Un nuevo frente para Chivite: piden tumbar sus Presupuestos de 2027 por "no resolver los problemas de los navarros"
Una enmienda a la totalidad cuestiona las prioridades del Ejecutivo foral y reclama cambios en vivienda, sanidad, fiscalidad e inversiones para que el gasto público se traduzca en mejoras reales.
Los Presupuestos Generales de Navarra para 2027 se enfrentan a una enmienda a la totalidad que cuestiona las prioridades económicas del Gobierno de María Chivite. La iniciativa denuncia que las cuentas públicas “persisten en el error” de ejercicios anteriores y repiten políticas que, según sus promotores, no han conseguido mejorar los servicios públicos ni resolver los principales problemas de los ciudadanos.
La vivienda, la sanidad, la seguridad ciudadana y la inversión pública centran las principales críticas al proyecto presupuestario del Ejecutivo foral. La propuesta reclama un cambio de rumbo para que el aumento del gasto se traduzca en mejoras concretas y medibles para los navarros, en lugar de mantener las mismas políticas de años anteriores.
La enmienda a la totalidad ha sido presentada por Unión del Pueblo Navarro (UPN), que considera necesario replantear las cuentas públicas de 2027. Los regionalistas sostienen que el Gobierno de Navarra debe justificar mejor sus prioridades, garantizar la financiación de sus proyectos y vincular cada partida a objetivos concretos.
“No basta con aumentar el gasto. UPN considera necesaria una nueva orientación presupuestaria”, ha subrayado la formación, que reclama inversiones capaces de generar nuevas oportunidades económicas y mejorar la competitividad de Navarra.
Los regionalistas han organizado sus críticas en cinco objeciones principales que afectan al funcionamiento de la Administración, la calidad de los servicios públicos, la vivienda, el desarrollo económico y las infraestructuras estratégicas.
La primera de ellas cuestiona el equilibrio entre el gasto de funcionamiento de la Administración y las inversiones que necesita la Comunidad Foral. UPN considera imprescindible garantizar la capacidad inversora mediante recursos propios y una planificación plurianual que ofrezca estabilidad.
En este sentido, ha advertido de que anunciar planes adicionales financiados con remanentes no sustituye la obligación de presentar una programación de inversiones integrada, fiable y sostenible.
La segunda objeción afecta directamente a los servicios públicos de Navarra. Los regionalistas reclaman que los presupuestos incorporen compromisos verificables sobre los tiempos de atención sanitaria, la actividad asistencial y la cobertura de profesionales.
También exigen objetivos concretos en dependencia, discapacidad y atención a las personas mayores, especialmente en los plazos de resolución de expedientes, las prestaciones disponibles y las condiciones necesarias para garantizar los cuidados.
En materia de Educación, la formación reclama establecer indicadores que permitan evaluar las mejoras del sistema educativo y revertir los resultados reflejados en los últimos informes PISA.
La tercera crítica se centra en la política de vivienda del Gobierno de Chivite, uno de los asuntos que más preocupan a los ciudadanos. UPN considera que las medidas impulsadas hasta ahora no han conseguido dar una respuesta satisfactoria a las dificultades de acceso a una vivienda.
“Su política de vivienda ha sido un absoluto fracaso y siguen erre que erre con su modelo en este presupuesto”, han denunciado los regionalistas.
El partido considera que la adquisición de inmuebles para aumentar el patrimonio público de vivienda puede resultar útil, pero advierte de que estas operaciones no suponen necesariamente un incremento de la oferta total de viviendas disponibles.
Por ello, propone actuar sobre el suelo urbanizable, la urbanización de terrenos y la construcción de vivienda protegida. También reclama mayor seguridad jurídica para favorecer la salida de inmuebles al mercado del alquiler.
La cuarta objeción se refiere a la falta de una estrategia económica a largo plazo. UPN ha advertido de que la finalización de la financiación europea extraordinaria obliga a revisar los programas públicos, seleccionar aquellos que resulten útiles y garantizar la continuidad de los que hayan demostrado resultados.
En este apartado, los regionalistas defienden medidas que favorezcan a la industria, los autónomos, el comercio y el sector agroalimentario. Consideran que estos sectores necesitan estabilidad, menos trabas administrativas y condiciones que faciliten la inversión, la productividad y la creación de empleo de calidad.
“Navarra necesita un proyecto que conecte formación profesional, innovación aplicada, disponibilidad energética y suelo industrial con las necesidades de sus empresas”, han señalado.
La quinta objeción afecta a las infraestructuras estratégicas y al equilibrio territorial. En concreto, la formación cuestiona la falta de concreción sobre la segunda fase del Canal de Navarra y reclama una planificación que también permita combatir la despoblación y reducir los desequilibrios entre las distintas zonas de la Comunidad Foral.
Además de estos cinco grandes bloques, UPN ha reclamado un control más exigente de la contratación pública y de la ejecución de los presupuestos. Considera necesario reforzar la transparencia sobre las modificaciones de los contratos y explicar las desviaciones de costes que puedan producirse.
También exige un seguimiento efectivo de las recomendaciones de los órganos fiscalizadores, una obligación que, según denuncia, el Gobierno de Navarra “pasa por alto con toda naturalidad”.
La formación ha vinculado igualmente su rechazo a los Presupuestos de Navarra para 2027 con la necesidad de modificar la política fiscal. En este sentido, considera que la inflación no debe provocar que las familias paguen más impuestos por incrementos nominales de sus salarios que no suponen una mejora real de su poder adquisitivo.
UPN propone una revisión del modelo fiscal navarro para aliviar la carga tributaria de las familias, especialmente de las clases medias y los jóvenes. También plantea medidas que permitan mejorar la competitividad de las empresas y los trabajadores autónomos.
“UPN defiende una revisión coherente del modelo fiscal navarro para ofrecer más poder adquisitivo a las familias, a la clase media y a nuestros jóvenes, al tiempo que ayude a ser más competitivo al tejido empresarial y nuestros autónomos”, han subrayado.