Un 4 de abril muy especial, sin misa de la escalera de San Fermín pero con toro de La Palmosilla
La ganadería La Palmosilla, de Tarifa (Cádiz), ha vuelto a mirar al calendario sanferminero para presentar a otro de sus toros rumbo a Pamplona. Este sábado 4 de abril ha desvelado a Camarada, el toro número 54, un cuatreño hijo del semental 104 Valdevaquero, reseñado para la próxima Feria del Toro de las fiestas de San Fermín 2026.
La imagen ha tenido este año un punto curioso. El 4 de abril coincide con el cuarto peldaño de la escalera de San Fermín, pero también con el Sábado Santo, así que no se ha celebrado la tradicional misa de la Escalera en la iglesia de San Lorenzo, donde se encuentra la capilla del santo. No ha habido misa, pero sí toro de La Palmosilla para recordar que ya queda un peldaño menos en el camino hacia julio.
La propia ganadería lo ha anunciado en sus redes sociales con un mensaje muy pegado al ambiente sanferminero: “4 de abril, cuarto peldaño de la escalera de San Fermín, os presentamos al toro número 54 Camarada, cuatreño, hijo del semental 104 Valdevaquero. Reseñado para la próxima Feria del Toro de Pamplona. Ya falta menos!!!”.
Con este anuncio, La Palmosilla mantiene una fórmula que ya ha convertido casi en costumbre. El hierro andaluz, muy ligado a la capital navarra por su propietario, Javier Núñez, va presentando sus toros para Pamplona uno a uno, coincidiendo con cada peldaño de la escalera. Así, el 1 de enero dio a conocer a Cantarillo, el 2 de febrero a Mirloblanco y el 3 de marzo a Mirlillo.
La presencia de la ganadería en los Sanfermines de 2026 quedó confirmada el pasado 26 de noviembre, cuando la Casa de Misericordia de Pamplona hizo público el listado de ganaderías que correrán los encierros y se lidiarán por la tarde durante la feria. En aquel anuncio se confirmó que repetirán las mismas ganaderías que participaron en 2025, entre ellas La Palmosilla.
Para el hierro de Tarifa, la cita de este año tiene además un matiz especial. Será su sexta participación consecutiva en Pamplona, una continuidad que refuerza su relación con la plaza navarra y el peso que ha ido ganando en una feria en la que ya se ha hecho un hueco fijo.
Ese regreso llega, además, con el recuerdo todavía muy reciente de lo ocurrido en el séptimo y penúltimo encierro de San Fermín de 2025, celebrado el domingo 13 de julio de 2025. Aquel día, los toros de La Palmosilla dejaron una carrera durísima, con cuatro heridos por asta de toro, dos de ellos de gravedad. El encierro se resolvió en 2 minutos y 24 segundos y arrancó con muchísima tensión, ya que uno de los toros tomó la delantera desde el primer tramo y estiró la manada desde el inicio.
Al frente de la ganadería está Javier Núñez Álvarez, un nombre muy vinculado a Pamplona por motivos que van bastante más allá del calendario taurino. El ganadero madrileño estudió Derecho en la ciudad entre 1992 y 1997 y, según ha recordado en distintas ocasiones, todavía conserva allí a su cuadrilla de amigos, que sigue acompañándole cada verano.
“Fueron unos buenos años. Conozco mucho a los navarros. Tengo mi cuadrilla de amigos, los conservo y vienen a la corrida. Pamplona me ha dado mis mejores amigos y esta ciudad ha sido un regalo para mí”, ha rememorado al hablar de su etapa universitaria en la capital navarra.
El propietario de La Palmosilla también mantiene una relación estrecha con la peña Oberena. De hecho, ha relatado que ha llegado a ver varias corridas desde el tendido junto a sus miembros, un vínculo que se reforzó después de que la peña visitara su finca en Tarifa para conocer de cerca a sus toros.
Cuando habla de Pamplona, Javier Núñez deja clara la importancia que tiene esta plaza para su ganadería. Lo resume con una frase directa: “Nuestro prestigio está muy ligado a esta plaza y queremos estar muchos años”.