El hachazo sanitario de Chivite a la Navarra rural: Murillo el Fruto se moviliza tras quedarse sin su médico de familia
La tensión por el colapso de la sanidad pública en el medio rural navarro ha vuelto a estallar con fuerza. Los vecinos de Murillo el Fruto han anunciado un endurecimiento inmediato de sus movilizaciones tras constatar cómo el Gobierno de María Chivite les ha dejado sin un médico de familia asignado de forma fija en su consultorio.
A pesar de las concentraciones llevadas a cabo durante las últimas semanas, los residentes han denunciado que la respuesta de las autoridades sanitarias del Gobierno de Navarra ha sido un flagrante retroceso. Lejos de solucionar el problema, la atención médica ha quedado reducida a un "parche inaceptable" de apenas hora y media o dos horas al día, tres tardes a la semana, cubierto mediante horas extraordinarias voluntarias.
Derivados a urgencias
Esta drástica reducción horaria ha generado un desajuste organizativo absoluto. El turno de tarde del facultativo no coincide en ningún momento con el personal de enfermería y administración, que presta servicio exclusivamente por las mañanas.
La gravedad de la situación alcanza su punto crítico los días en los que no hay doctor en el pueblo. En esas jornadas, la única alternativa ofrecida por el sistema sanitario es desplazarse hasta la localidad vecina de Carcastillo a partir de las tres de la tarde para ser atendidos en el servicio de urgencias, obligando a los pacientes a esperar horas con independencia de su patología.
Abandono institucional
Las plataformas vecinales han alertado de que este desamparo afecta de forma severa a las personas mayores, a los enfermos crónicos y a quienes carecen de medios de transporte para desplazarse entre municipios. "La salud y la igualdad de oportunidades no pueden depender del código postal ni de parches electorales", han censurado en un duro comunicado.
Por todo ello, la población ha exigido al departamento de Salud la cobertura urgente y permanente de la plaza a tiempo completo, advirtiendo de que mantendrán la presión en las calles para evitar el cierre definitivo de la atención primaria en su municipio[cite: 2].