Más de 8.000 navarros afectados: el Parlamento reclama al Estado el traspaso del carné de conducir
La Cámara foral reclama al Estado la competencia sobre exámenes y examinadores para reducir las listas de espera que afectan a miles de personas en Navarra.
El Parlamento de Navarra ha aprobado este jueves instar al Gobierno foral a iniciar los trámites para solicitar al Ejecutivo central el traspaso de la competencia de gestión del carné de conducir, una medida que busca poner fin a las largas listas de espera que afectan a miles de personas en la Comunidad foral.
La iniciativa, presentada por UPN, ha salido adelante con los votos a favor de UPN, EH Bildu, Geroa Bai, Contigo-Zurekin y la parlamentaria no adscrita Maite Nosti, mientras que PPN se ha abstenido y PSN y Vox han votado en contra.
La moción aprobada insta al Gobierno de Navarra a reclamar al Estado la expedición, tramitación y gestión del carné de conducir, lo que incluye la realización de los exámenes de tráfico y el traspaso de los examinadores. Además, a raíz de una enmienda de Geroa Bai, el texto recoge que esta transferencia debe ir acompañada de recursos humanos, materiales y económicos suficientes para garantizar su eficacia.
En un segundo punto, el Parlamento de Navarra ha emplazado al Gobierno de España a que, de forma inmediata y mientras no se produzca el traspaso, adopte medidas para reforzar la plantilla de examinadores de tráfico en Navarra. El objetivo es garantizar un número de profesionales acorde a las necesidades reales del servicio y de la ciudadanía. La Comisión de Interior, Función Pública y Justicia será la encargada del seguimiento de esta resolución.
Además, se ha incorporado una nueva enmienda, también de Geroa Bai, que plantea la creación de una comisión de seguimiento permanente de las listas de espera. Este órgano trabajaría de forma coordinada con la Asociación Provincial de Autoescuelas de Navarra (APANA) y con el Gobierno del Estado para evaluar el impacto de las medidas y proponer nuevas actuaciones si fuera necesario.
Durante el debate, la parlamentaria de UPN, Marta Álvarez, ha señalado que el problema afecta en Navarra a más de 8.000 personas. Ha criticado que el Gobierno central, que tiene la competencia, esté “siendo incapaz” de resolver la situación, y ha advertido de que algunas personas se están viendo obligadas a examinarse en otras comunidades autónomas, lo que está poniendo en riesgo la viabilidad del sector de las autoescuelas.
Desde Geroa Bai, Blanca Regúlez ha afirmado que se trata de una preocupación histórica para la coalición y ha defendido que reclamar esta competencia supondría un cumplimiento efectivo de la Lorafna. Ha subrayado que Navarra depende del Estado para solucionar el problema y que el traspaso encajaría dentro del autogobierno foral.
Por parte del PSN, Ramón Alzórriz ha rechazado la iniciativa al considerar que “no sirve para nada”. Ha recordado que los permisos de conducción son documentos armonizados en la Unión Europea y que la normativa comunitaria exige que sean expedidos por los Estados, por lo que, a su juicio, la moción no es ejecutable y no ofrece soluciones reales.
En nombre de EH Bildu, Adolfo Araiz ha coincidido en que existen listas de espera estructurales y no coyunturales, y ha señalado que los planes de choque no han funcionado en el pasado. Ha defendido que la única solución pasa por la transferencia total de los servicios de tráfico, ante una situación que ha calificado de grave.
Desde el PPN, Javier García ha compartido el diagnóstico del problema, pero no la solución propuesta. Ha advertido de que transferir una competencia no garantiza una mejora del servicio y ha cuestionado la capacidad del Gobierno de Navarra para gestionarla de forma eficaz.
Por último, Miguel Garrido, de Contigo, ha reconocido que UPN acierta al denunciar una realidad que se agrava año tras año, aunque ha mostrado dudas sobre la viabilidad práctica del traspaso. Aun así, ha asegurado el apoyo a cualquier medida que permita dar una respuesta al problema.
Desde Vox, Emilio Jiménez ha criticado lo que ha calificado como una “obsesión por acumular competencias” y ha defendido que Navarra no necesita más autogobierno, sino un Estado fuerte y unido, rechazando nuevas transferencias.