El nuevo modelo de coordinación policial acordado entre el Gobierno de Navarra y el Estado ha vuelto a evidenciar este lunes las diferencias entre María Chivite y las formaciones nacionalistas con las que sostiene su mayoría parlamentaria. Geroa Bai, que forma parte del Ejecutivo foral, y EH Bildu, socio habitual del PSN en el Parlamento, han cuestionado aspectos centrales del nuevo funcionamiento del 112 y el papel reservado a la Policía Foral.
Las diferencias han aflorado durante la comparecencia de la presidenta de Navarra, María Chivite, y de la consejera de Interior, Función Pública y Justicia, Inma Jurío, en la Comisión de Régimen Foral del Parlamento. La sesión había sido solicitada por UPN y Geroa Bai para abordar la situación de la Policía Foral y explicar los acuerdos alcanzados en la Junta de Seguridad Navarra-Estado del pasado 30 de julio.
Uno de los principales puntos de fricción ha sido la denominada Plataforma Única de Emergencias, que coordina a través del 112 las intervenciones de Policía Foral, Policía Nacional y Guardia Civil. El sistema asigna las emergencias atendiendo a factores como la disponibilidad y la ubicación de las patrullas.
El portavoz de Geroa Bai, Pablo Azcona, ha planteado directamente una de las cuestiones que más dudas ha generado en su formación: "quién decide qué policía interviene ante una emergencia en Navarra".
"Es lo fundamental", ha asegurado Azcona, quien ha pedido explicaciones sobre las medidas adoptadas para solucionar los problemas detectados durante las primeras semanas de funcionamiento.
El parlamentario de Geroa Bai ha afirmado que su grupo tiene "constancia de incidencias concretas" y ha cuestionado hasta qué punto Navarra mantiene capacidad para resolverlas por sí misma. "¿Se puede hacer algo para solucionar los problemas desde aquí, desde Navarra, o la decisión la tienen que tomar también en otro sitio?", ha preguntado.
Azcona ha insistido en que Geroa Bai siempre ha defendido la coordinación entre los distintos cuerpos policiales, pero ha puesto una línea roja: "Coordinar no puede significar diluir el papel de la Policía Foral".
Las diferencias no son nuevas. Geroa Bai ya había mostrado públicamente sus reparos ante la integración de las llamadas policiales en la plataforma común y había reclamado garantías sobre el control de Navarra sobre el servicio.
Todavía más dura ha sido EH Bildu. Su portavoz parlamentaria, Laura Aznal, ha reconocido abiertamente que mantiene una posición enfrentada con la defendida por el PSN.
"En este tema en torno a la plataforma no nos vamos a poner de acuerdo", ha afirmado Aznal.
EH Bildu considera que el nuevo modelo no contribuye a convertir a la Policía Foral en una policía integral. "Dijimos claramente que éramos muy críticas, porque esta decisión no hace nada en favor de la Policía Foral como policía integral", ha señalado.
Aznal ha respondido además a la portavoz socialista, Ainhoa Unzu, quien había atribuido parte de las críticas a las "fobias del nacionalismo". La portavoz de EH Bildu ha replicado que ella habla de "doblegarse o de rendir pleitesía al Ministerio del Interior y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado".
Y ha elevado todavía más el tono de sus críticas al asegurar que con este modelo se produce "un retroceso de más de 20 años en el desarrollo del modelo de la Policía Foral".
La posición coincide con la expresada por EH Bildu inmediatamente después del acuerdo de la Junta de Seguridad. La formación defendió entonces que Policía Foral asumiera plenamente las funciones de seguridad pública y criticó que la Plataforma Única de Emergencias pudiera provocar que Policía Nacional o Guardia Civil fueran activadas en intervenciones en las que, a su juicio, debería actuar el cuerpo autonómico.
El propio Gobierno de Navarra ha admitido, además, que el arranque del sistema no ha estado exento de problemas. Inma Jurío ha reconocido "disfunciones iniciales" en la plataforma, aunque ha defendido que se están corrigiendo y que están previstos nuevos desarrollos informáticos.
"Lo que no podemos convertir es una dificultad en la implantación en una conclusión de que el sistema no funciona", ha señalado la consejera, quien ha negado que se haya producido una merma en la calidad del servicio.
El acuerdo alcanzado el 30 de julio no afecta únicamente al 112. También establece que la Policía Foral pueda crecer hasta los 1.600 agentes, frente al límite anterior de 1.200, con 250 nuevos efectivos destinados a Seguridad Ciudadana y 150 a Tráfico. Asimismo, contempla la denominada "pasarela" para que agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil destinados en Navarra puedan incorporarse a Policía Foral.
También sobre este punto han surgido dudas desde la oposición. El portavoz de UPN, Javier Esparza, ha cuestionado que el objetivo de alcanzar los 1.600 policías pueda materializarse y ha asegurado que Navarra debería disponer ya de 1.478 agentes conforme a la ratio recogida en la Ley de Policías.
"Nos faltan 300 policías", ha afirmado Esparza, quien ha señalado que actualmente no se estarían cubriendo todas las jubilaciones y ha criticado que se firme un objetivo que, en opinión de UPN, corre el riesgo de no cumplirse.
Esparza también ha denunciado la falta de diálogo previo con Policía Foral respecto al aumento de plantilla, las condiciones de la pasarela y los cambios introducidos en el funcionamiento del 112. "Tengo mis dudas de que se puedan mejorar las cosas si no hay diálogo", ha señalado.
Por parte del PPN, Javier García ha defendido que Policía Foral necesita más medios, pero ha situado como prioridad la seguridad de los ciudadanos independientemente del cuerpo que atienda una emergencia. También ha advertido a Chivite de las diferencias que mantiene en esta cuestión con quienes sostienen políticamente al Ejecutivo.
La comparecencia ha dejado así patente que, pese a la defensa que el PSN hace del acuerdo alcanzado con el Estado, el nuevo modelo policial continúa sin concitar una posición común entre los partidos que permiten a Chivite mantener su mayoría parlamentaria. Geroa Bai cuestiona aspectos de la gestión y del control del 112 y EH Bildu rechaza el modelo desde una posición más amplia sobre el futuro de Policía Foral, mientras el Gobierno mantiene que el nuevo sistema mejorará la coordinación y los tiempos de respuesta.