POLITICA

UPN y una vecina afectada llevan a los tribunales el cierre de las urgencias nocturnas que afecta a Fustiñana y Cabanillas

Fernando Domínguez, consejero de Salud, junto a Begoña Alfaro, consejera de Vivienda, y Daniel López, de Contigo Navarra, durante el Pleno del Parlamento de Navarra. PABLO LASAOSA
UPN ha pedido frenar judicialmente una decisión ya en vigor que atribuye a la falta de profesionales en la sanidad navarra.

El cierre de las urgencias nocturnas de Fustiñana ha pasado de las protestas vecinales a los tribunales. UPN ha presentado un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) para impugnar la decisión del Gobierno foral y tratar de conseguir su paralización.

El recurso se ha formalizado a través de una vecina afectada directamente por la supresión del servicio. La medida ha entrado en vigor este mismo lunes y, a juicio de los regionalistas, ha vulnerado la legislación vigente.

UPN ha asegurado que ha cumplido así el compromiso adquirido cuando el Departamento de Salud anunció el cierre. El partido había advertido de que utilizaría todos los medios a su alcance para evitar lo que considera un nuevo recorte en la sanidad pública navarra.

“Lo dijimos y lo cumplimos. No podíamos quedarnos de brazos cruzados mientras el Gobierno de Navarra consuma una decisión que deja peor atendidos a miles de vecinos de Fustiñana y Cabanillas”, han señalado los regionalistas.

La formación ha criticado que el cierre se haya producido mientras el Ejecutivo foral dispone, según ha destacado, del “mayor presupuesto de la historia”. UPN ha atribuido la supresión de las urgencias nocturnas al fracaso del Gobierno de Navarra para garantizar una cobertura suficiente de profesionales sanitarios.

“Cuando un Gobierno es incapaz de gestionar los problemas de personal, no pueden ser los vecinos quienes paguen las consecuencias”, ha defendido el partido.

Los regionalistas también han centrado sus críticas en la desigualdad que, a su juicio, puede generar esta decisión entre los habitantes de distintas zonas de Navarra. Han reclamado que la atención sanitaria urgente se garantice en las mismas condiciones, con independencia del municipio en el que resida cada paciente.

“No puede haber navarros de primera y de segunda. Vivir en la Ribera o en una zona alejada de la capital no puede significar tener menos derechos ni disponer de una peor asistencia sanitaria”, han afirmado.

UPN ha mostrado su confianza en que el recurso permita revisar una decisión que ha calificado de “injusta e injustificada”. La formación espera que la vía judicial también pueda tener consecuencias sobre medidas anteriores, entre las que ha citado el cierre de las urgencias nocturnas de Olite.

El partido ha reiterado que continuará apoyando todas las iniciativas institucionales, sociales y jurídicas destinadas a recuperar este tipo de servicios sanitarios.

“No vamos a abandonar esta reivindicación hasta que el Gobierno de Chivite rectifique, busque una solución y devuelva a los vecinos un servicio que nunca debió suprimirse”, han concluido los regionalistas.

UPN también ha trasladado su respaldo a los vecinos de Fustiñana y Cabanillas y ha lamentado que el Departamento de Salud no haya atendido las protestas y movilizaciones desarrolladas contra el cierre.