalado que los datos muestran que, desde la fragmentación del sistema de partidos, los debates se han ido llenando de un lenguaje "cada vez más identitario y menos orientado al acuerdo real". A su juicio, el discurso parlamentario se ha polarizado incluso en citas teóricamente menos confrontacionales como las investiduras.
La investigación lleva por título "Polarización política y ruido en los debates de investidura en España (2000-2023)" y ha sido publicada en el número 31(1) de la revista Historia y Comunicación Social, de Ediciones Complutense.
El equipo ha aplicado una codificación manual basada en la metodología de análisis de contenido de Bardin y la ha combinado con procesamiento de lenguaje natural en Python. Esta metodología ha permitido cuantificar y validar a gran escala los patrones que previamente habían sido detectados de forma cualitativa en las actas del Congreso.