Gimeno expresa su "estupor" y asegura que la puerta de la privatización del CREENA "está cerrada"
El consejero de Educación ha comparecido en el Parlamento para responder a las acusaciones por el convenio con Fundación Alegría, asegurar que no ha habido atención externa y criticar la gestión del equipo dimitido.
El consejero de Educación, Carlos Gimeno, ha mostrado en comisión parlamentaria su “estupor” por las informaciones y valoraciones difundidas “sin rubor alguno” y “sin contrastar” en muchos casos sobre el Centro de Recursos para la Equidad Educativa en Navarra (CREENA). Este centro está de actualidad tras la dimisión en bloque de su equipo directivo, y e
Gimeno, que ha comparecido a petición propia, ha asegurado que ningún alumno o alumna con TEA ha sido atendido por profesionales ajenos al Departamento de Educación. Además, ha recalcado que “la puerta de una hipotética privatización está absolutamente cerrada”.
El consejero ha afirmado que “en algunos políticos lo importante no es la verdad”, y ha considerado que se ha padecido “un claro ejemplo de desinformación y postverdad” usado por medios, grupos políticos y algún sindicato. También ha subrayado que el cambio vivido en la educación navarra “es relevante” y se ha mostrado perplejo ante quienes sostienen que el sistema público se está deteriorando.
En su intervención, Gimeno ha negado de forma tajante que se haya intentado privatizar la atención a la diversidad y ha calificado esa idea de “bulo” y “trola”. En este escenario, ha sostenido que “se ha ido mintiendo” e intentando provocar una crisis en el CREENA mediante la difusión de falsedades.
El consejero ha situado el origen del conflicto en una “discrepancia técnica” con un convenio firmado por el Departamento con la Fundación Alegría para la atención de alumnado con TEA. Ha explicado que respondió a una solicitud general de colaboración de centros y familias y que “bajo ningún concepto” escondía opción alguna de privatizar la atención o suplantar a profesionales del sistema público.
Gimeno ha criticado de forma directa la gestión del CREENA por parte del exdirector Ander Domblás y su equipo, a los que ha acusado de no estar “a la altura”. Ha aludido a “desbandadas” en el Módulo de Conducta, a “enchufismo” en comisiones de servicio y a un “estropicio técnico y de paradigma” en el ámbito de la conducta.
Sobre el convenio, el consejero ha detallado que cualquier actuación quedaba supeditada a la aprobación del Departamento de Educación mediante una comisión técnica paritaria de seis miembros. Además, ha indicado que el texto se estaba contrastando entre Educación, la Fundación y el equipo directivo del CREENA para acotar más su vigencia y reforzar el control del Departamento sobre una posible intervención en aulas.
Según ha recordado, ese marco de diálogo seguía en marcha cuando el ya exdirector presentó su dimisión. Y ha insistido en que, a día de hoy, ninguna alumna o alumno con TEA ha sido atendido por profesionales externos porque “todas las necesidades se han ido atendiendo con recursos propios” en Navarra.
En el turno de los grupos, el parlamentario de UPN Pedro González ha preguntado por qué no se hizo nada para cerrar adecuadamente la situación y ha dicho que, sin cuestionar la capacidad de la Fundación, hay puntos del convenio que le encienden “alarmas”. Por el PSN, Kevin Lucero ha afirmado que, con el marco completo, desaparece el titular y aparecen “el sistema, los datos y las garantías”, y ha criticado que se haya querido convertir una discrepancia técnica en crisis política.
Desde EH Bildu, Eneka Maiz ha señalado que mantienen dudas y ha reprochado al consejero que haya “puesto en marcha el ventilador”, repartiendo culpas y menosprecios al equipo dimitido, algo que ha calificado de falta de respeto. Geroa Bai, a través de Itxaso Soto, ha dicho que la intervención ha sonado a discurso de campaña y ha opinado que el convenio supone una discriminación para el resto de alumnado con discapacidad en el sistema educativo navarro.
El portavoz del PP, Javier García, ha considerado que lo ocurrido no es una anécdota, sino un “escándalo político y educativo”, y ha censurado “inmovilismo” y falta de diálogo. Por su parte, Contigo-Zurekin (Carlos Guzmán) ha defendido que la administración, con recursos propios, garantice la atención a todas las necesidades educativas, y ha aceptado convenios si tienen carácter complementario. En el Grupo Mixto, Emilio Jiménez ha dicho que la vehemencia del consejero no les ha convencido y ha criticado que califique de patraña las acusaciones, además de no ver asunción de responsabilidades.